El arte moderno mexicano compartirá protagonismo con los grandes maestros de la pintura europea en la inauguración de Faro Santander. El nuevo centro cultural, ubicado en el histórico edificio Pereda de la capital cántabra, rehabilitado por el arquitecto David Chipperfield, abrirá sus puertas el 8 de septiembre con dos grandes colecciones: la Gelman, uno de los más importantes conjuntos de arte mexicano del siglo XX, con obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, Orozco, Siqueiros o Gunther Gerzso, cuyo desembarco en España ha levantado controversia por tratarse de patrimonio cultural mexicano; y un repaso por el acervo corporativo del Banco Santander, con obras de Tiziano, El Greco, Velázquez, Goya o Sorolla.. Seguir leyendo
El arte moderno mexicano compartirá protagonismo con los grandes maestros de la pintura europea en la inauguración de Faro Santander. El nuevo centro cultural, ubicado en el histórico edificio Pereda de la capital cántabra, rehabilitado por el arquitecto David Chipperfield, abrirá sus puertas el 8 de septiembre con dos grandes colecciones: la Colección Gelman, uno de los más importantes conjuntos de arte mexicano del siglo XX, con obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, Orozco, Siqueiros o Gunther Gerzso, cuyo desembarco en España ha levantado controversia por tratarse de patrimonio cultural mexicano; y un repaso por el acervo corporativo del Banco Santander, con obras de Tiziano, El Greco, Velázquez, Goya o Sorolla. Cada una tendrá una exposición independiente, que se sumarán a la ya anunciada muestra dedicada al periodo cántabro de la pintora surrealista Leonora Carrington.. Según la Fundación Santander, “se trata de exposiciones independientes sin mayor relación que el hecho de presentar sendas colecciones de obras maestras, que en ambos casos se encuentran bajo la custodia de la Fundación”. El acervo del banco, forjado durante más de 160 años, es uno de los fondos corporativos más relevantes de Europa y abarca casi seis siglos de creación: desde la tabla renacentista La predicación de San Juan Bautista (1537-1540), de Lucas Cranach el Viejo, hasta la pieza contemporánea Soñé que revelabas (Sujtlej-Indo) (2018), de Juan Uslé. En medio, nombres de la talla de Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez, Goya, Antoni Tàpies o Soledad Sevilla.. ‘Las lágrimas de San Pedro’, de Diego Velázquez.Colección Banco Santander. Obras Maestras de la Colección Banco Santander, comisariada por la historiadora María Dolores Jiménez-Blanco, se articulará en cuatro grandes ejes temáticos: Historias sagradas, Lugares y paisajes, Las cosas: bodegones y naturalezas muertas y Retratos, tipos, figuras. En palabras de Jiménez-Blanco, el montaje busca ofrecer “una lectura que desvela cómo artistas e imágenes de distintas épocas y estilos confluyen para mostrar las líneas de fuerza de una colección poliédrica”, buscando un equilibrio entre el patrimonio propio de la entidad y la atracción mediática de la vanguardia internacional.. Una despedida con ‘Golondrinas’ y el limbo legal de las obras de la Gelman. La colección Gelman, con quienes los grandes maestros europeos compartirán protagonismo, llevaba casi dos décadas alejada del ojo público —salvo apariciones muy puntuales de algunas de sus obras en algunos museos del mundo—. El acuerdo de préstamo de larga duración entre la Fundación Santander y los propietarios mexicanos de la Colección, la familia Zambrano, sacudió al mundo del arte en enero. Especialmente en México, donde el tema se convirtió casi en una cuestión de Estado.. Muchas de las obras del conjunto —todas las de Orozco, Rivera, Siqueiros o Kahlo— están protegidas por la legislación mexicana con una Declaratoria de Monumento Artístico que no les permite abandonar el país permanentemente. La polémica empezó cuando, en la presentación del acuerdo, el director del nuevo centro cultural, Daniel Vega Pérez, calificó de “flexible” la legislación mexicana y definió el reingreso de las piezas como “un mero trámite”, que se se “contrapone con cuestiones como la preservación de las obras”.. ‘Escena de circo’, de María Izquierdo.. El escándalo fue tal que la Fundación tuvo que aclarar que las obras no abandonarían el país de forma permanente y las llevó de vuelta a México, después de casi dos décadas sin ser expuestas, en una exposición temporal en el Museo de Arte Moderno de México (MAM), inaugurada con pompa por el Gobierno mexicano.. La colección es tan importante para el nuevo espacio que se vio obligado a retrasar su inauguración un par de meses después de la petición del Ejecutivo mexicano para poder albergar más tiempo la exposición ante el “éxito” de la muestra y para que se pudiera disfrutar durante el Mundial de Fútbol. Ahí estuvo hasta finales de la semana pasada. Se despidió de su país entre protestas de colectivos culturales afuera del museo y con un mariachi a ritmo de Las Golondrinas, el tradicional vals mexicano de las adioses tristes.. La muestra que llegará a Faro será muy similar a la que se expuso de febrero a julio en el MAM de la Ciudad de México, “pero adaptada a las características espaciales de las galerías de Faro Santander y pensando en el contexto y conocimiento de sus audiencias”. Con cerca de un centenar de piezas, la exposición, cuenta la comisaria, Marisol Argüelles, —directora del MAM y que también la comisarió en México—, “ofrecerá una visión plural de la modernidad mexicana, incorporando tanto a los grandes muralistas como a artistas que desarrollaron caminos alternativos dentro del arte del país”. El gran protagonismo lo tendrá Frida Kahlo, “quien ocupa un lugar central en la Colección, que reúne un conjunto excepcional de autorretratos capaces de mostrar la evolución artística y personal de la pintora”.. ‘Anunciación'(1614), de El Greco.. Tendrá también otras piezas emblemáticas, como el célebre Retrato de Natasha Gelman y Vendedora de alcatraces, de Diego Rivera; el Retrato de Cantinflas, de Rufino Tamayo; o trabajo de artistas esenciales para la modernidad mexicana como Gunther Gerzso, María Izquierdo, Wolfgang Paalen y Francisco Toledo.. Creada por los mecenas Jacques y Natasha Gelman durante la época dorada del cine mexicano, la colección pasó tras su muerte a manos del albacea Robert R. Littman. A pesar de que las voluntades testamentarias estipulaban que el conjunto debía exhibirse unido y en una institución privada en México, la colección inició un itinerario errante por museos de todo el globo, antes de desaparecer en 2008. Hasta este año, no se sabía que la familia Zambrano, una de las mayores fortunas del país, eran los nuevos propietarios. Dentro de todo este acuerdo, el Santander concedió un nuevo crédito a Marcelo Zambrano por 150 millones de dólares (unos 131 millones de euros). Según el contrato inscrito en la Secretaría de Economía mexicana, la colección —156 obras, valoradas en 356 millones de dólares— sirve como garantía del préstamo que tiene un plazo de 12 años y medio.. En 2027, confirman desde la Fundación Santander, “algunas de las obras de la colección se exhibirán en la Fundación Beyeler, en Basilea, Suiza, de enero a mayo, y posteriormente en el Museo Nacional de Noruega, de junio a noviembre del mismo año”. Luego regresará a México en 2028 con otra exposición temporal en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO). “La Fundación Banco Santander tiene como objetivo desarrollar alianzas con museos e instituciones culturales de referencia para presentar la Colección en distintos países y consolidarla como una auténtica embajadora del arte mexicano”, aseguran.
El nuevo espacio cultural de la capital cántabra abrirá sus puertas con un repaso por las obras maestras de su acervo, el protagonismo del arte moderno mexicano y el periodo cántabro de la surrealista Leonora Carrington
