Para muchos trabajadores, acudir a los tribunales lleva aparejada una preocupación adicional al propio conflicto. La principal cuestión es la siguiente: ¿cuánto me va a costar el abogado? El desconocimiento sobre los honorarios alimenta la percepción de que contratar asesoramiento jurídico puede resultar demasiado caro, especialmente cuando el afectado acaba de perder su empleo. Sin embargo, el precio depende del tipo de procedimiento, su complejidad y el acuerdo alcanzado con el despacho, por lo que no existe una tarifa universal.. Según AbogadoYA, una primera consulta puede costar entre 30 y 100 euros, mientras que un divorcio de mutuo acuerdo ronda entre 400 y 900 euros y uno contencioso puede llegar a 3.000. En el ámbito laboral, impugnar un despido suele situarse entre 500 y 1.500 euros. Pero cuando las cantidades en juego son mucho mayores, los honorarios también pueden pactarse de otra manera, incluso vinculados al resultado. Es entonces cuando surge la pregunta de cuánto puede cobrar un abogado si consigue multiplicar por varias veces la cantidad inicialmente prevista.. El abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes como Empleado Informado por su labor divulgativa sobre derechos laborales, ha contado recientemente un caso que permite poner cifras a esta cuestión. Su cliente, Pedro, era un alto directivo cuya indemnización por despido improcedente rondaba los 60.000 euros. Finalmente, consiguió un acuerdo de 300.000 euros gracias a una estrategia que, según explica el abogado, comenzó mucho antes de llegar al juicio. La clave estuvo en anticiparse al conflicto y recopilar pruebas que posteriormente resultarían determinantes.. Todos los condicionantes del caso en cuestión. Pedro había solicitado una reducción de jornada y, ante el rechazo de la empresa, empezó a asesorarse para estar preparado ante un posible despido. Barrionuevo le recomendó conservar toda la documentación que pudiera acreditar el conflicto. Tres meses después llegó el despido. Aunque la empresa presentó una carta extensa y aparentemente bien fundamentada, la defensa solicitó unos correos electrónicos que podían demostrar el malestar de la compañía con la reducción de jornada. La empresa aseguró que esos mensajes no existían, pero el despacho sí los tenía y los aportó en el juicio, dejando a la compañía en una posición mucho más complicada.. La relación entre la cuantía ofrecida y el salario del trabajador. Después del juicio llegó el giro económico del caso. La defensa de la empresa contactó con sus clientes y planteó una salida negociada. Los aproximadamente 60.000 euros que correspondían como referencia por despido improcedente dejaron de ser el límite de la negociación. La empresa ofreció 300.000 euros a cambio de que el trabajador no regresara nunca a la compañía. La explicación estaba en el riesgo que afrontaba si perdía el procedimiento. Según Barrionuevo, Pedro llevaba nueve meses despedido y percibía un salario cercano a los 200.000 euros anuales.. ¿Cuánto cobra un aboagdo tras 300.000 euros de indemnización?. Un eventual desenlace favorable al trabajador podía implicar su reincorporación y el pago de cantidades acumuladas, además de mantener dentro de la empresa a un directivo con una posición especialmente protegida.Para la compañía, pagar una cantidad mucho mayor podía resultar económicamente preferible a asumir ese escenario. Pedro aceptó el acuerdo y, de los 300.000 euros pactados, recibió algo más de 250.000 euros después de impuestos, mientras Hacienda se quedó con cerca de 50.000 euros y el despacho cobró 35.000 euros por el éxito conseguido. El caso ilustra así una cuestión que suele quedar fuera de las conversaciones sobre el precio de un abogado.
Para muchos trabajadores, acudir a los tribunales lleva aparejada una preocupación adicional al propio conflicto. La principal cuestión es la siguiente: ¿cuánto me va a costar el abogado? El desconocimiento sobre los honorarios alimenta la percepción de que contratar asesoramiento jurídico puede resultar demasiado caro, especialmente cuando el afectado acaba de perder su empleo. Sin embargo, el precio depende del tipo de procedimiento, su complejidad y el acuerdo alcanzado con el despacho, por lo que no existe una tarifa universal.. Según AbogadoYA, una primera consulta puede costar entre 30 y 100 euros, mientras que un divorcio de mutuo acuerdo ronda entre 400 y 900 euros y uno contencioso puede llegar a 3.000. En el ámbito laboral, impugnar un despido suele situarse entre 500 y 1.500 euros. Pero cuando las cantidades en juego son mucho mayores, los honorarios también pueden pactarse de otra manera, incluso vinculados al resultado. Es entonces cuando surge la pregunta de cuánto puede cobrar un abogado si consigue multiplicar por varias veces la cantidad inicialmente prevista.. El abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes como Empleado Informado por su labor divulgativa sobre derechos laborales, ha contado recientemente un caso que permite poner cifras a esta cuestión. Su cliente, Pedro, era un alto directivo cuya indemnización por despido improcedente rondaba los 60.000 euros. Finalmente, consiguió un acuerdo de 300.000 euros gracias a una estrategia que, según explica el abogado, comenzó mucho antes de llegar al juicio. La clave estuvo en anticiparse al conflicto y recopilar pruebas que posteriormente resultarían determinantes.. Todos los condicionantes del caso en cuestión. Pedro había solicitado una reducción de jornada y, ante el rechazo de la empresa, empezó a asesorarse para estar preparado ante un posible despido. Barrionuevo le recomendó conservar toda la documentación que pudiera acreditar el conflicto. Tres meses después llegó el despido. Aunque la empresa presentó una carta extensa y aparentemente bien fundamentada, la defensa solicitó unos correos electrónicos que podían demostrar el malestar de la compañía con la reducción de jornada. La empresa aseguró que esos mensajes no existían, pero el despacho sí los tenía y los aportó en el juicio, dejando a la compañía en una posición mucho más complicada.. La relación entre la cuantía ofrecida y el salario del trabajador. Después del juicio llegó el giro económico del caso. La defensa de la empresa contactó con sus clientes y planteó una salida negociada. Los aproximadamente 60.000 euros que correspondían como referencia por despido improcedente dejaron de ser el límite de la negociación. La empresa ofreció 300.000 euros a cambio de que el trabajador no regresara nunca a la compañía. La explicación estaba en el riesgo que afrontaba si perdía el procedimiento. Según Barrionuevo, Pedro llevaba nueve meses despedido y percibía un salario cercano a los 200.000 euros anuales.. ¿Cuánto cobra un aboagdo tras 300.000 euros de indemnización?. Un eventual desenlace favorable al trabajador podía implicar su reincorporación y el pago de cantidades acumuladas, además de mantener dentro de la empresa a un directivo con una posición especialmente protegida.Para la compañía, pagar una cantidad mucho mayor podía resultar económicamente preferible a asumir ese escenario. Pedro aceptó el acuerdo y, de los 300.000 euros pactados, recibió algo más de 250.000 euros después de impuestos, mientras Hacienda se quedó con cerca de 50.000 euros y el despacho cobró 35.000 euros por el éxito conseguido. El caso ilustra así una cuestión que suele quedar fuera de las conversaciones sobre el precio de un abogado.
