Este sábado, Emilia López, la presidenta de la comunidad de propietarios El Encinar del Alberche, compuesta por 1.700 parcelas, de las cuales el 82% están construidas, ha enviado una carta a Belén Rodríguez, la alcaldesa popular de Villa del Prado, su municipio, ubicado en la Sierra Oeste, en nombre de cientos de vecinos. “Los recientes incendios han puesto de manifiesto una realidad que muchos venimos percibiendo desde hace años, la sensación de que la urbanización solo existe cuando resulta conveniente, pero no cuando realmente necesita el apoyo de su Ayuntamiento”, expresa la misiva. Las llamas avivan el malestar de unos residentes que aseguran sentirse abandonados por su regidora. El incendio de Almorox (Toledo) destruyó 43 viviendas y otras 286 casas sufrieron perjuicios de diferente consideración, según el primer triaje realizado en la urbanización.. Seguir leyendo
Este sábado, Emilia López, la presidenta de la comunidad de propietarios El Encinar del Alberche, compuesta por 1.700 parcelas, de las cuales el 82% están construidas, ha enviado una carta a Belén Rodríguez, la alcaldesa popular de Villa del Prado, su municipio, ubicado en la Sierra Oeste, en nombre de cientos de vecinos. “Los recientes incendios han puesto de manifiesto una realidad que muchos venimos percibiendo desde hace años, la sensación de que la urbanización solo existe cuando resulta conveniente, pero no cuando realmente necesita el apoyo de su Ayuntamiento”, expresa la misiva. Las llamas avivan el malestar de unos residentes que aseguran sentirse abandonados por su regidora. El incendio de Almorox (Toledo) destruyó 43 viviendas y otras 286 casas sufrieron perjuicios de diferente consideración, según el primer triaje realizado en la urbanización.
La regidora, sin embargo, asegura que mantiene el contacto con los residentes afectados, traslada que hay más zonas del municipio perjudicadas y defiende que el mando lo asume el Gobierno central ante la gravedad de la situación. “Hay hogares totalmente calcinados, aunque la peor parte se la ha llevado el exterior de las parcelas. Las familias no pueden acceder a sus casas. Nos tienen totalmente abandonados”, indica López.
Cuando comenzó el fuego, asegura haber sido ella la que dio la voz de alarma y la que contactó con la alcaldesa para informarle de la gravedad de lo que estaba ocurriendo. “No sabía nada. Los servicios de emergencia junto con el personal de mantenimiento y conserjería de la urbanización coordinaron la evacuación de las zonas afectadas y el aviso a los vecinos para preservar su seguridad”, explica tras recordar que cuadrillas de residentes se coordinaron para dar de comer a las mascotas.
En su caso, intentaba alertar a los vecinos a través de redes sociales. Ahora, según indica, los operarios de la urbanización clausurada siguen trabajando: “Apagan los pequeños conatos que se producen por la noche y hacen rondas ante la falta de personal”. Es consciente de que la extinción del incendio correspondía a los servicios de emergencia y valora “el extraordinario trabajo que han realizado”. Sin embargo, entiende que el papel de un Ayuntamiento durante una emergencia también consiste en permanecer al lado de sus vecinos, interesarse por su situación, conocer sus necesidades y mantener una comunicación constante con quienes están gestionando la crisis sobre el terreno. “Ese respaldo institucional en un momento tan delicado fue precisamente el que echamos en falta”, insiste.
“No hemos tenido ayuda. Siempre que hablo con la alcaldesa es porque la llamo yo, ella a mí nunca, pueden preguntarnos qué necesitamos”, insiste. Traslada que los residentes gestionaron el acceso a los bomberos y que el Ayuntamiento solo les facilitó un generador para bombear agua que no servía. “Quedamos a la espera de recibir otro, sin éxito. Tuvimos que alquilar uno”, explica la mujer. Denuncia que solo recibe respuestas vagas y poco eficaces, mientras la incertidumbre hace mella entre los vecinos. “Necesitamos saber qué medidas se van a tomar, no hay agua y luz solo en algunas casas. Debían decirnos cómo estaba evolucionando el incendio o qué recursos podían ponerse a nuestra disposición. El Ayuntamiento ni siquiera ofreció una botella de agua”, relata.
Ante estas declaraciones, la alcaldesa de Villa del Prado se muestra perpleja: “La situación que estamos viviendo es terrorífica y ahora estamos en lo urgente. Sí he mantenido contacto continuado con López”, indica desde Cenicientos, donde acaba de salir de una reunión en el puesto de mando. Señala que la mayoría de los vecinos de la urbanización se marcharon a Madrid, mientras otras 300 personas permanecen alojadas desde el miércoles en el polideportivo municipal.
“Yo no puedo actuar. Como en todos los demás incendios, han trabajado los bomberos, Protección Civil, Guardia Civil, Policía… Hay hasta hidroaviones. El fuego no está sofocado. Vamos de susto en susto. El Gobierno de la nación ha asumido el mando, yo no decido lo que hay que hacer”, señala.
En estos momentos, la presidenta de la comunidad de propietarios denuncia que sigue sin conocer cómo se va a gestionar el realojo de los vecinos afectados, cuándo podrá producirse o qué soluciones concretas se les van a ofrecer. “Acudir unos minutos al lugar del incendio puede ser un gesto institucional. Sin embargo, gobernar implica mucho más. Significa permanecer al lado de los vecinos cuando termina la emergencia mediática. Esa presencia, lamentablemente, no la hemos sentido”, recoge su misiva.
La alcaldesa alega que ella no puede decirle a los vecinos que regresen a sus casas sin una orden. Traslada que tiene información de la Dirección General de Emergencias sobre el estado de las casas y parcelas, pero aclara que no puede facilitársela a López: “He comunicado a los vecinos alojados en el polideportivo que podrían subir a la urbanización escoltados para ver cómo están sus residencias y coger medicación o ropa, pero solo en las casas a las que se puede acceder”. Recalca que en una situación de emergencia hay que ir paso a paso y día a día, siendo consciente de que queda mucho trabajo por delante y agradeciendo que no haya heridos.
“Mi personal de mantenimiento también tiene que estar en el casco urbano. Hemos tenido otros tres incendios que han derruido una gran parte del municipio, no solo está afectada la urbanización”, señala. López ha solicitado la celebración urgente de una reunión entre el Ayuntamiento, la presidenta de la comunidad, los responsables de los servicios de emergencia y los organismos competentes, y la alcaldesa asegura que la recibirá este sábado de forma presencial en el consistorio.
