La Comunidad de Madrid es la región española con la tasa de privatización de Formación Profesional (FP) más alta: el 50,59% del alumnado ya estudia en centros privados. Más de 60.000 jóvenes se quedaron sin plaza pública en esta etapa formativa durante el curso 2024-2025. Así lo revela Comisiones Obreras en el informe La FP en venta: cómo la privatización está robando el futuro de la juventud, presentado este martes. Para el sindicato, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso “ha renunciado deliberadamente a expandir la red pública, convirtiendo el derecho a la educación en un privilegio condicionado por la renta y el código postal”.. Seguir leyendo
La Comunidad de Madrid es la región española con la tasa de privatización de Formación Profesional (FP) más alta: el 50,59% del alumnado ya estudia en centros privados. Más de 60.000 jóvenes se quedaron sin plaza pública en esta etapa formativa durante el curso 2024-2025. Así lo revela Comisiones Obreras en el informe La FP en venta: cómo la privatización está robando el futuro de la juventud, presentado este martes. Para el sindicato, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso “ha renunciado deliberadamente a expandir la red pública, convirtiendo el derecho a la educación en un privilegio condicionado por la renta y el código postal”.
La FP ha dejado de ser una “elección de segunda” para convertirse en la vía formativa preferida por la juventud española, según esta entidad, que recalca que seis de cada diez jóvenes la eligen hoy de forma consciente y estratégica, atraídos por su alta empleabilidad. El 68,6% de la población la valora positivamente, cifra que sube al 74% entre quienes ya la han cursado. En la Comunidad de Madrid, esta tendencia ha sido especialmente intensa. Durante los cursos 2018-2019 y 2024-2025, la matrícula total creció un 85,22%, lo que supone 82.910 estudiantes más. “Sin embargo, este auge de la demanda no ha venido acompañado de una respuesta equivalente de la red pública”, critica el sindicato.
Mientras las matrículas en la red pública aumentaron un 58,27% (32.780 alumnos más), las de la red privada lo hicieron un 122,17%, más del doble, con 50.130 estudiantes adicionales. “El resultado es que la matrícula pública en Formación Profesional ha caído en peso relativo del 57,82% al 49,40%, quedando por debajo del 50% del total por primera vez en la historia reciente de la región”, señala Comisiones Obreras.
Con el 50,59% del alumnado en centros privados, Madrid lidera el proceso de privatización educativa en el conjunto del Estado, por encima de Cataluña (45,58%) y de Euskadi (43,8%). “Comunidades como Canarias (8,7%) o Castilla-La Mancha (10,85%) demuestran que otro modelo es posible”, refleja el estudio. La consecuencia directa es «una barrera económica insalvable para muchas familias“. Comisiones recuerda que cursar un grado superior en un centro privado de la capital supone un desembolso de entre 3.000 y 6.000 euros anuales. En formación especializada, la cifra puede alcanzar los 16.000 euros.
El gasto familiar medio en los ciclos superiores se duplicó en siete años, pasando de 1.069 euros en 2016 a 2.085 euros en 2023, según indica el documento. Para el sindicato, esta situación no es arbitraria. Los ciclos más demandados del mercado laboral son precisamente los que no constan en la oferta pública madrileña y los que han colonizado el mercado privado: Imagen para el Diagnóstico, Radioterapia, Higiene Bucodental, Desarrollo de Aplicaciones Web, Educación Infantil o Integración Social. “La privatización, por tanto, es selectiva. Se concentra donde hay retorno económico”, insiste Comisiones Obreras.
La modalidad online ha sido el vector de expansión más alarmante. En Madrid, el alumnado a distancia creció globalmente un 492,1% en el periodo estudiado: de 8.697 estudiantes en 2018-2019 a 51.495 en 2024-2025. Mientras la FP pública online creció un 185,4% (5.690 estudiantes más), la privada se disparó un 659,34% (más de 37.108 alumnos), aumentando 6,52 veces más rápido. En los grados superiores, la brecha es todavía mayor: los privados crecieron un 663,96% frente al 206,92% de los públicos.
El número de centros privados que imparte ciclos formativos de grado superior a distancia se ha multiplicado por casi cuatro: de 28 en 2018-2019 a 102 en 2024-2025. “Todo ello en un entorno prácticamente sin regular, donde algunos operadores privados ofertan paquetes tipo 3×2 o titulaciones combinadas con universidad en cuatro años, y donde las tasas de egreso en centros públicos a distancia caen 23 puntos porcentuales en grados medios, frente a descensos mínimos en la privada», explican en el sindicato.
Comisiones alerta de que la FP en línea nació como herramienta de conciliación y equidad territorial, “pero su captura por el mercado privado la ha convertido en un negocio lucrativo que exige regulación urgente”. Por otra parte, la nueva normativa obliga a que este modelo educativo sea dual, para combinar la enseñanza en el aula con prácticas obligatorias en empresas pero, a juicio del sindicato, esto choca frontalmente con la estructura empresarial de Madrid.
El 94,6% de las más de medio millón de empresas activas madrileñas son autónomos sin asalariados o microempresas de entre uno y nueve trabajadores. Para el sindicato, esto dificulta la posibilidad de garantizar estancias formativas con tutorización real y de calidad, y afecta con especial dureza a los centros públicos. Temen que se convierta en un sistema encubierto de mano de obra barata o de sustitución de puestos de trabajo si no existe un control férreo por parte de la administración educativa.
Brecha de género en FP
La brecha de género en este modelo formativo es notoria. En el curso 2023-2024, solo 8.840 estudiantes madrileños cursaban Formación Profesional Dual, y de ellos apenas el 4,41% eran mujeres. El 40% del alumnado afirma haber recibido nula o escasa orientación sobre esta vía durante la educación secundaria. “Pero este déficit no es neutral: solo el 3,8% de las alumnas declara haber tenido información suficiente, frente al 14,2% de los estudiantes, una diferencia de 10 puntos porcentuales que no es casual”, denuncia el sindicato tras advertir de que esta desigualdad en el acceso a la orientación reproduce la segregación de género en las familias profesionales.
Solo el 16,27% de la población femenina matriculada en Madrid cursa ciclos STEM ―ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas―, cuando son los que ofrecen mejores salarios y mayor estabilidad laboral.
Comisiones Obreras demanda medidas estructurales urgentes con la intención de paliar esta tendencia privatizadora, entre las que se encuentran el desarrollo de un plan plurianual de plazas públicas con financiación estable y vinculante para eliminar sistemáticamente las listas de espera, manteniendo criterios de equidad territorial y social.
También exige la creación de un marco estatal mínimo para la FP en línea con estándares homogéneos de calidad, tutorización real, presencialidad en módulos prácticos, evaluación transparente e inspección reforzada, además de garantías en el modelo dual con cláusulas anti-sustitución de empleo, reconocimiento horario del profesorado tutor, protección de los derechos del alumnado y tutorización real en empresas: “Solo una Formación Profesional pública, suficiente, gratuita y de calidad puede garantizar igualdad de oportunidades, empleo digno y un proyecto de vida autónomo para la juventud madrileña”.
