Un despido no siempre está justificado, aunque la empresa alegue un incumplimiento por parte del trabajador. Existen determinadas situaciones en las que una decisión de este tipo puede ser declarada improcedente o incluso nula, dependiendo de las circunstancias y de los derechos afectados.. El abogado laboralista Juanma Lorente ha explicado en sus redes sociales tres supuestos en los que una empresa no puede despedir a un empleado por determinados comportamientos o errores.. «Estas son tres razones por las cuales la empresa no te puede despedir y, si se atreve a despedirte, que se vaya preparando, porque el despido puede ser improcedente o incluso nulo», advierte el letrado al comienzo de su publicación. Entre los ejemplos que plantea figuran negarse a realizar horas extraordinarias, cometer errores al desempeñar funciones que no corresponden a la categoría profesional y repetir conductas que la empresa ha tolerado durante años.. Negarse a hacer horas extra no justifica por sí solo el despido de un trabajador. La primera situación que aborda Lorente es la negativa a realizar horas extraordinarias. El abogado recuerda que, como regla general, las horas extra son voluntarias, salvo que exista un pacto individual o colectivo válido que establezca su obligatoriedad o concurra alguno de los supuestos legalmente previstos.. «Si tú no quieres hacerlo, la empresa no te puede represaliar por ello, mucho menos despedirte», sostiene el laboralista. No obstante, las consecuencias jurídicas de un despido dependerán de las circunstancias concretas del caso y de los motivos que alegue la empresa. Si la decisión vulnera derechos fundamentales, podría llegar a declararse nula.. El segundo supuesto se refiere a los trabajadores a los que se encomiendan tareas distintas de las propias de su categoría profesional. Lorente plantea el caso de un empleado que debe realizar funciones para las que no está acostumbrado o que pertenecen a un puesto diferente y que, como consecuencia, comete un error.. «La empresa no puede aprovechar esa equivocación para despedir», explica. Según el abogado, si el empleador utiliza ese fallo como justificación para extinguir el contrato, el despido podría ser declarado improcedente.. En cualquier caso, no todo error al realizar funciones diferentes determina inmediatamente la improcedencia del despido. Para valorar su legalidad hay que examinar las tareas encomendadas, las circunstancias del fallo, las obligaciones del trabajador y los motivos concretos de la decisión empresarial.. El principio de tolerancia empresarial puede influir en un despido por una conducta repetida durante años. La tercera razón que destaca Lorente es menos conocida y está relacionada con las conductas que la empresa ha permitido de forma continuada. Para explicarlo, el abogado utiliza el ejemplo de un empleado que llega habitualmente 45 minutos tarde y cuyo comportamiento ha sido tolerado durante diez años.. «La empresa, al que hace diez años y un día, no te puede despedir por eso», afirma el letrado al plantear el supuesto. Su explicación se basa en el principio de tolerancia empresarial: si la compañía ha consentido durante un periodo prolongado una determinada conducta, esa circunstancia puede ser relevante a la hora de valorar si después puede sancionarla con un despido.. Sin embargo, la tolerancia no impide en todos los casos que la empresa sancione una conducta. La valoración dependerá, entre otros aspectos, de si existe una aceptación continuada de ese comportamiento, de las circunstancias concretas y de si se han producido advertencias o cambios en las instrucciones empresariales.
Un despido no siempre está justificado, aunque la empresa alegue un incumplimiento por parte del trabajador. Existen determinadas situaciones en las que una decisión de este tipo puede ser declarada improcedente o incluso nula, dependiendo de las circunstancias y de los derechos afectados.. El abogado laboralista Juanma Lorente ha explicado en sus redes sociales tres supuestos en los que una empresa no puede despedir a un empleado por determinados comportamientos o errores.. «Estas son tres razones por las cuales la empresa no te puede despedir y, si se atreve a despedirte, que se vaya preparando, porque el despido puede ser improcedente o incluso nulo», advierte el letrado al comienzo de su publicación. Entre los ejemplos que plantea figuran negarse a realizar horas extraordinarias, cometer errores al desempeñar funciones que no corresponden a la categoría profesional y repetir conductas que la empresa ha tolerado durante años.. Negarse a hacer horas extra no justifica por sí solo el despido de un trabajador. La primera situación que aborda Lorente es la negativa a realizar horas extraordinarias. El abogado recuerda que, como regla general, las horas extra son voluntarias, salvo que exista un pacto individual o colectivo válido que establezca su obligatoriedad o concurra alguno de los supuestos legalmente previstos.. «Si tú no quieres hacerlo, la empresa no te puede represaliar por ello, mucho menos despedirte», sostiene el laboralista. No obstante, las consecuencias jurídicas de un despido dependerán de las circunstancias concretas del caso y de los motivos que alegue la empresa. Si la decisión vulnera derechos fundamentales, podría llegar a declararse nula.. El segundo supuesto se refiere a los trabajadores a los que se encomiendan tareas distintas de las propias de su categoría profesional. Lorente plantea el caso de un empleado que debe realizar funciones para las que no está acostumbrado o que pertenecen a un puesto diferente y que, como consecuencia, comete un error.. «La empresa no puede aprovechar esa equivocación para despedir», explica. Según el abogado, si el empleador utiliza ese fallo como justificación para extinguir el contrato, el despido podría ser declarado improcedente.. En cualquier caso, no todo error al realizar funciones diferentes determina inmediatamente la improcedencia del despido. Para valorar su legalidad hay que examinar las tareas encomendadas, las circunstancias del fallo, las obligaciones del trabajador y los motivos concretos de la decisión empresarial.. El principio de tolerancia empresarial puede influir en un despido por una conducta repetida durante años. La tercera razón que destaca Lorente es menos conocida y está relacionada con las conductas que la empresa ha permitido de forma continuada. Para explicarlo, el abogado utiliza el ejemplo de un empleado que llega habitualmente 45 minutos tarde y cuyo comportamiento ha sido tolerado durante diez años.. «La empresa, al que hace diez años y un día, no te puede despedir por eso», afirma el letrado al plantear el supuesto. Su explicación se basa en el principio de tolerancia empresarial: si la compañía ha consentido durante un periodo prolongado una determinada conducta, esa circunstancia puede ser relevante a la hora de valorar si después puede sancionarla con un despido.. Sin embargo, la tolerancia no impide en todos los casos que la empresa sancione una conducta. La valoración dependerá, entre otros aspectos, de si existe una aceptación continuada de ese comportamiento, de las circunstancias concretas y de si se han producido advertencias o cambios en las instrucciones empresariales.
