La Fiscalía Anticorrupción ha pedido al magistrado José Luis Calama, instructor de la Audiencia Nacional, que solicite un informe ampliatorio sobre las joyas intervenidas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El ministerio público quiere intentar recabar más datos sobre cuándo se engarzaron las piezas y profundizar sobre su precio actual de mercado, según ha avanzado El Mundo y han confirmado fuentes jurídicas a EL PAÍS. Hasta ahora, el exlíder del PSOE no ha ofrecido al juez ninguna explicación sobre las alhajas y, durante la entrevista concedida este jueves a TVE, se limitó a calificarlas como “un regalo de cortesía personal de hace muchos años”, sin concretar más.. Seguir leyendo
La Fiscalía Anticorrupción ha pedido al magistrado José Luis Calama, instructor de la Audiencia Nacional, que solicite un informe ampliatorio sobre las joyas intervenidas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El ministerio público quiere intentar recabar más datos sobre cuándo se engarzaron las piezas y profundizar sobre su precio actual de mercado, según ha avanzado El Mundo y han confirmado fuentes jurídicas a EL PAÍS. Hasta ahora, el exlíder del PSOE no ha ofrecido al juez ninguna explicación sobre las alhajas y, durante la entrevista concedida este jueves a TVE, se limitó a calificarlas como “un regalo de cortesía personal de hace muchos años”, sin concretar más.
Este movimiento de la Fiscalía se produjo hace días, según confirman estas mismas fuentes. Antes, por tanto, de su comparecencia pública en televisión. Zapatero no solo se encuentra bajo sospecha en el caso Plus Ultra por, supuestamente, haber mediado para facilitar el rescate concedido a la aerolínea por el Gobierno durante la pandemia. Sino que el juez decidió abrir, además, una línea de investigación separada sobre las joyas que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encontró durante el registro de su oficina. Después de que la casa Ansorena valorase esas piezas en 1,3 millones de euros, el magistrado le imputó un delito fiscal y otro de contrabando.
Cuando declaró ante Calama el pasado 17 de junio, el exdirigente socialista se acogió a su derecho a no responder preguntas sobre las joyas. Su defensa había pedido más tiempo para recabar información. Sin embargo, a día de hoy, aún no ha ofrecido más explicaciones en la Audiencia Nacional.
En público tampoco ha ido mucho más allá. Su entorno lleva semanas asegurando que el valor de las alhajas es menor que el calculado por Ansorena. Una tesis que repitió Zapatero en su entrevista de este jueves, cuando aseguró que presentaría una contrapericial al juez. “Eso será sometido a contradicción”, apuntó, en referencia a la estimación de 1,3 millones de euros. “Lo que quiero dejar claro es que ni podíamos imaginar ese valor”. Y remachó después: “No he entrado nunca en una joyería”.
Justo tras el hallazgo de la UDEF, el periodista Luis Arroyo, que ejerce como una especie de portavoz del expresidente, apuntó que las alhajas eran fruto de una herencia familiar y viajes, y que su valor se situaba entre 30.000 y 50.000 euros, muy lejos del finalmente atribuido por los peritos. Las piezas se encontraron en una caja fuerte, donde había collares, anillos, pulseras y sortijas de diamantes y piedras preciosas —algunos de oro blanco con zafiros y esmeraldas—.
“No tiene nada que ver con la actividad política”, insistió Zapatero durante su entrevista en TVE, donde esquivó todas las preguntas sobre el origen de las joyas. No quiso decir quién se las dio. Ni cuándo. Ni en qué circunstancias. Se justificó en que “las explicaciones” se las daría primero al juez José Luis Calama. Pero, según se defendió, “en absoluto ha habido intención de defraudar”. “No ha habido uso o afán patrimonial”, dijo. “Estaban ahí y nada más”, comentó, antes de admitir que su hallazgo ha repercutido muy negativamente en su imagen pública.
Para los investigadores, aclarar cuándo recibió las joyas es determinante para avanzar en si se le puede acusar de algún delito, o si puede considerarse prescrito. Cuando se conoció la existencia de las piezas y su millonario valor, el entorno de Zapatero apuntó que el regalo se remonta a 2007.
