El Partido Popular de las Cucarachas—Cockroach Janta Party (CJP), el movimiento juvenil de la India que ha estado detrás de las protestas masivas de las últimas semanas en el país—, ha proclamado este sábado su “victoria política”, tras arrancar al Gobierno del primer ministro indio, Narendra Modi, la promesa de que satisfará todas sus demandas. La más importante se ha hecho realidad cuando el ministro de Educación del país, Dharmendra Pradhan, ha presentado su renuncia en la red social X.. Seguir leyendo
El Partido Popular de las Cucarachas—Cockroach Janta Party (CJP), el movimiento juvenil de la India que ha estado detrás de las protestas masivas de las últimas semanas en el país, ha arrancado este sábado su primera gran concesión el Gobierno del primer ministro, Narendra Modi. Se trata de la dimisión del ministro de Educación del país, Dharmendra Pradhan, que ha presentado su renuncia en la red social X. Esta semana, dos de esas manifestaciones habían acabado con decenas de policías y manifestantes heridos, unos 180, según las autoridades, además de numerosos detenidos, entre ellos, el líder de la oposición india, Rahul Gandhi.
Los jóvenes exigían en esas protestas que los responsables políticos rindieran cuentas por las filtraciones del contenido del examen de ingreso a las facultades de medicina de la India, que se celebró el pasado 3 de mayo, y a la que concurrieron millones de aspirantes.
Ese mismo día comenzaron a circular denuncias de que se habían filtrado las pruebas. Las sospechas se confirmaron en una investigación, lo que forzó al Gobierno a anular los resultados originales y a ordenar un nuevo examen, lo que afectó a cerca de dos millones de candidatos. A pesar de ello, para una buena parte de la juventud del país, este escándalo representó la confirmación de la corrupción en las instituciones para beneficiar a las élites.
Las críticas de muchos jóvenes no gustaron en el círculo de Modi. Y el 15 de mayo, el presidente del Tribunal Supremo del país, Surya Kant, describió a los jóvenes desempleados como “cucarachas” que, al no encontrar trabajo, usan las redes sociales, el periodismo y el activismo para “atacar al sistema”. A todos ellos los llamó, en una vista, “parásitos de la sociedad”. Dos días después emitió algo parecido a una disculpa, pero la semilla del descontento ya estaba sembrada.
Abhijeet Dipke, graduado en Relaciones Públicas por la Universidad de Boston, un parado de 30 años, se sintió interpelado por el insulto. Y un día después, el 16 de mayo, publicó en su cuenta de X: “¿Y si todas las cucarachas se unieran?”. Aquella pregunta fue la chispa que prendió entre la juventud india. La avalancha de respuestas que recibió, unas 11.000 en las 12 primeras horas, le alentaban a ir más allá y fundó ese mismo día, como una sátira del partido de Modi, el Bharatiya Janata Party (BJP, Partido Popular Indio), una formación con nombre similar: el Cockroach Janta Party, con su propia página web que diseñó con ayuda de la IA y un amigo en un par de horas, según le contó a The New York Times. “La voz de los vagos y desempleados” es su lema fundacional.
La dimisión del ministro se ha conocido mientras, en una nueva manifestación en Nueva Delhi, los líderes de la protesta se preparaban para una nueva ronda de conversaciones con el Gobierno. “Lo hemos conseguido”, ha afirmado antes sus seguidores Dipke, el fundador del movimiento.
El anuncio fue seguido de consignas patrióticas coreadas por la multitud, que entonó también el himno nacional mientras otras personas repartían dulces. La protesta seguía rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad policial que, poco antes de que se conociera la dimisión, trataba de dispersar a los manifestantes con gas lacrimógeno.
El CJP definió luego la dimisión como una “victoria para la democracia”, también en un mensaje publicado en X. El ministro Pradhan, de 57 años, ha formado parte del Gabinete de Modi desde 2014, y ocupado otras carteras como petróleo y gas natural. Se convirtió en ministro de Educación en 2021 y durante mucho tiempo fue considerado una de las figuras más destacadas del partido del primer ministro.
El movimiento ha afirmado ya que la renuncia del ministro, su principal reclamación, no acaba con su campaña y que esta continuará hasta que el Gobierno de Modi atienda otras tres demandas. Estas son una indemnización para las familias de los estudiantes que se suicidaron tras conocer el resultado del examen fraudulento, según denunció Dipke en una carta abierta a Modi; garantías de que no se iniciarán acciones legales contra los manifestantes y una disculpa pública de la Policía de Delhi y la Fuerza de Acción Rápida por su actuación durante las protestas.
Las manifestaciones juveniles se habían intensificado tras los enfrentamientos de principios de esta semana en Nueva Delhi, cuando la policía trató de frustrar una marcha convocada por el movimiento de las cucarachas hacia el Parlamento. Decenas de estudiantes resultaron heridos por el uso de porras y gases lacrimógenos, mientras las autoridades restringían el acceso a Internet y cerraban 18 estaciones de metro en varias zonas de la capital india.
Las manifestaciones terminaron extendiéndose a varios Estados indios, entre ellos Tamil Nadu, Bengala Occidental, Telangana y Karnataka y a otras grandes ciudades como Bangalore, Bombay o Pune. En esos lugares, estudiantes a los que se habían sumado muchos opositores al Gobierno de Modi exigieron también la dimisión del ministro de Educación que finalmente ha tenido lugar este sábado.
El Gobierno había intentado antes en vano aplacar la ira de los jóvenes prometiendo tribunales especiales para los casos de fraude en los exámenes y la adopción de medidas para luchar contra la corrupción en esas pruebas. Estas promesas no calmaron los ánimos de un movimiento que se ha convertido en uno de los mayores desafíos públicos al Ejecutivo de Modi de los últimos años, en lo que se interpreta como una manifestación de frustración generalizada entre los jóvenes por la corrupción, la falta de rendición de cuentas de los responsables políticos y el desempleo.
