Banco Sabadell cerró los los tres primeros trimestres del año con un beneficio neto de 1.376 millones de euros, un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior, incluyendo la aportación de TSB -que formó parte del grupo durante cuatro meses, vendido en mayo a Banco Santander- gracias «al impulso del negocio, una tendencia que continuará en adelante». Sin contar TSB ni los efectos extraordinarios, el banco ganó 405 millones en el tercer trimestre, un 13% más que entre abril y junio, gracias al aumento de los ingresos por intereses y comisiones y a unos costes recurrentes estables, según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).. Con la venta, TSB aportó 79 millones en los cuatro meses en que formó parte del grupo este año, frente a los 242 millones que generó en los nueve primeros meses de 2025. Si se deja fuera la filial británica, el beneficio del banco pasó de 1.148 millones en los nueve primeros meses de 2025 a 1.297 millones este año, pero sin los efectos extraordinarios de este ejercicio habría sido menor que un año antes. Eso sí, con la venta el banco se apuntó unas plusvalías de 322 millones, aunque también asumió gastos extraordinarios, como el plan de prejubilaciones, de modo que el saldo neto fue de 201 millones a su favor. La salida de la filial también se refleja en el balance: el activo total del grupo se redujo un 18,5 % en un año, hasta 199.258 millones. Por tanto, descontados esos efectos, el beneficio recurrente fue de 1.096 millones hasta septiembre, un 5,3% menos que un año antes, aunque viene creciendo trimestre a trimestre desde la primavera.. Los ingresos del negocio bancario (margen de intereses más comisiones) fueron de 3.677 millones de euros hasta septiembre, un 0,1% más que un año atrás, de los que 1.260 millones se atribuyen al tercer trimestre, que crecieron un 2,4% frente al segundo gracias al «fuerte dinamismo de la actividad comercial», que la entidad espera registrar de manera «más pronunciada en los próximos trimestres» y respaldado por «los mayores volúmenes de crédito y la gestión disciplinada de los tipos de interés». Así, el margen de intereses se posicionó en los 2.694 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 0,6% menos interanual, aunque el banco prevé cerrar el año con un alza de en torno al 1% en el conjunto del ejercicio.. El margen bruto ascendió a 3.777 millones, un 1% más, pero el margen antes de dotaciones cayó un 5,3%, hasta 1.981 millones, porque los costes totales aumentaron un 9,1%, hasta 1.797 millones. Esos costes incluyen 88 millones no recurrentes del plan de prejubilaciones; sin ellos, los gastos subieron un 3,8 % hasta septiembre y se mantuvieron estables en el tercer trimestre. La entidad prevé cerrar el año con un alza de en torno al 1% en el margen de intereses, de alrededor del 4 % en las comisiones y del 2 % en los costes recurrentes. Las comisiones crecieron un 2,1 %, hasta los 983 millones, impulsadas por la gestión de activos tras la ampliación del acuerdo con la gestora francesa Amundi.. La buena situación comercial ha contribuido a que la rentabilidad sobre el capital tangible recurrente (RoTE) -ajustada al periodo la venta de TSB- se incremente desde el 13,6% de junio hasta el 14,2% en septiembre por «la pujanza del negocio, la contención de los gastos y la elevada calidad de los activos, que seguirán elevando dicha rentabilidad en los próximos trimestres, hasta alcanzar los objetivos previstos del 14,5% al cierre de 2026 y el 16% en 2027». Por su parte, la ratio de solvencia CET1 ‘fully loaded’ fue del 13,12% a cierre de septiembre, 62 puntos básicos por debajo a la anotada en el noveno mes del año 2025.. Con este contexto, la entidad pagará el 29 de diciembre un dividendo a cuenta en efectivo de siete céntimos por acción, 325 millones en total, que se pagará el próximo 29 de diciembre a cuenta de los resultados de 2026. El pago es adicional al programa de recompra de acciones por importe de 331 millones de euros que inició en julio, del que aún quedan 57 millones por ejecutar (un 17% del total). La entidad detalla que su política de remuneración al accionista se sustenta en la capacidad del banco de generar capital de manera orgánica. «Demostramos una vez más nuestra capacidad para hacer crecer de forma sostenible el negocio, mientras mejoramos los ingresos y contenemos los costes», ha defendido el consejero delegado del banco, Marc Armengol. El dividendo de diciembre se suma a la recompra de acciones de 331 millones que el banco inició en julio, de la que aún quedan 57 millones, y al dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción que pagó en mayo.
Banco Sabadell cerró los los tres primeros trimestres del año con un beneficio neto de 1.376 millones de euros, un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior, incluyendo la aportación de TSB -que formó parte del grupo durante cuatro meses, vendido en mayo a Banco Santander- gracias «al impulso del negocio, una tendencia que continuará en adelante». Sin contar TSB ni los efectos extraordinarios, el banco ganó 405 millones en el tercer trimestre, un 13% más que entre abril y junio, gracias al aumento de los ingresos por intereses y comisiones y a unos costes recurrentes estables, según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).. Con la venta, TSB aportó 79 millones en los cuatro meses en que formó parte del grupo este año, frente a los 242 millones que generó en los nueve primeros meses de 2025. Si se deja fuera la filial británica, el beneficio del banco pasó de 1.148 millones en los nueve primeros meses de 2025 a 1.297 millones este año, pero sin los efectos extraordinarios de este ejercicio habría sido menor que un año antes. Eso sí, con la venta el banco se apuntó unas plusvalías de 322 millones, aunque también asumió gastos extraordinarios, como el plan de prejubilaciones, de modo que el saldo neto fue de 201 millones a su favor. La salida de la filial también se refleja en el balance: el activo total del grupo se redujo un 18,5 % en un año, hasta 199.258 millones. Por tanto, descontados esos efectos, el beneficio recurrente fue de 1.096 millones hasta septiembre, un 5,3% menos que un año antes, aunque viene creciendo trimestre a trimestre desde la primavera.. Los ingresos del negocio bancario (margen de intereses más comisiones) fueron de 3.677 millones de euros hasta septiembre, un 0,1% más que un año atrás, de los que 1.260 millones se atribuyen al tercer trimestre, que crecieron un 2,4% frente al segundo gracias al «fuerte dinamismo de la actividad comercial», que la entidad espera registrar de manera «más pronunciada en los próximos trimestres» y respaldado por «los mayores volúmenes de crédito y la gestión disciplinada de los tipos de interés». Así, el margen de intereses se posicionó en los 2.694 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 0,6% menos interanual, aunque el banco prevé cerrar el año con un alza de en torno al 1% en el conjunto del ejercicio.. El margen bruto ascendió a 3.777 millones, un 1% más, pero el margen antes de dotaciones cayó un 5,3%, hasta 1.981 millones, porque los costes totales aumentaron un 9,1%, hasta 1.797 millones. Esos costes incluyen 88 millones no recurrentes del plan de prejubilaciones; sin ellos, los gastos subieron un 3,8 % hasta septiembre y se mantuvieron estables en el tercer trimestre. La entidad prevé cerrar el año con un alza de en torno al 1% en el margen de intereses, de alrededor del 4 % en las comisiones y del 2 % en los costes recurrentes. Las comisiones crecieron un 2,1 %, hasta los 983 millones, impulsadas por la gestión de activos tras la ampliación del acuerdo con la gestora francesa Amundi.. La buena situación comercial ha contribuido a que la rentabilidad sobre el capital tangible recurrente (RoTE) -ajustada al periodo la venta de TSB- se incremente desde el 13,6% de junio hasta el 14,2% en septiembre por «la pujanza del negocio, la contención de los gastos y la elevada calidad de los activos, que seguirán elevando dicha rentabilidad en los próximos trimestres, hasta alcanzar los objetivos previstos del 14,5% al cierre de 2026 y el 16% en 2027». Por su parte, la ratio de solvencia CET1 ‘fully loaded’ fue del 13,12% a cierre de septiembre, 62 puntos básicos por debajo a la anotada en el noveno mes del año 2025.. Con este contexto, la entidad pagará el 29 de diciembre un dividendo a cuenta en efectivo de siete céntimos por acción, 325 millones en total, que se pagará el próximo 29 de diciembre a cuenta de los resultados de 2026. El pago es adicional al programa de recompra de acciones por importe de 331 millones de euros que inició en julio, del que aún quedan 57 millones por ejecutar (un 17% del total). La entidad detalla que su política de remuneración al accionista se sustenta en la capacidad del banco de generar capital de manera orgánica. «Demostramos una vez más nuestra capacidad para hacer crecer de forma sostenible el negocio, mientras mejoramos los ingresos y contenemos los costes», ha defendido el consejero delegado del banco, Marc Armengol. El dividendo de diciembre se suma a la recompra de acciones de 331 millones que el banco inició en julio, de la que aún quedan 57 millones, y al dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción que pagó en mayo.
