El Gobierno de Pedro Sánchez ha disparado de forma exponencial el gasto en defensa de España. A pesar de su posición antibelicista, el Ejecutivo de Pedro Sánchez parece haber hecho suya la máxima del escritor romano Flavio Vegecio «si quieres la paz, prepárate para la guerra» pues las decisiones de gasto en defensa aprobadas por el Consejo de Ministros alcanzaron un importe medio anual de 4.750 millones de euros en 2025, frente a los 730 millones de promedio en el período 2013-2024, según recoge el informe «Así está cambiando el gasto en defensa» elaborado por BBVA Research.. El análisis, realizado mediante el procesamiento de más de 26.000 acuerdos del Consejo de Ministros desde 2013 utilizando big data e inteligencia artificial para identificar y clasificar las actuaciones de defensa, asegura que lo que se desprende es que España parece haber entrado en un nuevo ciclo inversor de carácter estructural. «Desde la invasión rusa de Ucrania, los países han incrementado su esfuerzo en defensa, y España no ha sido una excepción», asegura.. El fuerte aumento del gasto registrado en 2025, añade, habría permitido al país alcanzar el umbral del 2% del PIB fijado por la OTAN, convergiendo con el escenario marcado por la Alianza. Todo ello, en un contexto de fuertes y continuas presiones por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que España incremente su gasto en defensa. En la última cumbre de la organización, celebrada en julio en Ankara (Turquía), Trump se mostró muy crítico y «decepcionado» con España después de que Sánchez rechazase incrementar el gasto en defensa hasta el 5% en 2035.. El presidente de EE UU llegó incluso a amenazar con suspender toda relación comercial con España. Sin embargo, días después afirmó que España «se redimió por completo» después de que el Gobierno español accediera a una «importante solicitud de pago» a la OTAN, sin ofrecer más detalles.. Inversión diversificada. El análisis pormenorizado de los contratos arroja que tan revelador como el aumento en el volumen de gasto es el cambio en su composición. Según BBVA Research, los acuerdos del Consejo de Ministros muestran que el incremento no responde únicamente a grandes programas de modernización, como los observados en años anteriores, sino que se reparte entre prácticamente todas las categorías de inversión del espectro militar, desde sistemas de armas a capacidades aéreas, infraestructuras, ciberdefensa, I+D, logística o munición. «Todo apunta a un proceso amplio de modernización de las Fuerzas Armadas», según resume.. Las licitaciones públicas permiten confirmar, además, que las decisiones adoptadas por el Gobierno se están materializando en contratos. Desde mediados de 2025 se han adjudicado en promedio casi 2.000 millones de euros, alcanzando niveles históricamente elevados, según BBVA Research.. Los contratos de suministro representan, en promedio, cerca del 65% del importe adjudicado; mientras que los servicios suponen en torno a un 30% y las obras, que han venido ganando peso en los últimos años, en torno al 5%.. Con los datos hasta junio de 2026, el estudio destaca que el ritmo promedio mensual de las adjudicaciones se ha estabilizado en torno a 200 millones de euros, moderando el ritmo observado en el segundo semestre del año pasado (casi 300 millones de euros, excluido el elevado importe de diciembre de 2025).. Los datos procesados por el servicio de estudios de la entidad bancaria también le han revelado cómo se estructura la industria española de defensa. Una parte muy importante de la contratación pública se concentra en un número relativamente reducido de grandes grupos industriales, ya que las quince mayores empresas adjudicatarias, encabezadas por Indra, Airbus y Escribano (EM&M), acaparan el 43% del importe total contratado en 2025. Además, estos contratos se reparten en unos pocos polos tecnológicos repartidos por el territorio. Madrid, Sevilla, Albacete o Asturias aglutinan buena parte de las capacidades de diseño, fabricación e integración de los principales programas.. El análisis refleja asimismo que mientras que el desarrollo de las capacidades terrestres y navales descansa principalmente sobre fabricantes nacionales, los grandes programas aeronáuticos presentan un grado mucho mayor de cooperación con socios europeos, reflejo de iniciativas multinacionales como el avión de combate Eurofighter.. BBVA Research destaca que la mayoría de las adquisiciones de defensa de España se realizan a fabricantes nacionales o de la Unión Europea, con una presencia muy reducida de proveedores de terceros países.. Añade, además, que desde 2022 ha aumentado también el peso de los programas desarrollados en cooperación europea y con otros países fuera de la Unión Europea, como Reino Unido, aunque el mercado doméstico continúa siendo el principal proveedor de las Fuerzas Armadas.
El Gobierno de Pedro Sánchez ha disparado de forma exponencial el gasto en defensa de España. A pesar de su posición antibelicista, el Ejecutivo de Pedro Sánchez parece haber hecho suya la máxima del escritor romano Flavio Vegecio «si quieres la paz, prepárate para la guerra» pues las decisiones de gasto en defensa aprobadas por el Consejo de Ministros alcanzaron un importe medio anual de 4.750 millones de euros en 2025, frente a los 730 millones de promedio en el período 2013-2024, según recoge el informe «Así está cambiando el gasto en defensa» elaborado por BBVA Research.. El análisis, realizado mediante el procesamiento de más de 26.000 acuerdos del Consejo de Ministros desde 2013 utilizando big data e inteligencia artificial para identificar y clasificar las actuaciones de defensa, asegura que lo que se desprende es que España parece haber entrado en un nuevo ciclo inversor de carácter estructural. «Desde la invasión rusa de Ucrania, los países han incrementado su esfuerzo en defensa, y España no ha sido una excepción», asegura.. El fuerte aumento del gasto registrado en 2025, añade, habría permitido al país alcanzar el umbral del 2% del PIB fijado por la OTAN, convergiendo con el escenario marcado por la Alianza. Todo ello, en un contexto de fuertes y continuas presiones por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que España incremente su gasto en defensa. En la última cumbre de la organización, celebrada en julio en Ankara (Turquía), Trump se mostró muy crítico y «decepcionado» con España después de que Sánchez rechazase incrementar el gasto en defensa hasta el 5% en 2035.. El presidente de EE UU llegó incluso a amenazar con suspender toda relación comercial con España. Sin embargo, días después afirmó que España «se redimió por completo» después de que el Gobierno español accediera a una «importante solicitud de pago» a la OTAN, sin ofrecer más detalles.. El análisis pormenorizado de los contratos arroja que tan revelador como el aumento en el volumen de gasto es el cambio en su composición. Según BBVA Research, los acuerdos del Consejo de Ministros muestran que el incremento no responde únicamente a grandes programas de modernización, como los observados en años anteriores, sino que se reparte entre prácticamente todas las categorías de inversión del espectro militar, desde sistemas de armas a capacidades aéreas, infraestructuras, ciberdefensa, I+D, logística o munición. «Todo apunta a un proceso amplio de modernización de las Fuerzas Armadas», según resume.. Las licitaciones públicas permiten confirmar, además, que las decisiones adoptadas por el Gobierno se están materializando en contratos. Desde mediados de 2025 se han adjudicado en promedio casi 2.000 millones de euros, alcanzando niveles históricamente elevados, según BBVA Research.. Los contratos de suministro representan, en promedio, cerca del 65% del importe adjudicado; mientras que los servicios suponen en torno a un 30% y las obras, que han venido ganando peso en los últimos años, en torno al 5%.. Con los datos hasta junio de 2026, el estudio destaca que el ritmo promedio mensual de las adjudicaciones se ha estabilizado en torno a 200 millones de euros, moderando el ritmo observado en el segundo semestre del año pasado (casi 300 millones de euros, excluido el elevado importe de diciembre de 2025).. Los datos procesados por el servicio de estudios de la entidad bancaria también le han revelado cómo se estructura la industria española de defensa. Una parte muy importante de la contratación pública se concentra en un número relativamente reducido de grandes grupos industriales, ya que las quince mayores empresas adjudicatarias, encabezadas por Indra, Airbus y Escribano (EM&M), acaparan el 43% del importe total contratado en 2025. Además, estos contratos se reparten en unos pocos polos tecnológicos repartidos por el territorio. Madrid, Sevilla, Albacete o Asturias aglutinan buena parte de las capacidades de diseño, fabricación e integración de los principales programas.. El análisis refleja asimismo que mientras que el desarrollo de las capacidades terrestres y navales descansa principalmente sobre fabricantes nacionales, los grandes programas aeronáuticos presentan un grado mucho mayor de cooperación con socios europeos, reflejo de iniciativas multinacionales como el avión de combate Eurofighter.. BBVA Research destaca que la mayoría de las adquisiciones de defensa de España se realizan a fabricantes nacionales o de la Unión Europea, con una presencia muy reducida de proveedores de terceros países.. Añade, además, que desde 2022 ha aumentado también el peso de los programas desarrollados en cooperación europea y con otros países fuera de la Unión Europea, como Reino Unido, aunque el mercado doméstico continúa siendo el principal proveedor de las Fuerzas Armadas.
