La falta de Presupuestos Generales del Estado tiene consecuencias graves, incluso puede provocar muertes. Y, en esta ocasión, no lo digo yo. Es la conclusión que se extrae de lo manifestado por Oscar Puente, el exministro de Transportes, en su intervención ante la Diputación Permanente en el Congreso de los Diputados. “Yo invierto todo lo que tengo”, dijo, refiriéndose al dinero destinado a mantenimiento en la red ferroviaria. Según sus cifras, el grado de ejecución del presupuesto destinado a Adif Alta Velocidad superó el 90%. A continuación, añadió que “tenemos un presupuesto del año 2023 que no ha cambiado”. Dice el refrán popular que “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. En resumidas cuentas, y como he puesto de manifiesto en bastantes ocasiones, puede parecer que la no presentación y aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado durante toda una legislatura, como es el caso de la actual, no pasa factura. La realidad es que eso tiene un coste, y, además, en vidas humanas, como se viene poniendo de manifiesto en los últimos días, tras el trágico accidente ferroviario en la provincia de Toledo. Y eso ya no es culpa solamente de Puente, sino del conjunto del Gobierno y especialmente de su presidente, Pedro Sánchez.. Tampoco está libre de culpa política el nuevo encargado de la cartera de Transportes, el vice primero y ministro de Economía Carlos Cuerpo. También es responsabilidad suya que no se hayan presentado los proyectos de Presupuestos Generales del Estado en alguno de los últimos años. Y ahora tiene que lidiar con esta nueva responsabilidad, aunque sea solo durante unos meses. Me imagino que estará deseando a todas horas que no haya un nuevo accidente ferroviario. Lo mismo que todos nosotros. Se nos presenta como un técnico y se insiste en que no es afiliado al PSOE. No lo dudo, pero tampoco dudo de lo siguiente: es vicepresidente primero, es ministro de Economía y ahora lo es también de Transportes. ¿Hay alguien que pueda desempeñar estos cargos sin ser sanchista? Un último ejemplo: el video de los dos corriendo no hace mucho publicado por los servicios de propaganda correspondientes. Pero, resumo lo importante: el que no haya Presupuestos Generales del Estado adaptados a las condiciones actuales tiene coste en vidas humanas.
La falta de Presupuestos Generales del Estado tiene consecuencias graves, incluso puede provocar muertes. Y, en esta ocasión, no lo digo yo. Es la conclusión que se extrae de lo manifestado por Oscar Puente, el exministro de Transportes, en su intervención ante la Diputación Permanente en el Congreso de los Diputados. “Yo invierto todo lo que tengo”, dijo, refiriéndose al dinero destinado a mantenimiento en la red ferroviaria. Según sus cifras, el grado de ejecución del presupuesto destinado a Adif Alta Velocidad superó el 90%. A continuación, añadió que “tenemos un presupuesto del año 2023 que no ha cambiado”. Dice el refrán popular que “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. En resumidas cuentas, y como he puesto de manifiesto en bastantes ocasiones, puede parecer que la no presentación y aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado durante toda una legislatura, como es el caso de la actual, no pasa factura. La realidad es que eso tiene un coste, y, además, en vidas humanas, como se viene poniendo de manifiesto en los últimos días, tras el trágico accidente ferroviario en la provincia de Toledo. Y eso ya no es culpa solamente de Puente, sino del conjunto del Gobierno y especialmente de su presidente, Pedro Sánchez.. Tampoco está libre de culpa política el nuevo encargado de la cartera de Transportes, el vice primero y ministro de Economía Carlos Cuerpo. También es responsabilidad suya que no se hayan presentado los proyectos de Presupuestos Generales del Estado en alguno de los últimos años. Y ahora tiene que lidiar con esta nueva responsabilidad, aunque sea solo durante unos meses. Me imagino que estará deseando a todas horas que no haya un nuevo accidente ferroviario. Lo mismo que todos nosotros. Se nos presenta como un técnico y se insiste en que no es afiliado al PSOE. No lo dudo, pero tampoco dudo de lo siguiente: es vicepresidente primero, es ministro de Economía y ahora lo es también de Transportes. ¿Hay alguien que pueda desempeñar estos cargos sin ser sanchista? Un último ejemplo: el video de los dos corriendo no hace mucho publicado por los servicios de propaganda correspondientes. Pero, resumo lo importante: el que no haya Presupuestos Generales del Estado adaptados a las condiciones actuales tiene coste en vidas humanas.
