Gerardo Fernández Calvo trabaja día a día con dos de los placeres favoritos de los españoles: la cerveza y los helados. Fernández es CEO de Trapa, una de las chocolateras más importantes del país y también ejerce de vicepresidente de Mahou San Miguel. A su lista de placeres se suma ahora uno nuevo: los helados. Chocolates Trapa, que este año celebra su 135 aniversario, ha forjado una nueva alianza con Helados Casty para crear su propio bombón helado 74% cacao.. La cerveza y los helados son dos de las cosas que se nos vienen a la mente al pensar en un chiringuito de playa y, aunque pueda parecer que son dos mercados muy distintos, ambos productos deben destacar de sus competidores para convertirse en el favorito del consumidor, aquel en el que va pensando cuando sale del agua y encara el camino hacia la barra. Fernández explica que la preparación de estos dos imprescindibles no dista tanto una de otra, pues ambos «requieren un profundo cuidado artesanal, un equilibrio entre ingredientes, tiempo de fermentación y precisión en los procesos». Es esto precisamente lo que los hace tan especiales y, al final, tan placenteros.. Al ser preguntado por cuál es el verdadero producto del verano, Fernández no es capaz de decidirse: «si bien la cerveza es un clásico del verano, el helado tiene su magia refrescante». De hecho, él mismo cree que pueden hasta llegar a combinarse, creando un aperitivo original, por ejemplo, un sorbete con toque de cerveza. Así, «se reinventan los dos productos para un público que busca nuevas experiencias».. Si algo tiene el mercado, es que ambos clientes son exigentes, pero cada uno a su manera, relata el CEO en conversación con LA RAZÓN. Mientras el consumidor de cerveza valora mucho la tradición, la calidad, el perfil del sabor; el de helados busca innovación, texturas, experiencias nuevas. «Me siento muy afortunado, es un privilegio poder trabajar con productos que generan emociones y momentos de felicidad». Según afirma, los dos productos conectan de una manera muy especial con su público, independientemente de la época del año, lo que los puede llegar a convertir en dos de los sectores con más competición del mundo de la alimentación.. Por ello, la calidad es un factor clave en ambos procesos y debe garantizarse desde el primer momento hasta que llegan al consumidor. Fernández comenta que, para poder garantizar todo esto, Trapa fue la primera compañía en eliminar el aceite de palma de todos sus chocolates, porque quieren que todas sus gamas «se disfruten con tranquilidad, sabiendo que están elaborados con ingredientes de la máxima calidad».. Para el CEO de la compañía, el secreto para haber no solo superado el centenario, sino aguantar otros 35 años más no es otro que «la pasión por la calidad, la capacidad de innovar sin perder nuestras raíces, y un equipo humano excepcional». Su apuesta por el mundo de los helados busca «rendir un homenaje a la tradición y el ADN de una empresa familiar española». Además, pone en valor a sus clientes y el trato que tienen con ellos, que les ha hecho alcanzar la longevidad que ostentan a día de hoy.. El chocolate es un producto cada vez más ligado al mundo del lujo, algo que no pasa desapercibido para los actores de su mercado que buscan cada vez más darle ese aire sofisticado, pero que no se quede atrás con las tendencias y exigencias del contexto actual. En momentos de incertidumbre, el CEO de Trapa considera que «estos pequeños placeres son como un ancla». «Son momentos que nos permiten pausar, disfrutar del presente y reconectar con sensaciones sencillas».. Con su incursión en el mundo de los helados, la compañía quería «rendir homenaje a su tradición y a su ADN de empresa familiar española». Es por esto que, para lanzar su nueva línea de producto, han forjado una alianza con otra empresa que mantiene sus raíces españolas y de carácter generacional. No es la primera vez que Trapa hace esto, pues Fernández recuerda también la Cookie que han sacado a la venta recientemente junto a Viena Capellanes. «Esto también nos permite conectar con otras generaciones, comunicar el legado de Trapa con una creatividad actual y ofrecer experiencias nuevas a nuestros consumidores».
Gerardo Fernández Calvo trabaja día a día con dos de los placeres favoritos de los españoles: la cerveza y los helados. Fernández es CEO de Trapa, una de las chocolateras más importantes del país y también ejerce de vicepresidente de Mahou San Miguel. A su lista de placeres se suma ahora uno nuevo: los helados. Chocolates Trapa, que este año celebra su 135 aniversario, ha forjado una nueva alianza con Helados Casty para crear su propio bombón helado 74% cacao.. La cerveza y los helados son dos de las cosas que se nos vienen a la mente al pensar en un chiringuito de playa y, aunque pueda parecer que son dos mercados muy distintos, ambos productos deben destacar de sus competidores para convertirse en el favorito del consumidor, aquel en el que va pensando cuando sale del agua y encara el camino hacia la barra. Fernández explica que la preparación de estos dos imprescindibles no dista tanto una de otra, pues ambos «requieren un profundo cuidado artesanal, un equilibrio entre ingredientes, tiempo de fermentación y precisión en los procesos». Es esto precisamente lo que los hace tan especiales y, al final, tan placenteros.. Al ser preguntado por cuál es el verdadero producto del verano, Fernández no es capaz de decidirse: «si bien la cerveza es un clásico del verano, el helado tiene su magia refrescante». De hecho, él mismo cree que pueden hasta llegar a combinarse, creando un aperitivo original, por ejemplo, un sorbete con toque de cerveza. Así, «se reinventan los dos productos para un público que busca nuevas experiencias».. Si algo tiene el mercado, es que ambos clientes son exigentes, pero cada uno a su manera, relata el CEO en conversación con LA RAZÓN. Mientras el consumidor de cerveza valora mucho la tradición, la calidad, el perfil del sabor; el de helados busca innovación, texturas, experiencias nuevas. «Me siento muy afortunado, es un privilegio poder trabajar con productos que generan emociones y momentos de felicidad». Según afirma, los dos productos conectan de una manera muy especial con su público, independientemente de la época del año, lo que los puede llegar a convertir en dos de los sectores con más competición del mundo de la alimentación.. Por ello, la calidad es un factor clave en ambos procesos y debe garantizarse desde el primer momento hasta que llegan al consumidor. Fernández comenta que, para poder garantizar todo esto, Trapa fue la primera compañía en eliminar el aceite de palma de todos sus chocolates, porque quieren que todas sus gamas «se disfruten con tranquilidad, sabiendo que están elaborados con ingredientes de la máxima calidad».. Para el CEO de la compañía, el secreto para haber no solo superado el centenario, sino aguantar otros 35 años más no es otro que «la pasión por la calidad, la capacidad de innovar sin perder nuestras raíces, y un equipo humano excepcional». Su apuesta por el mundo de los helados busca «rendir un homenaje a la tradición y el ADN de una empresa familiar española». Además, pone en valor a sus clientes y el trato que tienen con ellos, que les ha hecho alcanzar la longevidad que ostentan a día de hoy.. El chocolate es un producto cada vez más ligado al mundo del lujo, algo que no pasa desapercibido para los actores de su mercado que buscan cada vez más darle ese aire sofisticado, pero que no se quede atrás con las tendencias y exigencias del contexto actual. En momentos de incertidumbre, el CEO de Trapa considera que «estos pequeños placeres son como un ancla». «Son momentos que nos permiten pausar, disfrutar del presente y reconectar con sensaciones sencillas».. Con su incursión en el mundo de los helados, la compañía quería «rendir homenaje a su tradición y a su ADN de empresa familiar española». Es por esto que, para lanzar su nueva línea de producto, han forjado una alianza con otra empresa que mantiene sus raíces españolas y de carácter generacional. No es la primera vez que Trapa hace esto, pues Fernández recuerda también la Cookie que han sacado a la venta recientemente junto a Viena Capellanes. «Esto también nos permite conectar con otras generaciones, comunicar el legado de Trapa con una creatividad actual y ofrecer experiencias nuevas a nuestros consumidores».
