El clima empresarial en España continúa marcado por la incertidumbre económica, el incremento de los costes y las dificultades para encontrar trabajadores cualificados. Aunque seis de cada diez compañías mantienen una visión favorable sobre la evolución de su propio negocio, el 47,9% considera que la situación económica general empeorará en 2027, frente al 30,1% que espera una mejora. Este contraste entre la confianza en la actividad propia y el pesimismo sobre el conjunto de la economía es una de las principales conclusiones del Estudio de Clima Empresarial 2026, elaborado por la Cámara de Comercio de España a partir de 1.900 encuestas realizadas por Sigma Dos.. Las expectativas empresariales reflejan una preocupación generalizada por la evolución de los precios y los costes. El 72,6% de las compañías anticipa un empeoramiento de la inflación, mientras que el 66,5% prevé un deterioro de los costes laborales. A ello se suman las perspectivas negativas sobre el consumo, que el 51,9% cree que empeorará, y las condiciones de financiación, cuya evolución preocupa al 50,4%.. Esta percepción se produce en un contexto en el que las empresas ya soportan importantes presiones sobre sus márgenes. El encarecimiento de los suministros constituye actualmente la dificultad más mencionada, señalada por el 42,1% de las compañías entre sus cuatro principales problemas. Le siguen la escasez de mano de obra (32%), el aumento de los costes laborales (29,7%) y la presión fiscal (29,3%).. Costes laborales y presión fiscal. Las previsiones para los próximos ejercicios tampoco apuntan a un alivio significativo. El aumento de los costes laborales se sitúa como la principal preocupación de futuro para el 48,4% de las empresas, seguido de la presión fiscal (39,7%), la falta de perfiles profesionales adecuados (38,5%), la inflación (28,8%) y la inestabilidad regulatoria y el incremento de la burocracia (27,3%).. La acumulación de estos factores condiciona las decisiones de inversión, contratación y crecimiento. De hecho, el 68,3% de las empresas prevé aumentar los precios de sus productos o servicios en 2027, una expectativa que refleja la persistencia de las presiones sobre los costes empresariales y que podría trasladarse a los consumidores.. A esta situación se añade la incertidumbre internacional. Las tensiones geopolíticas y los conflictos internacionales constituyen el principal riesgo para la economía española, según el 43,3% de las empresas consultadas. La evolución de los precios de la energía y las materias primas preocupa al 39,8%, mientras que el 37,1% señala la situación sociopolítica española.. El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, advierte de que las compañías afrontan una doble presión derivada del incremento de los costes y de la incertidumbre internacional. En este escenario, reclama estabilidad y previsibilidad para que las empresas puedan concentrar sus recursos en producir, invertir, innovar y generar empleo, en lugar de destinarlos a afrontar nuevos obstáculos.. La construcción, el sector más pesimista. Aunque el 60% de las empresas se muestra muy o bastante optimista sobre su actividad en 2026 y el porcentaje aumenta ligeramente hasta el 60,6% para 2027, los resultados revelan importantes diferencias según el tamaño y el sector.. La construcción presenta las perspectivas más desfavorables. El 50,8% de sus empresas se declara poco o nada optimista para 2027 y es el único sector que registra un saldo negativo en sus expectativas de ventas nacionales, con -13,1 puntos porcentuales. Es decir, son más las compañías constructoras que esperan reducir su facturación que aquellas que prevén aumentarla.. Las empresas de menor tamaño también muestran una confianza más limitada. Entre las que cuentan con entre seis y nueve empleados, el 46,2% se declara poco o nada optimista sobre la evolución de su actividad en 2026.. En cuanto a las ventas, el 17,8% de las compañías espera una reducción de su facturación en España durante 2027, porcentaje que alcanza el 16,2% en sus operaciones dentro de la Unión Europea y el 20,1% en el resto del mundo, entre las empresas presentes en esos mercados.. El absentismo preocupa a las grandes empresas. Otro de los problemas que identifica el estudio es el absentismo laboral, especialmente entre las empresas de mayor tamaño. El 38,5% de las compañías lo considera un problema muy o bastante grave, aunque esta proporción aumenta hasta el 73,7% entre las organizaciones con 100 o más empleados.. Además, el 29,4% de las empresas afirma que el absentismo ha aumentado durante el último año, frente al 7,3% que señala una disminución. Pese a esta preocupación, el 84,8% reconoce que no ha implantado medidas específicas para reducirlo.. La encuesta también refleja un amplio respaldo empresarial a posibles modificaciones normativas. El 81,3% de las compañías se muestra partidario de introducir cambios en la legislación laboral para abordar el absentismo. Entre las empresas favorables a estas reformas, el 51,8% propone un mayor control por parte de las mutuas; el 42,9%, mejorar la coordinación entre empresas, mutuas y servicios públicos de salud; y el 39,4%, exonerar a las compañías del pago de la prestación durante las bajas.. En conjunto, el estudio dibuja un panorama empresarial de confianza moderada en los negocios propios, pero creciente preocupación por el entorno económico. La combinación de costes elevados, incertidumbre regulatoria, dificultades laborales y riesgos internacionales plantea importantes desafíos para la competitividad y la capacidad de crecimiento de las empresas españolas.
El clima empresarial en España continúa marcado por la incertidumbre económica, el incremento de los costes y las dificultades para encontrar trabajadores cualificados. Aunque seis de cada diez compañías mantienen una visión favorable sobre la evolución de su propio negocio, el 47,9% considera que la situación económica general empeorará en 2027, frente al 30,1% que espera una mejora. Este contraste entre la confianza en la actividad propia y el pesimismo sobre el conjunto de la economía es una de las principales conclusiones del Estudio de Clima Empresarial 2026, elaborado por la Cámara de Comercio de España a partir de 1.900 encuestas realizadas por Sigma Dos.. Las expectativas empresariales reflejan una preocupación generalizada por la evolución de los precios y los costes. El 72,6% de las compañías anticipa un empeoramiento de la inflación, mientras que el 66,5% prevé un deterioro de los costes laborales. A ello se suman las perspectivas negativas sobre el consumo, que el 51,9% cree que empeorará, y las condiciones de financiación, cuya evolución preocupa al 50,4%.. Esta percepción se produce en un contexto en el que las empresas ya soportan importantes presiones sobre sus márgenes. El encarecimiento de los suministros constituye actualmente la dificultad más mencionada, señalada por el 42,1% de las compañías entre sus cuatro principales problemas. Le siguen la escasez de mano de obra (32%), el aumento de los costes laborales (29,7%) y la presión fiscal (29,3%).. Costes laborales y presión fiscal. Las previsiones para los próximos ejercicios tampoco apuntan a un alivio significativo. El aumento de los costes laborales se sitúa como la principal preocupación de futuro para el 48,4% de las empresas, seguido de la presión fiscal (39,7%), la falta de perfiles profesionales adecuados (38,5%), la inflación (28,8%) y la inestabilidad regulatoria y el incremento de la burocracia (27,3%).. La acumulación de estos factores condiciona las decisiones de inversión, contratación y crecimiento. De hecho, el 68,3% de las empresas prevé aumentar los precios de sus productos o servicios en 2027, una expectativa que refleja la persistencia de las presiones sobre los costes empresariales y que podría trasladarse a los consumidores.. A esta situación se añade la incertidumbre internacional. Las tensiones geopolíticas y los conflictos internacionales constituyen el principal riesgo para la economía española, según el 43,3% de las empresas consultadas. La evolución de los precios de la energía y las materias primas preocupa al 39,8%, mientras que el 37,1% señala la situación sociopolítica española.. El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, advierte de que las compañías afrontan una doble presión derivada del incremento de los costes y de la incertidumbre internacional. En este escenario, reclama estabilidad y previsibilidad para que las empresas puedan concentrar sus recursos en producir, invertir, innovar y generar empleo, en lugar de destinarlos a afrontar nuevos obstáculos.. La construcción, el sector más pesimista. Aunque el 60% de las empresas se muestra muy o bastante optimista sobre su actividad en 2026 y el porcentaje aumenta ligeramente hasta el 60,6% para 2027, los resultados revelan importantes diferencias según el tamaño y el sector.. La construcción presenta las perspectivas más desfavorables. El 50,8% de sus empresas se declara poco o nada optimista para 2027 y es el único sector que registra un saldo negativo en sus expectativas de ventas nacionales, con -13,1 puntos porcentuales. Es decir, son más las compañías constructoras que esperan reducir su facturación que aquellas que prevén aumentarla.. Las empresas de menor tamaño también muestran una confianza más limitada. Entre las que cuentan con entre seis y nueve empleados, el 46,2% se declara poco o nada optimista sobre la evolución de su actividad en 2026.. En cuanto a las ventas, el 17,8% de las compañías espera una reducción de su facturación en España durante 2027, porcentaje que alcanza el 16,2% en sus operaciones dentro de la Unión Europea y el 20,1% en el resto del mundo, entre las empresas presentes en esos mercados.. El absentismo preocupa a las grandes empresas. Otro de los problemas que identifica el estudio es el absentismo laboral, especialmente entre las empresas de mayor tamaño. El 38,5% de las compañías lo considera un problema muy o bastante grave, aunque esta proporción aumenta hasta el 73,7% entre las organizaciones con 100 o más empleados.. Además, el 29,4% de las empresas afirma que el absentismo ha aumentado durante el último año, frente al 7,3% que señala una disminución. Pese a esta preocupación, el 84,8% reconoce que no ha implantado medidas específicas para reducirlo.. La encuesta también refleja un amplio respaldo empresarial a posibles modificaciones normativas. El 81,3% de las compañías se muestra partidario de introducir cambios en la legislación laboral para abordar el absentismo. Entre las empresas favorables a estas reformas, el 51,8% propone un mayor control por parte de las mutuas; el 42,9%, mejorar la coordinación entre empresas, mutuas y servicios públicos de salud; y el 39,4%, exonerar a las compañías del pago de la prestación durante las bajas.. En conjunto, el estudio dibuja un panorama empresarial de confianza moderada en los negocios propios, pero creciente preocupación por el entorno económico. La combinación de costes elevados, incertidumbre regulatoria, dificultades laborales y riesgos internacionales plantea importantes desafíos para la competitividad y la capacidad de crecimiento de las empresas españolas.
