Una información periodística ha agitado el ya áspero debate electoral de Israel a menos de 24 horas de que abran las urnas, con una demanda por traición a Benjamín Netanyahu del candidato opositor Avigdor Lieberman. Según el canal 12 de televisión, el primer ministro israelí y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, mantuvieron el domingo un “enfrentamiento sin precedentes” en una base aérea por una operación militar que aprobó el Gobierno y podría haber desencadenado un conflicto bélico con Irán. La cúpula militar interpretó que se guiaba más por el rédito político que le daría una nueva guerra antes de las elecciones que por una amenaza real.
Una información periodística ha agitado el ya áspero debate electoral de Israel a menos de 24 horas de que abran las urnas, con una demanda por traición a Benjamín Netanyahu del candidato opositor Avigdor Lieberman. Según el canal 12 de televisión, el primer ministro israelí y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, mantuvieron el domingo un “enfrentamiento sin precedentes” en una base aérea por una operación militar que aprobó el Gobierno y podría haber desencadenado un conflicto bélico con Irán. La cúpula militar interpretó que se guiaba más por el rédito político que le daría una nueva guerra antes de las elecciones que por una amenaza real.
El canal no especifica de qué operación se trataba, pero sí que Zamir solicitó una discusión exhaustiva antes de ejecutarla. Incluso exigió una autorización legal firmada por los representantes gubernamentales para proceder. El peligro, con amenazas diarias de Netanyahu a un Irán en máxima alerta, era que Teherán interpretase la acción como ofensiva. Dos fuentes describieron al canal 12 el ambiente de la reunión como muy tenso. La discusión tuvo lugar en Palmajim, al sur de Tel Aviv, la tercera base de la Fuerza Aérea que Netanyahu visita en una sola semana.

La semana pasada, decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea atravesaron el espacio aéreo de Siria e Irak hasta llegar a la frontera con Irán, mientras el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, mantenía con Netanyahu una reunión (inicialmente secreta) en una base aérea del sur de Israel con planes operativos sobre un nuevo ataque a Irán, según señalaron fuentes israelíes y estadounidenses al medio digital Axios.
Israel era consciente de que los sistemas de defensa aérea de Irán detectarían la incursión. Y, aunque lo presentó como un entrenamiento destinado a “proyectar poder”, fuentes estadounidenses tuvieron la impresión de que esperaban que los iraníes abrieran fuego contra las aeronaves, generando una justificación para una ofensiva. Al final, los aviones dieron media vuelta al llegar a la frontera iraní y regresaron.
El ministro de Defensa, Israel Katz, ha negado este lunes que existan “desacuerdos” sobre Irán entre la cúpula política y militar y ha asegurado que no pretendían atacar el país antes de las elecciones.
La oposición lo ha interpretado, en cambio, como una prueba más de la necesidad de un cambio. “Este hombre ha perdido el norte”, ha asegurado Lieberman, mientras que su principal rival y líder en los sondeos, Gadi Eisenkot, lo acusaba de estar dispuesto a todo con tal de seguir en el puesto. “Veo las encuestas, conozco los datos y conozco a Netanyahu: no se detendrá ante nada —ni mentiras, ni medidas extremas— con tal de seguir en el poder”, ha asegurado en su último mitin.
Este domingo, en una entrevista con su cadena de televisión más próxima, Netanyahu retomó el tono apocalíptico, presentándose como salvador. “Les digo a mis hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel: sé que están ocupados con su vida cotidiana, pero aquí hay una cuestión fundamental: nuestra propia existencia”. Netanyahu puso a Europa como ejemplo de todos los males que puede traer a su país una victoria de la oposición. “Vemos lo que está ocurriendo en Europa. La alianza entre la izquierda y el islam podría destruir al Estado de Israel”, señaló.

Esa misma mañana había ido aún más lejos al publicar una imagen creada por inteligencia artificial simulando la caída de una bomba nuclear en Tel Aviv. El mensaje es que sucederá si él no resulta reelegido este martes en unos comicios a los que los partidos judíos de oposición llegan con ligera ventaja en los sondeos sobre la coalición de Gobierno, pero con necesidad de pactar con las formaciones árabes para tener mayoría. Hace apenas dos años, tras su primer ataque a Irán, Netanyahu habló de una victoria y un daño al programa nuclear de Teherán que “durará generaciones”.
En este contexto de igualdad en las encuestas y después de que —según Axios— Netanyahu pidiese a Trump un nuevo empujón electoral, el presidente de EE UU ha reiterado este domingo su respaldo público a la candidatura del primer ministro. Lo hizo en su red social, Truth, adjuntando el que emitió inesperadamente la pasada semana: “Cuando acudan a las urnas, ¡recuerden que Bibi [Netanyahu] ha sido un primer ministro excepcional, un verdadero guerrero!”, apuntó antes de sugerir que lanzarán juntos otra guerra contra Irán, al señalar: “¡Debemos terminar el trabajo que comenzamos!”.
