El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desdeñado el Tratado Comercial con Canadá y México (TMEC), que él mismo suscribió durante su primer mandato. En 2020 dijo que era el mejor acuerdo comercial jamás firmado. Seis años después quiere reformarlo porque cree que no es suficientemente ventajoso para su país. “No me importa, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente”, dijo en una entrevista en el canal conservador Fox News cuando le preguntaron si estaba dispuesto a renovar el acuerdo comercial. “México nos necesita, Canadá nos necesita. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. No es importante para nosotros”, apostilló el mandatario durante su intervención en un programa televisivo en directo.. Seguir leyendo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desdeñado el Tratado Comercial con Canadá y México (TMEC), que él mismo suscribió durante su primer mandato. En 2020 dijo que era el mejor acuerdo comercial jamás firmado. Seis años después quiere reformarlo porque cree que no es suficientemente ventajoso para su país. “No me importa, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente”, dijo en una entrevista en el canal conservador Fox News cuando le preguntaron si estaba dispuesto a renovar el acuerdo comercial. “México nos necesita, Canadá nos necesita. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. No es importante para nosotros”, apostilló el mandatario durante su intervención en un programa televisivo en directo.
Las palabras de Trump se producen en plena revisión del tratado que regula el comercio entre los tres países norteamericanos por 1,8 billones de dólares, según precisa la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR). El acuerdo firmado en 2020 preveía una actualización a los seis años. Ese plazo coincide con la ofensiva comercial del mandatario estadounidense, obsesionado con levantar un muro arancelario con el resto del mundo.
En este contexto, Washington parece reacio a renovar el TMEC en las actuales condiciones. Quiere mayores ventajas para su sector del automóvil y está poniendo en aprietos a México y Canadá.
En paralelo, Estados Unidos aprobó la semana pasada una nueva remesa de aranceles de entre el 10% y el 12,5% para 60 economías que incumplían las normas sobre control de importación en territorios de trabajos forzosos. Entre los países afectados se encontraban Canadá y México, a los que se les aplicará un nuevo gravamen aduanero para los productos no incluidos en el TMEC.
Mientras, continúan las negociaciones del tratado comercial de forma bilateral. Mientras que Washington y México parecen haber sintonizado y están logrando avanzar en un nuevo marco; las cosas parecen diferentes con Canadá, donde crece el recelo con las políticas de Trump.
“Lo que nosotros estamos buscando son mejores condiciones para México y que no vaya a haber un nuevo arancel, que ya no haya sorpresas de nuevos aranceles en este nuevo marco que existe para dar garantías a los inversionistas”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tras conocer la última andanada comercial de Trump.
Estados Unidos quiere que los coches ensamblados en todas las plantas de Norteamérica tengan más piezas procedentes de fabricantes estadounidenses. Además, quiere reducir el número de componentes importados fuera de la región, para imponer nuevas restricciones a China y Europa.
El sector del automóvil es crucial para Trump. Precisamente este lunes viajó a Milford (Michigan), donde está la planta de pruebas de General Motors (GM), para pronunciar un discurso en el que destacó sus supuestos éxitos económicos. “Estamos construyendo más plantas que nadie en el mundo y, francamente, todos los negocios se están moviendo aquí”, dijo tras presenciar una carrera de coches. “Muchos de estos negocios de coches se fueron de aquí a países extranjeros. Se fueron a Alemania, a México y Canadá, a Japón, a Corea del Sur. Ahora están volviendo a casa, donde pertenecen”, dijo.
En México interpretan las palabras del mandatario estadounidense como una estrategia comercial para tomar ventaja en las negociaciones del TMEC.
“Mi política es sencilla: si fabricas tu camión o tu coche en un país extranjero, tienes que pagar por el privilegio de enviarlo a nuestro mercado y ganar mucho dinero”, dijo el lunes en Michigan. “Pero si construyes en una fábrica en Michigan o en algún lugar de nuestro país y fabricas tus automóviles o camiones aquí mismo en Estados Unidos, no pagas impuestos, cero aranceles. Pagas 0% de tarifa”, dijo ante una audiencia entregada.
