La histórica victoria de la selección española de fútbol ante Argentina, que ha supuesto la segunda estrella para La Roja, se ha dejado sentir en la capital con hileras de basura acumulada en varios espacios del centro. El gol de Ferrán Torres en el minuto 106 hizo estallar de euforia a una afición a la que no le quedaban uñas tras cada ocasión que los de Luis de la Fuente no lograban transformar. España supo aguantar las embestidas finales de los argentinos y cuando, por fin, el esloveno Slavko Vincic pitó el final, arrancó una noche de fiesta cuyos efectos negativos se podían sentir este lunes.. Seguir leyendo
La histórica victoria de la selección española de fútbol ante Argentina, que ha supuesto la segunda estrella para La Roja, se ha dejado sentir en la capital con hileras de basura acumulada en varios espacios del centro. El gol de Ferrán Torres en el minuto 106 hizo estallar de euforia a una afición a la que no le quedaban uñas tras cada ocasión que los de Luis de la Fuente no lograban transformar. España supo aguantar las embestidas finales de los argentinos y cuando, por fin, el esloveno Slavko Vincic pitó el final, arrancó una noche de fiesta cuyos efectos negativos se podían sentir este lunes.
Nada más salir del Metro en la Plaza Santa Bárbara, los vidrios rotos y las latas de cerveza entran en escena. En cada árbol se amontonan cristales, botellas y demás desperdicios. Lo mismo ocurre en una papeleras junto a las que yacen botellas rotas a apenas unos metros de las zonas de juegos infantiles. En uno de esos espacios Teresa Ccorimanya mece un carrito de bebé, mientras no quita ojo a su hija de poco más de cinco años. “Antes casi se corta con unos cristales, va correteando y los puede pisar”, señala la mujer visiblemente molesta por el estado de la zona a la que suele acudir con sus pequeños.

“No entiendo cómo no hay personal del Ayuntamiento limpiando todo esto. Se está llenando de moscas por los restos de comida y bebida”, critica antes de poner en valor el logro de La Roja. “Han ganado el Mundial, la felicidad y las celebraciones son entendibles, pero el Ayuntamiento debe hacerse cargo y recoger todo esto”, zanja mientras señala una zona de césped repleta de residuos de la noche anterior.
Apenas unos pasos más allá, una mujer se afana en empujar con su pie los restos de una botella rota para apartarlos de la acera. “Es una vergüenza”, comenta junto a un hombre mientras se resguardan bajo la sombra de un árbol. Ambos son trabajadores de la zona y, aunque la acumulación de basura no solapa su alegría por la victoria, esperan que los servicios municipales lleguen pronto al lugar. “Siempre hay grupos de asalvajados que se ponen a celebrar y dejan todo hecho una mierda. Yo vivo por aquí y se puede salir a celebrar sin tirar las cosas por ahí”, se lamenta el hombre.
De camino a la Plaza de Colón, centro neurálgico de los partidos de la selección con la pantalla instalada por la Real Federación Española de Fútbol, la normalidad tiñe una ciudad que hace unas horas respiraba celebración y fútbol por los cuatro costados. Apenas alguna camiseta roja y los autobuses municipales portando banderines de España en su parte frontal, destacan en la rutina de un lunes laborable en la capital.

Sin embargo, al llegar a la parada del Metro de Colón los restos de la celebración vuelven a hacerse patentes. Una mujer se apresura a coger el transporte tras salir de trabajar, mientras mira a ambos lados de la acera con incredulidad. “He pasado por aquí a las nueve de la mañana y ya estaba así, no han hecho nada”, comenta cuando el reloj ya sobrepasa la una de la tarde. Asegura que durante la mañana ha reportado en la web de Metro de Madrid la presencia de vidrios rotos en el propio suburbano y se pregunta qué pasará por la tarde, cuando los flamantes campeones lleguen a una plaza de Colón todavía sucia.
“Debería haber personal de limpieza. Hay trabajadores preparando todo para la fiesta de esta tarde, pero nadie limpia”, señala la mujer que no puede evitar comparar la situación con la vivida hace ahora 16 años. “No recuerdo haber visto nunca tanta suciedad. Cuando España ganó el primer Mundial no fue así. Se celebró, pero por la mañana las calles estaban limpias”, afirma.

Fuentes del Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad aseguran que sí se han realizado labores de limpieza y comparan la cantidad de residuos recogidos con los de la reciente celebración del Orgullo LGTBIQ+. “Se han recogido 39.100 kilos de residuos con motivo de la final del Mundial y su celebración posterior. Se trata, por ejemplo, de la mitad de lo que se recoge en la manifestación del MADO”, detallan.
Acompañada de sus dos hijos pequeños, Hind El Badrawi no duda en sacar el móvil para inmortalizar la escena que se vive en Colón. De ascendencia francesa pero residente en Canarias, no logra ocultar su asombro por la cantidad de basura acumulada en esta zona del centro de Madrid. “Es que ni me lo puedo creer, estamos en pleno centro. Es increíble que no hayan limpiado esto. Entiendo que Madrid es muy grande y hay zonas en las que será más complicado, pero aquí y en plena salida del Metro…”, apunta sobre una imagen que, a su juicio, “sorprende” y transmite una mala imagen de la ciudad.
