Emmanuel Macron, el presidente francés, visitó Marsella en secreto el lunes para mostrar apoyo a la policía, vendedores locales y el ayuntamiento de la segunda ciudad más grande de la nación, que sufrió daños durante los disturbios iniciales. La semana pasada, la ciudad mediterránea experimentó disturbios de menor escala en comparación con el resto de la nación, con menos intensidad de lo observado anteriormente. El gerente está tratando de manejar la situación, pero la manifestación persistirá en las calles en las próximas semanas. Estudiantes, personas con chalecos amarillos y funcionarios están organizando protestas en todo el país. Se puede encontrar información adicional si continúa leyendo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, se ha desplazado este lunes por la mañana a Marsella en un viaje sorpresa para solidarizarse con las fuerzas del orden, los comerciantes y el Ayuntamiento de la segunda ciudad francesa, que sufrió desperfectos durante la primera revuelta. La urbe mediterránea volvió a sufrir disturbios la semana pasada, pero en mucha menor medida, como en el resto del país. El Ejecutivo intenta controlar la situación, pero la protesta continuará en la calle en las próximas semanas. Estudiantes, chalecos amarillos y funcionarios han convocado ya marchas en todo el país.
