Una mujer de 79 años lleva años intentando responder a una pregunta que puede cambiar su lugar en una familia y en una herencia: si es hija de José María de Olivar Despujol, un noble mallorquín fallecido en 2018. La Audiencia Provincial de Palma acaba de darle la posibilidad de buscar una respuesta con una nueva prueba genética. Ha autorizado la exhumación de una hermana del difunto, después de que los análisis practicados hasta ahora no permitieran establecer la filiación.. La decisión no la reconoce todavía como hija ni reparte el patrimonio. Permite obtener una prueba que la mujer considera necesaria para sostener su demanda. Según publicó Menorca.info, la herencia supera los 30 millones de euros y quedó en manos de dos sobrinos del fallecido. La reclamante sostiene que le correspondería una parte si se confirma el parentesco.. El hombre murió el 19 de febrero de 2018, a los 99 años. Como fue incinerado, no es posible tomar una muestra de sus restos. Esa circunstancia ha llevado el litigio hacia otros miembros de la familia, en una búsqueda de ADN que ya ha pasado por varias pruebas sin un resultado concluyente.. Las pruebas que no despejaron la duda. La demanda de filiación se presentó en junio de 2021. Dos años después se exhumaron los restos de los padres del noble. También se obtuvo, en septiembre de 2024, una muestra de una hermana suya que seguía viva y accedió voluntariamente al análisis. Según la información publicada, ninguna de esas pruebas aclaró definitivamente si la mujer es hija del fallecido.. Su defensa solicitó entonces nuevas exhumaciones. Un juzgado rechazó esa petición en mayo de 2025, pero la Audiencia revisó la decisión y autorizó el análisis de los restos de otra hermana del noble en una resolución del 30 de abril de 2026. Ahora será el juzgado el que deba organizar la diligencia. La autorización alcanza a esa familiar; no equivale a abrir todas las exhumaciones que se habían solicitado.. Las pruebas de ADN han sido decisivas en otros relatos familiares, aunque cada caso depende de las muestras disponibles y de su valor para comparar parentescos. Aquí, precisamente, lo que se discute es si una nueva muestra puede aportar una respuesta más sólida que las anteriores.. Una herencia pendiente de la filiación. La mujer afirma que conserva cartas y documentos escolares que respaldan su relato. Son elementos aportados por su parte y que deberán valorarse dentro del procedimiento. El centro del pleito sigue siendo el mismo: demostrar o descartar el vínculo biológico con quien figura como padre en su reclamación.. El patrimonio da dimensión económica a la disputa, pero no resuelve por sí solo la cuestión. La reclamante habla de una porción de la herencia que, según su defensa, podría alcanzar el 25 %. La cifra es una pretensión de parte, condicionada a que prospere la demanda de filiación y a lo que determine el tribunal sobre sus consecuencias sucesorias.. Otros conflictos por la legítima han llegado a los juzgados por motivos muy distintos. En este, la puerta que acaba de abrir la Audiencia es más concreta: permitir una prueba adicional. Solo después de conocer su resultado podrá avanzar la discusión sobre si la mujer tiene derecho a reclamar parte de la herencia.
Una mujer de 79 años lleva años intentando responder a una pregunta que puede cambiar su lugar en una familia y en una herencia: si es hija de José María de Olivar Despujol, un noble mallorquín fallecido en 2018. La Audiencia Provincial de Palma acaba de darle la posibilidad de buscar una respuesta con una nueva prueba genética. Ha autorizado la exhumación de una hermana del difunto, después de que los análisis practicados hasta ahora no permitieran establecer la filiación.. La decisión no la reconoce todavía como hija ni reparte el patrimonio. Permite obtener una prueba que la mujer considera necesaria para sostener su demanda. Según publicó Menorca.info, la herencia supera los 30 millones de euros y quedó en manos de dos sobrinos del fallecido. La reclamante sostiene que le correspondería una parte si se confirma el parentesco.. El hombre murió el 19 de febrero de 2018, a los 99 años. Como fue incinerado, no es posible tomar una muestra de sus restos. Esa circunstancia ha llevado el litigio hacia otros miembros de la familia, en una búsqueda de ADN que ya ha pasado por varias pruebas sin un resultado concluyente.. Las pruebas que no despejaron la duda. La demanda de filiación se presentó en junio de 2021. Dos años después se exhumaron los restos de los padres del noble. También se obtuvo, en septiembre de 2024, una muestra de una hermana suya que seguía viva y accedió voluntariamente al análisis. Según la información publicada, ninguna de esas pruebas aclaró definitivamente si la mujer es hija del fallecido.. Su defensa solicitó entonces nuevas exhumaciones. Un juzgado rechazó esa petición en mayo de 2025, pero la Audiencia revisó la decisión y autorizó el análisis de los restos de otra hermana del noble en una resolución del 30 de abril de 2026. Ahora será el juzgado el que deba organizar la diligencia. La autorización alcanza a esa familiar; no equivale a abrir todas las exhumaciones que se habían solicitado.. Las pruebas de ADN han sido decisivas en otros relatos familiares, aunque cada caso depende de las muestras disponibles y de su valor para comparar parentescos. Aquí, precisamente, lo que se discute es si una nueva muestra puede aportar una respuesta más sólida que las anteriores.. Una herencia pendiente de la filiación. La mujer afirma que conserva cartas y documentos escolares que respaldan su relato. Son elementos aportados por su parte y que deberán valorarse dentro del procedimiento. El centro del pleito sigue siendo el mismo: demostrar o descartar el vínculo biológico con quien figura como padre en su reclamación.. El patrimonio da dimensión económica a la disputa, pero no resuelve por sí solo la cuestión. La reclamante habla de una porción de la herencia que, según su defensa, podría alcanzar el 25 %. La cifra es una pretensión de parte, condicionada a que prospere la demanda de filiación y a lo que determine el tribunal sobre sus consecuencias sucesorias.. Otros conflictos por la legítima han llegado a los juzgados por motivos muy distintos. En este, la puerta que acaba de abrir la Audiencia es más concreta: permitir una prueba adicional. Solo después de conocer su resultado podrá avanzar la discusión sobre si la mujer tiene derecho a reclamar parte de la herencia.
