El Gobierno alemán dio este miércoles el visto bueno al proyecto de ley de la “pensión de inicio temprano”, un mecanismo por el que los niños del país recibirán, a partir de los seis años, una aportación estatal de 10 euros al mes destinada a su jubilación privada. Los pagos se mantendrán hasta que cumplan 18 años.
La medida, que todavía debe recibir el respaldo del Parlamento alemán, permitirá a los padres abrir una cuenta de inversión individual para sus hijos y realizar aportaciones voluntarias.
Si los padres no abren esa cuenta, los menores tampoco perderán la ayuda. En ese caso, el dinero se invertirá de forma colectiva en los mercados de capitales y será el Bundesbank, el banco central alemán, quien se encargue de gestionarlo.
El Gobierno alemán ya había anunciado la medida el pasado mes de diciembre, dentro de sus planes para fomentar el ahorro privado para la jubilación. El objetivo es que los jóvenes empiecen a ahorrar desde pequeños y que las posibilidades de hacerlo no dependan únicamente de la situación económica de sus familias.
El vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, explicó que “de este modo los jóvenes acumularán un patrimonio propio a lo largo de los años y aprenderán desde una edad temprana cómo funciona la previsión financiera en los mercados de capitales”.
“Hoy en día, esto depende con demasiada frecuencia de la situación económica de la familia. Esta desigualdad suele prolongarse hasta la vejez. Queremos cambiarlo”, añadió.
El dinero podría superar los 50.000 euros
A partir de los 18 años, la cuenta se convertirá en un plan de ahorro privado para la jubilación. Los beneficios que genere el dinero invertido no tributarán hasta que llegue el momento de cobrarlo.
Como norma general, el dinero aportado por el Estado no podrá retirarse antes de los 65 años. A los 10 euros mensuales públicos, las familias podrán añadir aportaciones de hasta 6.840 euros al año.
El Ministerio de Finanzas calcula que, solo con la aportación estatal, la cuenta podría alcanzar aproximadamente 2.200 euros cuando el menor cumpla 18 años. Sin añadir más dinero, ese capital podría convertirse en unos 53.000 euros al llegar a la jubilación gracias al rendimiento de las inversiones.
Si los padres aportan otros 10 euros al mes, la cantidad podría llegar a unos 107.000 euros cuando su hijo alcance la edad de jubilación.
La medida tendrá efecto retroactivo desde enero de 2026
La “pensión de inicio temprano” se aplicará con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026 a los niños nacidos en 2020. Serán los primeros que podrán beneficiarse del nuevo sistema.
A partir de 2027, se sumará cada año la generación que cumpla seis años. Los niños recibirán los 10 euros mensuales del Estado desde esa edad y hasta que cumplan 18.
El proyecto todavía tendrá que recibir el visto bueno del Parlamento alemán antes de entrar definitivamente en vigor.
El miércoles, el gobierno alemán aprobó el proyecto de ley para el plan de «pensiones de inicio temprano». Este plan proporcionará una contribución estatal mensual de 10 euros a los niños en Alemania a partir de los seis años, para sus ahorros personales para la jubilación. Los pagos continuarán hasta que cumplan 18 años. La propuesta, que requiere la aprobación del parlamento alemán, permite a los padres establecer una cuenta de inversión separada para sus hijos y hacer pagos opcionales. Si los padres no abren la cuenta, los niños perderán el apoyo también. En tal caso, los fondos se agruparán para invertir en los mercados de capitales, con el banco central alemán, conocido como Bundesbank, supervisando su gestión. Esta decisión fue divulgada previamente por el gobierno alemán en diciembre, como parte de sus esfuerzos para promover el ahorro privado de pensiones. El objetivo es inspirar a los jóvenes a comenzar a ahorrar desde el principio y garantizar que su capacidad para hacerlo no depende únicamente de las circunstancias financieras de su familia. El vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, aclaró que al hacerlo, los jóvenes acumularán su propia riqueza con el tiempo y aprenderán sobre las previsiones financieras en los mercados de capitales desde una edad temprana. Actualmente, esto depende a menudo de la situación económica de la familia. Esta disparidad suele persistir en los últimos años. «Queremos hacer un cambio», añadió. Los fondos pueden superar los 50.000 euros. A los 18 años, la cuenta se transforma en una estrategia de ahorro personal para la jubilación. Las ganancias de los fondos invertidos sólo estarán sujetas a impuestos en el momento de la retirada. Por lo general, no se puede acceder a los fondos proporcionados por el Estado hasta que se cumpla la edad de 65 años.
