En la Comunidad de Madrid, la huelga educativa entra en su tercera semana, sin que se inicien negociaciones entre los profesores no universitarios y el Ministerio de Educación. En Madrid, alrededor de 65.000 educadores, según datos del Ministerio de Educación de 2024, han estado apoyando la huelga indefinida en curso que comenzó el 14 de octubre. En las escuelas se mantiene el nivel mínimo de servicios y la organización de las clases puede modificarse en función de la situación específica de la escuela. Estas son las seis afirmaciones principales que hacen los educadores: Geleneklere göre
La huelga de educación de la Comunidad de Madrid llega a su tercera semana sin que ni siquiera haya empezado una negociación entre los profesores de las enseñanzas no universitarias y la Consejería de Educación. Miles de profesores —en Madrid hay unos 65.000, según datos de 2024 del Ministerio de Educación— han secundado la huelga indefinida desde que comenzó el 14 de octubre. En las escuelas se mantienen los servicios mínimos, y las clases pueden sufrir alteraciones dependiendo de cada centro. Estos son los seis puntos principales que los profesores reclaman:
1. Menos horas de clase
La carga lectiva son las horas que un docente está impartiendo clase, es decir, dentro de un aula. Unas horas en las que no cuenta el tiempo que necesitan para corregir, preparar material, asistir a reuniones o ejercer tareas administrativas. En España se regula la cantidad total de horas de jornada laboral, que como cualquier funcionario público, es de 37,5 horas semanales. Pero cada comunidad autónoma establece la duración de las horas lectivas. Madrid está entre las comunidades que tienen mayor carga lectiva en Infantil y Primaria, y se encuentra en la media de horas lectivas de Secundaria.

En España, tanto en educación primaria como en secundaria hay más horas de clase que en la media de países de la Unión Europea. La UGT exige volver a las 20 horas lectivas semanales. “La reducción de carga lectiva ayudará a evitar el desgaste que lleva implícito un excesivo número de horas de docencia directa y la cada vez mayor carga burocrática”, explica la UGT en su Boletín de Enseñanza Pública de septiembre de 2025. En este punto, el comité de huelga pide 17 horas lectivas en Secundaria, FP y Régimen Especial, así como 22 horas lectivas en Educación Infantil y Primaria.
2. Menos alumnos por clase
Las ratios son el número de alumnos por clase. En España vienen reguladas por una normativa estatal que fija el máximo de alumnos por aula y etapa educativa: hasta 25 alumnos en Infantil, 25 en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato. A partir de esa normativa, cada comunidad puede aplicar regulaciones para mejorar las condiciones. En la práctica, casi todas las comunidades han hecho modificaciones, entre ellas Madrid, que firmó en 2025 un acuerdo que reduce de 25 a 20 el máximo de alumnos de 2º ciclo de Infantil y Primaria, y de 30 a 25 los alumnos de Secundaria. Sindicatos como CC OO denuncian que ese acuerdo aún no se cumple, así como una veintena de profesores a los que ha preguntado este periódico. Entre las comunidades que mejor han asumido esta reducción de alumnos está País Vasco, que además ha bajado el tope de Bachillerato de 35 a 27 estudiantes por aula.
La reivindicación del comité de huelga pide 15 alumnos en Primaria, 20 en Secundaria y Régimen Especial, así como 23 en Bachillerato.
3. Un salario mejor adaptado al nivel de vida
Sara Delgado, de 38 años, y Antonio Carrascal, de 40 años, se enamoraron en Madrid, concretamente en el instituto Pedro Salinas de Usera. Antes de conocerse ambos tuvieron el mismo presentimiento. Ella, de Murcia, y él, de Extremadura, pensaron que su futuro “pasaba por Madrid”. Pero el futuro duró apenas unos años —5 y 10 respectivamente—, el tiempo que los precios de la vivienda tardaron en arrastrarles cada vez más lejos del centro y de sus puestos de trabajo. “Llegamos al límite en el último curso. Vivíamos en Legazpi, pagando 1.400 euros al mes por un piso de dos habitaciones que ni siquiera tenía muebles. Yo estaba a dos tercios de jornada porque no conseguía una jornada completa, más de la mitad del sueldo se iba en el alquiler, el resto para los gastos de la casa y la comida”, recuerda Sara desde Badajoz (Extremadura) a donde la pareja se trasladó hace dos cursos. “Recuerdo ese último año en Madrid como una tortura, trabajabas para poder comer y poco más. No había plan de vida, no había ni siquiera posibilidad de comprar un coche. Ninguno nos queríamos ir de Madrid, pero Madrid te van echando, es como si te estrangulasen hasta que no puedes más”, afirma Antonio.
Los dos decidieron probar suerte y presentarse a las oposiciones en Extremadura, la tierra natal de Antonio. Ambos aprobaron —él hace tres años y ella hace dos— y se trasladaron a Badajoz, ciudad en la que también ha visto cómo se han duplicado los precios del alquiler pero donde a día de hoy “es posible vivir”. “Pagamos 700 euros al mes por un piso similar. Es la primera vez que podemos ahorrar. Nunca antes habíamos tenido un colchón económico”, dice Antonio. “Lo que marca la diferencia no es tanto el coste de vida sino la vivienda. A nivel salario es similar, Extremadura tampoco es una comunidad boyante. Ninguno queríamos estar aquí, y aquí estamos. No teníamos alternativa”, reconoce Sara.
Los maestros y profesores de la Comunidad de Madrid perciben un salario muy ajustado si se tiene en cuenta el coste de vida. En Madrid, un docente de Infantil y Primaria sin sexenios –es decir, que todavía no cobra complementos por antigüedad en tramos de seis años de actividad– percibe un salario bruto de 35.379 euros anuales, según un reciente informe de CC OO. Se encuentra por debajo de 12 comunidades autónomas, encabezadas por el País Vasco, donde un maestro en las mismas condiciones cobra 40.256 euros, un 14% más.
Con tres sexenios de complementos (tras 18 años en la posición), un maestro en Madrid cobra 48.221 euros brutos anuales, lo que la convierte en la quinta comunidad con una cifra más alta. El salario de Secundaria es más elevado que el de Primaria: un profesor de instituto sin sexenios en Madrid cobra 39.745, que se eleva a los 53.551 euros con tres sexenios.
Sin embargo, el salario bruto por sí mismo solo no refleja el poder adquisitivo. En las ciudades de Madrid y Barcelona, el coste de vida es un 20% superior al resto de ciudades españolas. Según una encuesta del INE de 2025, el gasto medio por persona en Madrid es de 16.124€, frente a 14.066€ de media nacional (un 14,6% más). Los profesores en huelga no reclaman que Madrid esté más arriba o abajo de la lista de retribuciones, sino que estas se adecuen y permitan al profesorado vivir en la comunidad en la que trabajan. La reivindicación habla de una subida salarial de 600 euros mensuales, la equiparación retributiva y un complemento de peligrosidad en Educación Especial.
4. Eliminar la segregación
“Segregar escolarmente es separar a las personas en distintas clases en función de sus recursos económicos, su racialización y sus capacidades o discapacidades. Esto se traduce en que en Madrid hay clases de colegios e institutos públicos donde concentra a todas las personas pobres, a todas las personas racializadas y a todas las personas con discapacidad en un mismo grupo”, explica Irene C., profesora de un instituto de Villaverde y especialista en Plástica que además es miembro de CNT y del grupo Segregación Escolar. “La segregación es la norma”, afirma. En su colegio, por ejemplo, los alumnos de 1º de la ESO están repartidos en cuatro clases. Dos de ellas forman parte de la sección bilingüe y las otras dos agrupan a los que presentan distintas dificultades. En una de ellas, asegura Irene, hay “16 personas de educación compensatoria (con un retraso de dos años por causas socioeconómicas), 13 personas repitiendo curso, cuatro personas recién llegadas al sistema educativo español (dos de ellas sin conocimiento del castellano) además de alumnos con dificultades del tipo trastorno de hiperactividad”. “Evidentemente, ni yo ni nadie da abasto para atender todas sus necesidades”, manifiesta.
“Esto genera a los alumnos falta de autoestima, falta de oportunidades, exclusión social. Por esto es por lo que estamos en huelga. El sistema educativo lo que debería es compensar las dificultades de las familias, no lo contrario”, finaliza.
Una de las principales reclamaciones del profesorado madrileño es acabar con la segregación, que consiste en la concentración de un cierto tipo de alumnos en los mismos centros, ya sea por origen o por renta. La segregación socioeconómica que hay en primaria en España es de las más altas en relación a la media de la OCDE, solo por detrás de Lituania y Turquía. Dentro de España, la Comunidad de Madrid es la que segrega más por renta, según un informe de EsadeEcPol y Save the Children a partir de los microdatos de PISA.

Cataluña, en cambio, es la comunidad con mayor segregación escolar por origen migrante. De acuerdo con el estudio, este tipo de segregación se dobló en Cataluña de 2018 a 2022, superando a País Vasco, que en 2018 encabezaba la lista. Madrid es la tercera comunidad con un índice más alto. La segregación escolar por origen migrante en España va en línea con la media de la UE y la OCDE, y ha aumentado desde 2018.

5. Reducir la burocracia
Son las 16.56 del viernes 23 de octubre.
—Marta, ¿sigues reunida?
A las 17.48:
―Justo estoy saliendo.
La jornada laboral de Marta Torres, profesora de segundo de Primaria en el CEIPSO José Echegaray del Ensanche de Vallecas, terminaba a las 16.00 aunque “para variar” ha acabado dos horas después. “Nuestro horario nunca termina a la hora que tendría que terminar”, cuenta. “La cuestión de la burocracia es muy sencilla. Cada docente tiene que rellenar a lo largo del curso miles de papeles que te lastran en el día a día. Cuando pedimos menos horas lectivas no es para dejar de trabajar, es para que si el 47% de mi trabajo consiste en dar clase, que pueda atender el 53% restante sin sacrificar mi vida personal”, explica Torres. “De media, empleamos dos horas extra cada tarde de nuestro tiempo. Eso o te pegas un atracón el domingo. Yo por ejemplo los correos los contesto siempre desde casa y los domingos por la mañana los dedico a programar la semana, en mi caso estoy encargada de la asignatura de Matemáticas de segundo de primaria”, indica. “Lo que la gente tiene que entender que nuestras obligaciones van más allá del aula. Si me quiero coordinar con la psicóloga, muchas veces me tienen que sustituir en clase porque no tengo horas disponibles, y si me sustituyen significa que hay un profesor que no está realizando un apoyo. El niño es el principal perjudicado”, remarca.
Esta es la tabla de porcentajes del tiempo que Marta dedica a cada una de sus tareas tanto dentro como fuera de su horario laboral.
Informes, adaptaciones curriculares, memorias de evaluación, planes de acción tutorial, gestión de becas y ayudas… El profesorado se enfrenta cada vez a más burocracia, un trabajo administrativo añadido a la impartición de clases en el aula.
“La reducción efectiva de la carga burocrática del profesorado exige necesariamente el incremento de las plantillas de personal administrativo. No es posible avanzar en la desburocratización de los centros educativos sin garantizar la presencia de auxiliares administrativos suficientes que asuman las tareas administrativas que actualmente recaen de forma impropia sobre docentes y equipos directivos. Por ello exigimos que cada centro tenga, al menos, 1 Administrativo a tiempo completo”, denuncia la tabla reivindicativa.
6. Mejora de las infraestructuras
El calor extremo que han sufrido las aulas este verano ha sido una muestra más de la necesidad de climatización de las escuelas en toda España. En Madrid, el calor ha sido uno de los desencadenantes de las protestas: los profesores han presenciado clases a más de 40 grados, mareos y golpes de calor de los alumnos.

En mayo de 2026, la Comunidad de Madrid anunció que había intervenido ese curso en 106 centros de la red pública dentro de su plan de acción frente al calor, lo que supone poco más de un 5% de los más de 1.900 centros de su titularidad. La inversión era de 18 millones de euros.
“Esta inversión resulta claramente insuficiente si se compara con las actuaciones que ya están llevando a cabo otras administraciones. Algunos municipios de la región como Rivas están destinando 14 millones de euros para instalar sistemas de aerotermia en 16 centros educativos. 18 millones para casi 2.000 centros apenas tendrá un impacto significativo. Cuando existe una verdadera voluntad política de proteger el bienestar de la ciudadanía y, especialmente, de los niños y niñas, se destinan los recursos necesarios para garantizarlo” aseguró Carmen Morillas, la presidenta de la FAPA Francisco Giner de los Ríos, la federación sin ánimo de lucro que agrupa a las Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado de la escuela pública.
El calor en las aulas es un ejemplo de un problema estructural, que es la falta de recursos para actualizar una infraestructura educativa antigua, así como la escasez de nuevos colegios. En la Comunidad de Madrid no existe un registro oficial donde poder consultar el número de colegios públicos concertados y privados que han sido inaugurados en los últimos años. El último colegio nuevo abierto en Madrid fue el Colegio público Hispanidad, en Rivas-Vaciamadrid, en el año 2021. Desde entonces, se han hecho ampliaciones de centros ya existentes —como el CEIPSO Rudyard Kipling, en Cañaveral, en 2025- y centros de Educación Especial, pero no CEIPS nuevos.
Este septiembre, antes del inicio del nuevo curso escolar, la Comunidad de Madrid anunció una inversión “histórica” de 1.240 millones de euros para mejorar la climatización y accesibilidad de los centros educativos públicos de la región.
Poco después se apuntó la Generalitat de Cataluña, prometiendo destinar hasta 2.500 millones de euros hasta 2031 en la modernización de las instalaciones educativas en Cataluña para adaptarlas a los efectos del cambio climático, bajo el Plan Actualiza Clima.
Por otro lado, no existe un registro oficial del número de centros educativos inaugurados en los últimos 10 años. Lo más aproximado es un recuento elaborado por la FAPA que habla de 11 colegios abiertos desde 2016 (1,1 por año) y 14 institutos (1,4 por año).
