El Gobierno y Luis Planas están poniendo toda la «carne en el asador», tanto en recursos económicos como en tiempo y dedicación, para que el ministro de Agricultura sea el próximo director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Así, el martes pasado, el Consejo de Ministros aprobó contribuciones de España a la FAO y a otras organizaciones de su entorno, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), por un importe superior a los 8 millones de euros. Además, el sanchista Planas dedicó dos jornadas completas a reunirse en Ginebra con ministros o embajadores de distintos países, como Bután, para buscar su apoyo a la candidatura a ese puesto internacional, que debería decidirse a mediados del próximo año. No es la primera vez que el Gobierno de Sánchez y el Ministerio de Agricultura destinan recursos y tiempo a lograr este objetivo.. El pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó diversas «contribuciones voluntarias plurianuales de España a las siguientes organizaciones, programas y fondos internacionales y otras entidades de carácter internacional, por un importe global de 72,365 millones de euros», según consta en la referencia oficial. Entre ellas figura una «contribución de 3,645 millones de euros a la FAO»; esta organización tiene su sede en Roma. En esta misma órbita hay que situar también una «contribución de 4 millones de euros para el Programa Mundial de Alimentos» y una «contribución plurianual de 200.000 euros al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)», que está dirigido actualmente por el español Álvaro Lario. Esas aportaciones corren a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores.. A esas cantidades hay que añadir otras aportaciones aprobadas la semana pasada, con cargo a los fondos del Ministerio de Agricultura, que se suman a las asignadas durante los últimos meses. La primera, de 82.938,25 euros, será al Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFFAA) de la FAO. A los «Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM)» se destinan 75.000 euros. Los citados SIPAM son una iniciativa de la FAO destinada a promover y garantizar el futuro de sistemas de uso de la tierra y paisajes sobresalientes, ricos en biodiversidad de importancia mundial, desarrollados a partir de la adaptación de una comunidad con su ambiente, para alcanzar el desarrollo sostenible». La suma de todas las cantidades supera los 8 millones.. Mientras tanto, Luis Planas dedica gran parte de su tiempo y de su energía a preparar la candidatura y a conseguir votos, en lugar de gestionar el Ministerio de Agricultura y los graves problemas del campo español en estos momentos. Así, la semana pasada, estuvo dos jornadas completas en Ginebra, donde tienen su sede distintas organizaciones de la ONU. El jueves día 9 comenzó su ajetreada agenda reuniéndose con «los representantes del Grupo Regional Africano de la FAO»; después se vio las caras con «los embajadores ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra de la República de Vanuatu, Namibia, Mongolia y Azerbaiyán». Dos horas más tarde se entrevistó con los «embajadores ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra de los Pequeños Estados Insulares (SIDS)».. El viernes 10 continuó con su calendario de reuniones, que comenzó con el ministro de Industria, Comercio y Empleo del Reino de Bután, se supone que a la búsqueda de su voto para la FAO; después recibió «a los embajadores ante la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra de Eswatini, Laos y Namibia»; finalmente se entrevistó, según la agenda hecha pública por sus servicios de propaganda, «con el encargado de negocios de la Misión Permanente del Reino de Eswatini, en Ginebra, Sandile Hlatshway». Y es que el voto de cada país cuenta.. El mes pasado Pedro Sánchez participó en la sede de la FAO en Roma en distintos actos para poner de manifiesto la implicación de España con esta organización y apoyar la candidatura de uno de sus tres ministros favoritos. Luis Planas forma parte, junto a Margarita Robles y Marlaska, del trío que acompaña al presidente desde su llegada a La Moncloa. No obstante, el camino todavía va a ser largo. De momento hay otros dos candidatos procedentes de la UE: el irlandés Phil Hogan, que fue comisario de Agricultura y Comercio, y el italiano Maurizio Martina, que es actualmente el número dos de la FAO. También hay candidatos de otra serie de países. Pero, mientras Planas se dedica en cuerpo y alma a su candidatura, los problemas se acumulan en su Ministerio, que está desarbolado.
El Gobierno y Luis Planas están poniendo toda la «carne en el asador», tanto en recursos económicos como en tiempo y dedicación, para que el ministro de Agricultura sea el próximo director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Así, el martes pasado, el Consejo de Ministros aprobó contribuciones de España a la FAO y a otras organizaciones de su entorno, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), por un importe superior a los 8 millones de euros. Además, el sanchista Planas dedicó dos jornadas completas a reunirse en Ginebra con ministros o embajadores de distintos países, como Bután, para buscar su apoyo a la candidatura a ese puesto internacional, que debería decidirse a mediados del próximo año. No es la primera vez que el Gobierno de Sánchez y el Ministerio de Agricultura destinan recursos y tiempo a lograr este objetivo.. El pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó diversas «contribuciones voluntarias plurianuales de España a las siguientes organizaciones, programas y fondos internacionales y otras entidades de carácter internacional, por un importe global de 72,365 millones de euros», según consta en la referencia oficial. Entre ellas figura una «contribución de 3,645 millones de euros a la FAO»; esta organización tiene su sede en Roma. En esta misma órbita hay que situar también una «contribución de 4 millones de euros para el Programa Mundial de Alimentos» y una «contribución plurianual de 200.000 euros al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)», que está dirigido actualmente por el español Álvaro Lario. Esas aportaciones corren a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores.. A esas cantidades hay que añadir otras aportaciones aprobadas la semana pasada, con cargo a los fondos del Ministerio de Agricultura, que se suman a las asignadas durante los últimos meses. La primera, de 82.938,25 euros, será al Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFFAA) de la FAO. A los «Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM)» se destinan 75.000 euros. Los citados SIPAM son una iniciativa de la FAO destinada a promover y garantizar el futuro de sistemas de uso de la tierra y paisajes sobresalientes, ricos en biodiversidad de importancia mundial, desarrollados a partir de la adaptación de una comunidad con su ambiente, para alcanzar el desarrollo sostenible». La suma de todas las cantidades supera los 8 millones.. Mientras tanto, Luis Planas dedica gran parte de su tiempo y de su energía a preparar la candidatura y a conseguir votos, en lugar de gestionar el Ministerio de Agricultura y los graves problemas del campo español en estos momentos. Así, la semana pasada, estuvo dos jornadas completas en Ginebra, donde tienen su sede distintas organizaciones de la ONU. El jueves día 9 comenzó su ajetreada agenda reuniéndose con «los representantes del Grupo Regional Africano de la FAO»; después se vio las caras con «los embajadores ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra de la República de Vanuatu, Namibia, Mongolia y Azerbaiyán». Dos horas más tarde se entrevistó con los «embajadores ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra de los Pequeños Estados Insulares (SIDS)».. El viernes 10 continuó con su calendario de reuniones, que comenzó con el ministro de Industria, Comercio y Empleo del Reino de Bután, se supone que a la búsqueda de su voto para la FAO; después recibió «a los embajadores ante la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra de Eswatini, Laos y Namibia»; finalmente se entrevistó, según la agenda hecha pública por sus servicios de propaganda, «con el encargado de negocios de la Misión Permanente del Reino de Eswatini, en Ginebra, Sandile Hlatshway». Y es que el voto de cada país cuenta.. El mes pasado Pedro Sánchez participó en la sede de la FAO en Roma en distintos actos para poner de manifiesto la implicación de España con esta organización y apoyar la candidatura de uno de sus tres ministros favoritos. Luis Planas forma parte, junto a Margarita Robles y Marlaska, del trío que acompaña al presidente desde su llegada a La Moncloa. No obstante, el camino todavía va a ser largo. De momento hay otros dos candidatos procedentes de la UE: el irlandés Phil Hogan, que fue comisario de Agricultura y Comercio, y el italiano Maurizio Martina, que es actualmente el número dos de la FAO. También hay candidatos de otra serie de países. Pero, mientras Planas se dedica en cuerpo y alma a su candidatura, los problemas se acumulan en su Ministerio, que está desarbolado.
