No hay descanso este año en los mercados financieros. Después de las correcciones de octubre, las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y los cambios de rumbo del petróleo vuelven a poner a prueba la confianza. El mercado necesita despejar incertidumbres políticas, pero también comprobar que los beneficios empresariales justifican las valoraciones.. Los estadounidenses acuden a las urnas con el control de ambas cámaras del Congreso en juego. Para la inteligencia artificial, una mayoría demócrata podría aumentar el escrutinio sobre el desarrollo de la tecnología, el consumo energético y los permisos para centros de datos. Sin embargo, conviene distinguir entre una mayor presión política y un cambio legislativo inmediato. Controlar el Congreso no permite modificar automáticamente las reglas del sector.. Los mercados de predicción asignan una probabilidad cercana al 74% a una victoria demócrata en ambas cámaras. Para las bolsas, será tan importante quién gane como cuánto se aleje el resultado de lo que ya descuentan los inversores.. La historia aporta un argumento favorable. Desde 1982, las grandes compañías estadounidenses han avanzado, de media, alrededor de un 15% en los seis meses posteriores a las elecciones de mitad de mandato, frente al 16% de una cartera equiponderada. A doce meses, ambas medidas acumulan aproximadamente un 22%. Es un precedente que invita al optimismo, aunque no elimina los riesgos actuales de financiación, inflación y rentabilidad de la inversión tecnológica.. El petróleo vuelve a demostrar hasta qué punto una declaración puede cambiar la sesión. El Brent comenzó recuperando terreno y superó los 107 dólares, pero giró a la baja después de que Donald Trump anunciara que había acordado con Benjamin Netanyahu poner fin a unos 4.000 millones de dólares anuales de financiación estadounidense a Israel al finalizar 2026.. El anuncio no equivale a un acuerdo de paz, pero el mercado lo interpreta como una posible modificación del respaldo estadounidense y de los incentivos para prolongar el conflicto. Una distensión sostenida aliviaría la factura energética y las presiones inflacionistas; mientras no se concrete, cabe esperar que el petróleo siga reaccionando con fuerza a cada titular.. En este entorno, el Ibex 35 atraviesa una jornada volátil, con presión sobre bancos, acereras y consumo discrecional. La incertidumbre sigue pesando sobre los negocios más sensibles al ciclo, incluso cuando la moderación del crudo ofrece cierto alivio.. Entre las referencias empresariales destaca Grifols. Su beneficio trimestral aumenta un 27,9%, hasta 162 millones de euros, apoyado en las inmunoglobulinas y la mejora de márgenes. El contrapunto está en la caja: el flujo libre antes de adquisiciones alcanza 208 millones, frente a 203 millones un año antes. Valoramos positivamente la evolución operativa, pero consolidar la recuperación exige convertirla en una reducción sostenida de la deuda.. Apple también supera las previsiones, con ingresos de 114.480 millones de dólares, un 12% más, y un beneficio por acción de 2,10 dólares, frente a los 2 esperados. El iPhone mantiene la fortaleza comercial, aunque la presión sobre el margen por la subida de los chips de memoria y la desaceleración de servicios moderan el entusiasmo. Batir expectativas ayuda, pero el mercado exige demostrar que el crecimiento puede mantenerse sin sacrificar rentabilidad.. El oro tampoco consigue consolidar el rebote anterior y vuelve a moverse en torno a los 3.950 dólares por onza. Su debilidad recuerda que no responde únicamente a la demanda de refugio, también pesan los tipos reales, el dólar y las necesidades de liquidez. La volatilidad energética continúa condicionando las expectativas monetarias, pero una caída puntual del petróleo no basta para garantizar una recuperación inmediata del metal.. Manuel Pinto. Analista de mercados
No hay descanso este año en los mercados financieros. Después de las correcciones de octubre, las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y los cambios de rumbo del petróleo vuelven a poner a prueba la confianza. El mercado necesita despejar incertidumbres políticas, pero también comprobar que los beneficios empresariales justifican las valoraciones.. Los estadounidenses acuden a las urnas con el control de ambas cámaras del Congreso en juego. Para la inteligencia artificial, una mayoría demócrata podría aumentar el escrutinio sobre el desarrollo de la tecnología, el consumo energético y los permisos para centros de datos. Sin embargo, conviene distinguir entre una mayor presión política y un cambio legislativo inmediato. Controlar el Congreso no permite modificar automáticamente las reglas del sector.. Los mercados de predicción asignan una probabilidad cercana al 74% a una victoria demócrata en ambas cámaras. Para las bolsas, será tan importante quién gane como cuánto se aleje el resultado de lo que ya descuentan los inversores.. La historia aporta un argumento favorable. Desde 1982, las grandes compañías estadounidenses han avanzado, de media, alrededor de un 15% en los seis meses posteriores a las elecciones de mitad de mandato, frente al 16% de una cartera equiponderada. A doce meses, ambas medidas acumulan aproximadamente un 22%. Es un precedente que invita al optimismo, aunque no elimina los riesgos actuales de financiación, inflación y rentabilidad de la inversión tecnológica.. El petróleo vuelve a demostrar hasta qué punto una declaración puede cambiar la sesión. El Brent comenzó recuperando terreno y superó los 107 dólares, pero giró a la baja después de que Donald Trump anunciara que había acordado con Benjamin Netanyahu poner fin a unos 4.000 millones de dólares anuales de financiación estadounidense a Israel al finalizar 2026.. El anuncio no equivale a un acuerdo de paz, pero el mercado lo interpreta como una posible modificación del respaldo estadounidense y de los incentivos para prolongar el conflicto. Una distensión sostenida aliviaría la factura energética y las presiones inflacionistas; mientras no se concrete, cabe esperar que el petróleo siga reaccionando con fuerza a cada titular.. En este entorno, el Ibex 35 atraviesa una jornada volátil, con presión sobre bancos, acereras y consumo discrecional. La incertidumbre sigue pesando sobre los negocios más sensibles al ciclo, incluso cuando la moderación del crudo ofrece cierto alivio.. Entre las referencias empresariales destaca Grifols. Su beneficio trimestral aumenta un 27,9%, hasta 162 millones de euros, apoyado en las inmunoglobulinas y la mejora de márgenes. El contrapunto está en la caja: el flujo libre antes de adquisiciones alcanza 208 millones, frente a 203 millones un año antes. Valoramos positivamente la evolución operativa, pero consolidar la recuperación exige convertirla en una reducción sostenida de la deuda.. Apple también supera las previsiones, con ingresos de 114.480 millones de dólares, un 12% más, y un beneficio por acción de 2,10 dólares, frente a los 2 esperados. El iPhone mantiene la fortaleza comercial, aunque la presión sobre el margen por la subida de los chips de memoria y la desaceleración de servicios moderan el entusiasmo. Batir expectativas ayuda, pero el mercado exige demostrar que el crecimiento puede mantenerse sin sacrificar rentabilidad.. El oro tampoco consigue consolidar el rebote anterior y vuelve a moverse en torno a los 3.950 dólares por onza. Su debilidad recuerda que no responde únicamente a la demanda de refugio, también pesan los tipos reales, el dólar y las necesidades de liquidez. La volatilidad energética continúa condicionando las expectativas monetarias, pero una caída puntual del petróleo no basta para garantizar una recuperación inmediata del metal.. Manuel Pinto. Analista de mercados
