Un mensaje publicado esta semana en la red social X por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en el que presume de dormir cada día “entre 0 y 3 horas”, ha generado una intensa controversia en Japón. El debate lanza la pregunta de si tal exceso de celo laboral y esa dedicación extrema a la vigilia puede ser un mal ejemplo para la ciudadanía. Para algunos, sin embargo, se trata más bien de una cortina de humo para enmascarar el bajo índice de popularidad de Takaichi y, también, el escándalo de una supuesta campaña de difamación contra sus rivales internos en la lucha por la presidencia del partido.. Seguir leyendo
Un mensaje publicado esta semana en la red social X por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en el que presume de dormir cada día “entre 0 y 3 horas”, ha generado una intensa controversia en Japón. El debate lanza la pregunta de si tal exceso de celo laboral y esa dedicación extrema a la vigilia puede ser un mal ejemplo para la ciudadanía. Para algunos, sin embargo, se trata más bien de una cortina de humo para enmascarar el bajo índice de popularidad de Takaichi y, también, el escándalo de una supuesta campaña de difamación contra sus rivales internos en la lucha por la presidencia del partido.
“Desde que comenzó julio, durante los fines de semana me he quedado recluida en la residencia oficial, repasando concienzudamente desde primera hora de la mañana hasta altas horas de la noche montañas de documentos”, comienza el extenso texto subido el 20 de julio a la cuenta de la primera ministra en X, seguida por 2,9 millones de usuarios.
La primera mujer que dirige el Ejecutivo japonés explica cómo su escaso tiempo personal por la tarde se le va en hacer la colada, limpiar el baño, fregar los platos, arreglar el dobladillo de sus faldas y reforzar los botones sueltos en sus chaquetas. Y que la madrugada la emplea en ponerse al día con pilas de documentos oficiales. A lo largo de la enumeración Takaichi intercala frases entusiastas sobre sus políticas de gobierno con autocríticas sobre su poca habilidad para el planchado.
El post ha generado 55.000 me gusta y, hasta el jueves, acumulaba unos 14.000 comentarios. Uno de ellos es el de una mujer discapacitada que se desplaza en silla de ruedas y que describe su rutina extenuante como empleada de una empresa.
La mujer parafrasea un famoso eslogan de Takaichi (“Trabajar, trabajar, trabajar, trabajar…”) y agrega que, pese a no tener secretarios ni chóferes, ella paga silenciosamente los impuestos que los políticos “deciden a su antojo”. Al final, sentencia: “Cuando veo posts como el suyo no puedo dejar de pensar: ¿Acaso no es de sentido común?”.
Otro tuitero increpa a la primera ministra por hacer alarde “de trabajar sin dormir” y califica de “patético” el relato de sus largas jornadas. “¿Acaso pretende hacernos olvidar la Ley de la Casa Imperial?”, pregunta, en referencia a la reciente reforma de la normativa que mantiene la exclusión de las mujeres de la línea de sucesión al trono japonés pese al apoyo popular a la princesa Aiko, la hija única de los actuales monarcas.
No son pocos los usuarios que aconsejan a Takaichi emplear a alguien que le ayude en las tareas domésticas y concentrarse en obtener mejores resultados como gobernante. “Está usted aprobando proyectos de leyes que no tienen nada que ver con la vida de los ciudadanos que sufren por el yen débil y la escalada de precios”, reclama uno de ellos.
Una caricatura de la primera ministra sudando mientras plancha su ropa, publicada en otra cuenta, hace referencia a la menguante popularidad de Takaichi. “Como mis índices de aprobación van en picado, me pongo a fregar los platos y a planchar y así despierto simpatía en la gente”, ironiza el texto que acompaña al dibujo.
El Gabinete de Takaichi, que tras su arrolladora victoria en las elecciones legislativas de febrero pasado rondaba el 70% de aprobación, ha registrado descensos mensuales continuos y se sitúa ahora en el 41%, según una encuesta del diario Mainichi Shimbun realizada entre el 19 y el 20 de julio.
El más incisivo e incómodo de los comentarios alude al escándalo que ha salpicado a Takeshi Kinoshita, asistente de Takaichi. Según una investigación periodística, la primera ministra usó vídeos creados con IA para desprestigiar a sus rivales en las elecciones de 2025 para la presidencia del gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD).
“¿Es esto una justificación para eludir el Parlamento y evitar la rendición de cuentas? Si es así, ¿por qué no comparece su secretario Kinoshita para dar las explicaciones correspondientes?”, plantea el usuario.
Takaichi, conocida por su reticencia a las comparencias parlamentarias sin guion, ha respondido con evasivas a estas críticas y el miércoles presentó un documento firmado por su asistente en el que niega haber creado o distribuido vídeos difamando a otros candidatos. Entre los rivales afectados figuran Shinjiro Koizumi, actual ministro de Defensa, y Yoshimasa Hayashi, ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones.
Los partidos de la oposición han rechazado el documento y han exigido de nuevo la comparecencia del asistente. La Alianza de Reforma Centrista (CRA) argumenta que las acciones de un secretario de la primera ministra pagado con dinero público deben esclarecerse en el Parlamento.
El semanario que ha impulsado la investigación, el Shukan Bunshun, pertenece a un influyente grupo editorial famoso por el sólido equipo legal que respalda sus investigaciones, a menudo sensacionalistas, sobre personalidades de la política, la economía y la farándula niponas.
A última hora del jueves, un usuario de X recurría a la ironía lingüística y recordaba que el japonés toma prestada la palabra inglesa iron (hierro) para decir “plancha”, lo cual justificaría la declarada admiración de Takaichi por Margaret Thatcher, la inflexible política británica apodada la Dama de Hierro (Iron Lady).
