Convertir un local comercial en vivienda es, en la actualidad, una de las fórmulas más utilizadas por quienes buscan invertir en el mercado inmobiliario. Sin embargo, detrás de este tipo de operaciones existe un error que puede salir muy caro si no se toman determinadas precauciones antes de firmar la compra.. Y esa misma idea ha sido la que ha trasladado Sergio Gutiérrez, experto en vivienda, durante los últimos días. Este profesional del ámbito inmobiliario ha alertado de una situación que se repite con frecuencia entre quienes se estrenan en este tipo de inversiones.. Gutiérrez describe un escenario por el que el comprador encuentra un local bien situado, comprueba que cumple los requisitos, calcula la rentabilidad e incluso consulta al ayuntamiento, donde le indican que el cambio de uso parece viable. Tras negociar el precio, decide cerrar la operación convencido de que ha encontrado una oportunidad. Sin embargo, asegura que ahí puede aparecer el verdadero problema.. «No tengas miedo en condicionar la reserva o las arras a la obtención por escrito del ayuntamiento. «El peor error de novato al convertir un local en vivienda» llega cuando, una vez adquirido el inmueble, el propietario solicita la licencia y el ayuntamiento finalmente la deniega. En ese caso, explica Gutiérrez, el comprador se queda con «un bonito local que no podrá ser vivienda» y, además, habrá asumido gastos como los impuestos derivados de la compraventa si decide venderlo de nuevo.. Para evitar esa situación, el experto recomienda no precipitarse y utilizar las herramientas legales disponibles antes de formalizar la operación. En concreto, aconseja condicionar la reserva o el contrato de arras a que el ayuntamiento confirme por escrito que el cambio de uso podrá realizarse. «No tengas miedo en condicionar la reserva o las arras a la obtención por escrito del ayuntamiento de que ahí puedes hacer una vivienda», explica.. «Te dirán que no porque es lo lógico; el vendedor no quiere perder la venta». Gutiérrez reconoce que esta petición no siempre será bien recibida por el vendedor. «Te dirán que no porque es lo lógico; el vendedor no quiere perder la venta», afirma. Aun así, anima a insistir, convencido de que esa condición puede terminar aceptándose y convertirse en la mejor garantía para evitar problemas posteriores.. El experto concluye recordando que los contratos y documentos jurídicos están precisamente para aportar seguridad a este tipo de operaciones. «Debes utilizar los documentos legales a tu favor, siempre están ahí para dar seguridad a la operación», señala.
Convertir un local comercial en vivienda es, en la actualidad, una de las fórmulas más utilizadas por quienes buscan invertir en el mercado inmobiliario. Sin embargo, detrás de este tipo de operaciones existe un error que puede salir muy caro si no se toman determinadas precauciones antes de firmar la compra.. Y esa misma idea ha sido la que ha trasladado Sergio Gutiérrez, experto en vivienda, durante los últimos días. Este profesional del ámbito inmobiliario ha alertado de una situación que se repite con frecuencia entre quienes se estrenan en este tipo de inversiones.. Gutiérrez describe un escenario por el que el comprador encuentra un local bien situado, comprueba que cumple los requisitos, calcula la rentabilidad e incluso consulta al ayuntamiento, donde le indican que el cambio de uso parece viable. Tras negociar el precio, decide cerrar la operación convencido de que ha encontrado una oportunidad. Sin embargo, asegura que ahí puede aparecer el verdadero problema.. «No tengas miedo en condicionar la reserva o las arras a la obtención por escrito del ayuntamiento. «El peor error de novato al convertir un local en vivienda» llega cuando, una vez adquirido el inmueble, el propietario solicita la licencia y el ayuntamiento finalmente la deniega. En ese caso, explica Gutiérrez, el comprador se queda con «un bonito local que no podrá ser vivienda» y, además, habrá asumido gastos como los impuestos derivados de la compraventa si decide venderlo de nuevo.. Para evitar esa situación, el experto recomienda no precipitarse y utilizar las herramientas legales disponibles antes de formalizar la operación. En concreto, aconseja condicionar la reserva o el contrato de arras a que el ayuntamiento confirme por escrito que el cambio de uso podrá realizarse. «No tengas miedo en condicionar la reserva o las arras a la obtención por escrito del ayuntamiento de que ahí puedes hacer una vivienda», explica.. «Te dirán que no porque es lo lógico; el vendedor no quiere perder la venta». Gutiérrez reconoce que esta petición no siempre será bien recibida por el vendedor. «Te dirán que no porque es lo lógico; el vendedor no quiere perder la venta», afirma. Aun así, anima a insistir, convencido de que esa condición puede terminar aceptándose y convertirse en la mejor garantía para evitar problemas posteriores.. El experto concluye recordando que los contratos y documentos jurídicos están precisamente para aportar seguridad a este tipo de operaciones. «Debes utilizar los documentos legales a tu favor, siempre están ahí para dar seguridad a la operación», señala.
