Los trabajadores tienen derecho a ausentarse de sus puestos de trabajo en determinadas circunstancias personales y familiares sin perder su salario. Son los conocidos como permisos retribuidos, una herramienta fundamental para garantizar la conciliación, especialmente cuando surgen situaciones inesperadas que requieren atención inmediata. El fallecimiento de un familiar, un traslado de domicilio, el nacimiento de un hijo o la hospitalización de una persona cercana son algunas de las circunstancias que permiten acogerse a estos derechos reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores.. Entre todos ellos, el permiso de cinco días por accidente o enfermedad graves, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario de determinados familiares se ha convertido en uno de los más relevantes. Sin embargo, su aplicación ha generado numerosas discrepancias entre trabajadores y empresas, especialmente sobre cuándo puede comenzar a disfrutarse, cómo distribuirlo y qué circunstancias permiten prolongarlo. Algunas interpretaciones restrictivas han terminado llegando a los tribunales.. En este contexto, el Tribunal Supremo ha dictado una nueva sentencia que aclara cuestiones fundamentales sobre este permiso y cuestiona determinadas prácticas empresariales Sobre esta resolución ha llamado la atención el abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes sociales como «Empleado Informado» por sus publicaciones divulgativas. En uno de sus últimos vídeos desmonta algunos falsos mitos, como la creencia de que solo pueden disfrutarse cinco días al año. El Supremo confirma que cada nuevo hecho causante genera un nuevo derecho. Así, si un trabajador utiliza cinco días para atender a su hermano hospitalizado y ocho meses después ingresan a su madre, podrá solicitar otros cinco días.. La sentencia del Supremo que esclarece los derechos de los trabajadores. Otra cuestión fundamental tiene que ver con el alta hospitalaria. Que un familiar abandone el hospital no significa necesariamente que termine el permiso retribuido. Si continúa necesitando reposo domiciliario y los cuidados efectivos del trabajador, este podrá seguir disfrutando de los días que le queden hasta completar los cinco correspondientes a ese hecho causante.. El derecho no está limitado exclusivamente al tiempo que la persona permanece ingresada, sino que también contempla las necesidades de cuidado posteriores cuando se cumplen los requisitos legales. Además, el disfrute de estos cinco días no tiene por qué comenzar necesariamente el mismo día de la hospitalización. El trabajador puede organizar el inicio y la distribución del permiso atendiendo a las necesidades de cuidado, lo que permite disfrutarlo de manera discontinua y alternar jornadas laborales con días de atención al familiar. También puede surgir un nuevo derecho cuando se produce otro hecho causante, aunque esté relacionado con una patología anterior.. El abogado desmiente los mitos extendidos entorno al permiso. Por ejemplo, si una persona con cáncer recibe el alta hospitalaria y vuelve a ingresar tres meses después por un nuevo episodio que cumple los requisitos legales, su familiar podrá solicitar nuevamente los cinco días. La sentencia supone un respaldo para quienes necesitan atender a sus familiares en momentos especialmente delicados y limita las interpretaciones empresariales que restringen este derecho.. El permiso está recogido en el artículo 37.3.b) del Estatuto de los Trabajadores y comprende al cónyuge, la pareja de hecho, los familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad y determinadas personas convivientes que requieran cuidados efectivos. Los cinco días se computan como días laborables y su disfrute debe justificarse conforme a las circunstancias de cada caso. La resolución refuerza así una interpretación del permiso centrada en su finalidad de cuidado y conciliación.
Los trabajadores tienen derecho a ausentarse de sus puestos de trabajo en determinadas circunstancias personales y familiares sin perder su salario. Son los conocidos como permisos retribuidos, una herramienta fundamental para garantizar la conciliación, especialmente cuando surgen situaciones inesperadas que requieren atención inmediata. El fallecimiento de un familiar, un traslado de domicilio, el nacimiento de un hijo o la hospitalización de una persona cercana son algunas de las circunstancias que permiten acogerse a estos derechos reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores.. Entre todos ellos, el permiso de cinco días por accidente o enfermedad graves, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario de determinados familiares se ha convertido en uno de los más relevantes. Sin embargo, su aplicación ha generado numerosas discrepancias entre trabajadores y empresas, especialmente sobre cuándo puede comenzar a disfrutarse, cómo distribuirlo y qué circunstancias permiten prolongarlo. Algunas interpretaciones restrictivas han terminado llegando a los tribunales.. En este contexto, el Tribunal Supremo ha dictado una nueva sentencia que aclara cuestiones fundamentales sobre este permiso y cuestiona determinadas prácticas empresariales Sobre esta resolución ha llamado la atención el abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes sociales como «Empleado Informado» por sus publicaciones divulgativas. En uno de sus últimos vídeos desmonta algunos falsos mitos, como la creencia de que solo pueden disfrutarse cinco días al año. El Supremo confirma que cada nuevo hecho causante genera un nuevo derecho. Así, si un trabajador utiliza cinco días para atender a su hermano hospitalizado y ocho meses después ingresan a su madre, podrá solicitar otros cinco días.. La sentencia del Supremo que esclarece los derechos de los trabajadores. Otra cuestión fundamental tiene que ver con el alta hospitalaria. Que un familiar abandone el hospital no significa necesariamente que termine el permiso retribuido. Si continúa necesitando reposo domiciliario y los cuidados efectivos del trabajador, este podrá seguir disfrutando de los días que le queden hasta completar los cinco correspondientes a ese hecho causante.. El derecho no está limitado exclusivamente al tiempo que la persona permanece ingresada, sino que también contempla las necesidades de cuidado posteriores cuando se cumplen los requisitos legales. Además, el disfrute de estos cinco días no tiene por qué comenzar necesariamente el mismo día de la hospitalización. El trabajador puede organizar el inicio y la distribución del permiso atendiendo a las necesidades de cuidado, lo que permite disfrutarlo de manera discontinua y alternar jornadas laborales con días de atención al familiar. También puede surgir un nuevo derecho cuando se produce otro hecho causante, aunque esté relacionado con una patología anterior.. El abogado desmiente los mitos extendidos entorno al permiso. Por ejemplo, si una persona con cáncer recibe el alta hospitalaria y vuelve a ingresar tres meses después por un nuevo episodio que cumple los requisitos legales, su familiar podrá solicitar nuevamente los cinco días. La sentencia supone un respaldo para quienes necesitan atender a sus familiares en momentos especialmente delicados y limita las interpretaciones empresariales que restringen este derecho.. El permiso está recogido en el artículo 37.3.b) del Estatuto de los Trabajadores y comprende al cónyuge, la pareja de hecho, los familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad y determinadas personas convivientes que requieran cuidados efectivos. Los cinco días se computan como días laborables y su disfrute debe justificarse conforme a las circunstancias de cada caso. La resolución refuerza así una interpretación del permiso centrada en su finalidad de cuidado y conciliación.
