España está construyendo su propio cementerio empresarial y es que hay ya 520.505 sociedades que, pese a seguir inscritas en el Registro Mercantil, ya no presentan ningún indicio de mantener su actividad. Así lo explica el último estudio de Informa D&B, que denomina a estas como «compañías fantasma», cuyo rasgo más característico es la falta de depósito o publicación de cuentas anuales, pese a estar obligada legalmente. Y, aunque la normativa prevé sanciones por este incumplimiento, muchas sociedades permanecen en esta situación.
Para poder ser considerada como tal, deben no haber presentado cuentas durante, por lo menos, los dos últimos años. Aunque la mayoría permanece en esta situación, concretamente un 72,13%, algunas empresas fantasma sí que recuperan su actividad. El principal destino de estas sociedades continúa siendo el mantenimiento de situaciones de incumplimiento registral. Más del 42% siguen sin presentar cuentas y un 14 % han sido objeto de cierre de hoja registral, reflejando las dificultades existentes para depurar completamente estas sociedades del tráfico mercantil.
El 33,77% de las sociedades que llevan más de dos años sin presentar cuentas de resultados fueron constituidas entre 2011 y 2020, mientras que el 24,33% se crearon entre 2001 y 2010. Respecto al capital social, aproximadamente el 65% cuenta con un capital igual o inferior a 5.000 euros.
Por sectores, la construcción y actividades inmobiliarias encabeza el volumen de sociedades fantasma con 128.589 empresas, un 24,7% del total, seguida de cerca por el comercio, que suma 105.062 sociedades, un 20,18%. Así, entre ambos sectores aglutinan prácticamente a la mitad de estas entidades inactivas.
En cuanto a la tasa de incidencia sobre el total de empresas de cada actividad, el comercio registra la proporción más elevada con un 30,74 % de tasa fantasma, situándose por encima de industrias extractivas, que aglutinan el 30,66% y la hostelería, con un 28,79%. En el extremo opuesto, la intermediación financiera presenta el menor nivel de inactividad, con una tasa de apenas el 12,57%.
En cambio, el número de estas sociedades en otros sectores es casi testimonial. Es el caso de las industrias extractivas, que apenas registran 771 firmas inactivas, un 0,15% del total nacional, la energía, con 5.839 empresas, 1,12%, y la educación, con 8.374 sociedades, 1,61%.
El mapa de las empresas sin actividad refleja una fuerte concentración geográfica en los principales motores económicos, pero también notables sorpresas en la tasa de inactividad regional. Así, Madrid, Andalucía y Cataluña concentran en conjunto más de la mitad del total de sociedades sin actividad, concretamente 284.000.
Sin embargo, los mayores porcentajes de inactividad respecto al total de empresas registradas no se dan en la capital ni en Cataluña, pues ambas se encuentran en valores cercanos al 26%, sino en el norte. Navarra presenta la tasa más alta del país, con un 57,69%, superando ampliamente a otras regiones con altas tasas como el País Vasco, con un 37,75% o la propia Andalucía, con un 32,11%. En el extremo opuesto se encuentran Aragón, con un 19,44% y Baleares, con un 20,60%, y que registran los niveles de inactividad más reducidos de todo el país.
El informe también habla de otra posible clasificación para algunas empresas, a las que denomina en este caso «zombi». Estas últimas son compañías poco rentables cuya continuidad puede verse comprometida por la imposibilidad de afrontar sus costes financieros. A diferencia de las sociedades fantasma, las empresas zombis sí depositan sus cuentas anuales, lo que permite evaluar su situación económica y financiera.
España está en proceso de crear un «cementerio empresarial», con 520.505 empresas actualmente inscritas en el Registro Mercantil, pero que no muestran signos de llevar a cabo ninguna actividad comercial. El último estudio de Informa D&B explica este fenómeno, llamándolas «sociedades fantasma» debido a su rasgo más notable: la ausencia de depósitos o publicaciones anuales en las cuentas, a pesar de que están legalmente obligadas a hacerlo. Aunque las sanciones por incumplimiento se establecen en los reglamentos, numerosas empresas continúan en esta situación. Para ser considerados no conformes, no deben haber presentado sus estados financieros durante los dos últimos años. Aunque la mayoría continúa en este estado, es decir, el 72,13%, todavía hay algunas empresas que son optimistas sobre la reanudación de sus operaciones. El objetivo principal de estas organizaciones sigue siendo abordar las circunstancias de incumplimiento. Más del 42% no han presentado sus informes financieros y aproximadamente el 14% se enfrentó a la posibilidad de que su registro fuera cerrado, lo que muestra los desafíos para erradicar completamente estas empresas de las actividades comerciales. La Comisión considera que el apoyo se ajusta a los principios del mercado interior definidos en el artículo 107, apartado 1, del Acuerdo. Por lo que se refiere al capital social, alrededor del 65% tiene un valor de 5.000 EUR o menos. En términos de sectores, las actividades de construcción y bienes raíces representan el mayor número de empresas fantasmas, con 128.589 empresas, el 193,7% del total. El comercio ocupa el segundo lugar con 105.062 empresas, el 20,257%. Juntos, los dos sectores son responsables de casi la mitad de las entidades inactivas. En términos de impacto en el número total de empresas, el comercio tiene la mayor participación con una tasa fantasma del 269.237%, seguido por las industrias extractivas con el 275.232% y la industria de la hospitalidad con el 211.443%.
