El Ministerio de Transportes va a limitar el número de circulaciones en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla cuando vuelva a reabrirla una vez que esté reparada de los daños que ha sufrido por el accidente de Urda (Toledo). Así lo ha anunciado hoy Óscar Puente, que ha explicado que se trata de una de las medidas que ha acordado el Gobierno en su reunión del Consejo de Ministros para tratar de recuperar la confianza en el corredor y en la alta velocidad.. Puente, que ha asegurado que están a la espera de recibir permiso de la jueza de Orgaz encargada de la investigación del siniestro para iniciar las obras de reparación de la infraestructura, ha detallado que, una vez que empiecen a trabajar, esperan tener reparados los 400 metros de vía sobre los que actuarán en un plazo de unos diez días.. El ministro ha explicado que la idea es reducir las circulaciones tratando de disminuir lo menos posible la capacidad. Para ello, Puente ha explicado que lo que harán será aumentar el número de convoyes en doble composición -dos trenes unidos-, aunque ha reconocido que esta decisión afectará a la oferta horaria.. Según Puente, lo que se persigue con esta medida es «reanudar la prestación del servicio con la máxima fiabilidad posible y que las incidencias tengan la menor repercusión posible» para los pasajeros. «Creemos que es la mejor manera de arrancar para dar mayor seguridad a los viajeros», ha añadido el ministro.. La reducción de circulaciones en la línea afectada por el siniestro de Urda forma parte de un paquete de medidas más amplio que el Gobierno ha anunciado para incrementar la seguridad en las líneas de alta velocidad y recuperar la confianza de los viajeros que incluye también una inspección extraordinaria de los sistemas de seguridad por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF).. Otras medidas. Puente también ha detallado que se van a cambiar los protocolos de los controladores de Adif, señalados como responsables del accidente de Urda, para que, en situaciones de circulación degradada -cuando se caen los sistemas de seguridad automático como el LZB o el ERMTS, como ocurrió en el siniestro-, tengan que ser dos empleados del centro de control y no solo uno los que validen el telefonema que se comunique al maquinistas con las órdenes que requiera para circular. Igualmente, ha avanzado cambios para mejorar los descansos de estos controladores y también de los protocolos contra la fatiga después delas quejas de este colectivo de las condiciones en las que desarrollan su trabajo.. Igualmente, ha avanzado la creación de un agente de IA para supervisar al sistema que ayude a los controladores en su tarea y minimice las opciones de error humano, un nuevo software para los centros de control que cuente con alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, «checklist» de validación y una ergonomía visual mejorada que permita entender con «más facilidad» la ubicación de los trenes y la situación de las vías. Un conjunto de cambios que, en todo caso, no supone para Puente un reconocimiento de que los sistemas han fallado en el accidente de Urda y ni la asunción de cualquier responsabilidad. El ministro ha asegurado que el sistema de seguridad ferroviaria ha funcionado bien durante 34 años, pero que «esta experiencia [el accidente] nos tiene que ayudar a aprender para implantar mecanismos con los que minimizar riesgos para que esto no vuelva a suceder».. A su juicio, la «responsabilidad en la toma de decisiones» es la que corresponde al Gobierno.
Tragedia ferroviaria en Urda. El Gobierno también revisa los protocolos de los controladores para que sus decisiones en caso de ausencia de sistemas automáticos de seguridad deban ser validadas por dos profesionales.. Roberto L. Vargas @robertolvargas. Comencé de becario en la sección de Nacional de La Razón en 1998. En 2008 me incorporé a la sección de Economía, en la que continúo hoy.. Madrid Creada: 03.11.2026 13:00. Última actualización: 03.11.2026 13:00. ARCHIVADO EN:
