Los supermercados, en concreto, sus sistemas de refrigeración, se han convertido en el nuevo objetivo de los ciberdelincuentes. Los ataques de piratas informáticos que disparan la temperatura de frigoríficos y congeladores causando pérdidas millonarias en alimentos estropeados ya han golpeado a los negocios de Francia, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Estonia y también Países Bajos. Ante esta oleada de ciberataques contra supermercados surge la pregunta de si los supermercados españoles podrían ser la siguiente víctima y, aunque hace unas semanas los expertos se inclinaban por el no, ahora otras fuentes abren la puerta al sí.. «Como el resto de Europa, y más con la dependencia IT que tenemos, España es una posible víctima de casos similares en el futuro», alerta Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización, y CEO de la tecnológica española Pandora FMS. Aunque en España no es tan frecuente el control remoto externalizado en supermercado, precisamente por cuestiones de seguridad, Lerena explica que la digitalización de todo el proceso de la cadena de distribución, desde las rutas, los pedidos, el control del stock y el mantenimiento de los alimentos cada vez es más habitual. «Un ciberataque, o simplemente una saturación del sistema que produzca su caída, implicaría paralizar toda la cadena de suministro», detalla Lerena.. Enrico Chinello, del departamento de Next Generation Research de Julius Baer, advierte además de que la inteligencia artificial eleva aún más la magnitud del riesgo. Chinello asegura que las herramientas de IA pueden «reducir el coste de rastrear internet en busca de dispositivos expuestos, desarrollar códigos de explotación y realizar campañas a gran escala. Esto acorta el margen de tiempo entre la detección de la vulnerabilidad y su explotación», añade.. Hay que tener en cuenta que los ciberataques a sectores esenciales crecieron un 17% en el último año, según datos analizados por la compañía en base a informes del Incibe. Los sistemas vulnerables, como reflejan los mismos datos de la empresa, han crecido un 29%. Por si fuera poco, en los últimos años ya se han visto ciberataques a grandes almacenes e incluso a aerolíneas. Además, estos ataques no tienen como objetivo el robo de datos o el rescate, sino la paralización de los suministros, algo que no se había dado hasta ahora. El único propósito es causar daño y los ciberdelincuentes intentarán afectar al mayor número posible de establecimientos y países, incluido España.. Por todo ello, Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización, y CEO de la tecnológica española Pandora FMS, insta a «reforzar los sistemas con diferentes proveedores, monitorizar las estructuras IT y estar preparados para saber aislar la incidencia en caso de que ocurra». En este sentido, aunque la Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías (Aefyt) aseguró hace 15 días a LA RAZÓN que los supermercados españoles cuentan con más garantías, hizo un llamamiento a proteger los accesos remoto, restringir los accesos de terceros a los equipos, cambiar las contraseñas predeterminadas y vigilar el registro de intervenciones, revisar las consignas de temperaturas para detectar modificaciones no autorizadas o impedir la exposición directa a internet de los equipos sin soporte.. El ciberataque a los supermercados franceses. La noche del 11 al 12 de octubre un ciberataque forzó el calentamiento de frigoríficos, congeladores y cámaras de cientos de supermercados franceses pertenecientes a seis cadenas. Estas máquinas llegaron en algunos casos a registrar temperaturas de hasta 50º durante seis horas, lo que estropeó los productos frescos que había en su interior y provocó cuantiosas pérdidas a las cadenas afectadas.. Para perpetrar el sabotaje, los hackers emplearon como punto de entrada los sistemas de refrigeración Danfoss, que todos ellos utilizaban. El sistema Danfoss permite controlar la refrigeración de manera remota y coordinada. Por lo tanto, un acceso a este, da la posibilidad de entrar de forma telemática a todos los sistemas de refrigeración de los supermercados. «Un solo clic te da acceso a cientos de supermercados. Es como un atraco pero a la vez y en numerosos establecimientos diferentes», detalla Lerena. Además, este sistema, según el fabricante, había llegado al final de su vida útil en 2021 y ya no recibía actualizaciones de seguridad.. Vincent Strubel, director de la agencia francesa de ciberseguridad ANSSI, compareció ante el Senado el 21 de octubre y habló de «fallos de seguridad elementales», como conexiones directas a internet y contraseñas débiles. Ni siquiera fue necesario aprovechar vulnerabilidades especialmente complejas.. El caso de Países Bajos, Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Irlanda y Estonia. Tras Francia, ya son siete los países europeos que han sufrido incidentes de este tipo en menos de un mes: Países Bajos, Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Irlanda y Estonia. Entre las cadenas afectadas se encuentran Carrefour, Delhaize, ICA, Coop y SuperValu. El nuevo ataque se produjo durante la noche del 1 al 2 de noviembre, apenas tres semanas después del francés.. En Países Bajos, el sistema Danfoss volvió a ser la vía de entrada para los atacantes. Al menos 17 empresas de Países Bajos sufrieron un ciberataque en el que piratas informáticos modificaron a distancia la temperatura de sus equipos de refrigeración y congelación, informó este lunes el proveedor Danfoss.. Los afectados son sobre todo carnicerías y pequeños comercios de barrio, y no consta que las grandes cadenas de supermercados hayan sido víctimas. En un almacén de congelados, la temperatura pasó de los 20 grados bajo cero habituales a 10 bajo cero, según explicó la compañía a la cadena pública NOS, que aseguró haber podido intervenir a tiempo.. En Bélgica, unas 40 tiendas Delhaize y 15 Carrefour sufrieron problemas en sus sistemas frigoríficos, además de varios Spar. En Suecia, ICA y Coop (con unos siete locales) registraron incidencias, y en un ICA Kvantum de Sjöbo las neveras llegaron a programarse a 50 grados, con pérdidas de entre 26.000 y 43.000 euros. También hubo afectados en Luxemburgo (Delhaize), Irlanda (13 SuperValu, que retiraron productos) y Estonia. Los atacantes no apagaron la refrigeración, sino que activaron a distancia el modo de desescarche, que genera calor y rompe la cadena de frío.. Danfoss atribuye los ataques a que los equipos estaban conectados a redes sin protección y mantenían contraseñas predeterminadas. La empresa ya había alertado a sus clientes a mediados de octubre, tras los ataques en Francia, y les recomendó desconectar los sistemas de internet o limitar el acceso a redes seguras. «La mayoría de las tiendas tomó medidas, pero un pequeño número no lo hizo, y ahora están sufriendo las consecuencias», lamentó un portavoz, que sostuvo que los ataques podrían haberse evitado siguiendo esas recomendaciones.. Paralelamente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos investiga posibles manipulaciones similares en los sistemas frigoríficos de al menos seis bases militares, según adelantó Reuters el 29 de octubre.
Los supermercados, en concreto, sus sistemas de refrigeración, se han convertido en el nuevo objetivo de los ciberdelincuentes. Los ataques de piratas informáticos que disparan la temperatura de frigoríficos y congeladores causando pérdidas millonarias en alimentos estropeados ya han golpeado a los negocios de Francia, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Estonia y también Países Bajos. Ante esta oleada de ciberataques contra supermercados surge la pregunta de si los supermercados españoles podrían ser la siguiente víctima y, aunque hace unas semanas los expertos se inclinaban por el no, ahora otras fuentes abren la puerta al sí.. «Como el resto de Europa, y más con la dependencia IT que tenemos, España es una posible víctima de casos similares en el futuro», alerta Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización, y CEO de la tecnológica española Pandora FMS. Aunque en España no es tan frecuente el control remoto externalizado en supermercado, precisamente por cuestiones de seguridad, Lerena explica que la digitalización de todo el proceso de la cadena de distribución, desde las rutas, los pedidos, el control del stock y el mantenimiento de los alimentos cada vez es más habitual. «Un ciberataque, o simplemente una saturación del sistema que produzca su caída, implicaría paralizar toda la cadena de suministro», detalla Lerena.. Enrico Chinello, del departamento de Next Generation Research de Julius Baer, advierte además de que la inteligencia artificial eleva aún más la magnitud del riesgo. Chinello asegura que las herramientas de IA pueden «reducir el coste de rastrear internet en busca de dispositivos expuestos, desarrollar códigos de explotación y realizar campañas a gran escala. Esto acorta el margen de tiempo entre la detección de la vulnerabilidad y su explotación», añade.. Hay que tener en cuenta que los ciberataques a sectores esenciales crecieron un 17% en el último año, según datos analizados por la compañía en base a informes del Incibe. Los sistemas vulnerables, como reflejan los mismos datos de la empresa, han crecido un 29%. Por si fuera poco, en los últimos años ya se han visto ciberataques a grandes almacenes e incluso a aerolíneas. Además, estos ataques no tienen como objetivo el robo de datos o el rescate, sino la paralización de los suministros, algo que no se había dado hasta ahora. El único propósito es causar daño y los ciberdelincuentes intentarán afectar al mayor número posible de establecimientos y países, incluido España.. Por todo ello, Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización, y CEO de la tecnológica española Pandora FMS, insta a «reforzar los sistemas con diferentes proveedores, monitorizar las estructuras IT y estar preparados para saber aislar la incidencia en caso de que ocurra». En este sentido, aunque la Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías (Aefyt) aseguró hace 15 días a LA RAZÓN que los supermercados españoles cuentan con más garantías, hizo un llamamiento a proteger los accesos remoto, restringir los accesos de terceros a los equipos, cambiar las contraseñas predeterminadas y vigilar el registro de intervenciones, revisar las consignas de temperaturas para detectar modificaciones no autorizadas o impedir la exposición directa a internet de los equipos sin soporte.. El ciberataque a los supermercados franceses. La noche del 11 al 12 de octubre un ciberataque forzó el calentamiento de frigoríficos, congeladores y cámaras de cientos de supermercados franceses pertenecientes a seis cadenas. Estas máquinas llegaron en algunos casos a registrar temperaturas de hasta 50º durante seis horas, lo que estropeó los productos frescos que había en su interior y provocó cuantiosas pérdidas a las cadenas afectadas.. Para perpetrar el sabotaje, los hackers emplearon como punto de entrada los sistemas de refrigeración Danfoss, que todos ellos utilizaban. El sistema Danfoss permite controlar la refrigeración de manera remota y coordinada. Por lo tanto, un acceso a este, da la posibilidad de entrar de forma telemática a todos los sistemas de refrigeración de los supermercados. «Un solo clic te da acceso a cientos de supermercados. Es como un atraco pero a la vez y en numerosos establecimientos diferentes», detalla Lerena. Además, este sistema, según el fabricante, había llegado al final de su vida útil en 2021 y ya no recibía actualizaciones de seguridad.. Vincent Strubel, director de la agencia francesa de ciberseguridad ANSSI, compareció ante el Senado el 21 de octubre y habló de «fallos de seguridad elementales», como conexiones directas a internet y contraseñas débiles. Ni siquiera fue necesario aprovechar vulnerabilidades especialmente complejas.. El caso de Países Bajos, Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Irlanda y Estonia. Tras Francia, ya son siete los países europeos que han sufrido incidentes de este tipo en menos de un mes: Países Bajos, Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Irlanda y Estonia. Entre las cadenas afectadas se encuentran Carrefour, Delhaize, ICA, Coop y SuperValu. El nuevo ataque se produjo durante la noche del 1 al 2 de noviembre, apenas tres semanas después del francés.. En Países Bajos, el sistema Danfoss volvió a ser la vía de entrada para los atacantes. Al menos 17 empresas de Países Bajos sufrieron un ciberataque en el que piratas informáticos modificaron a distancia la temperatura de sus equipos de refrigeración y congelación, informó este lunes el proveedor Danfoss.. Los afectados son sobre todo carnicerías y pequeños comercios de barrio, y no consta que las grandes cadenas de supermercados hayan sido víctimas. En un almacén de congelados, la temperatura pasó de los 20 grados bajo cero habituales a 10 bajo cero, según explicó la compañía a la cadena pública NOS, que aseguró haber podido intervenir a tiempo.. En Bélgica, unas 40 tiendas Delhaize y 15 Carrefour sufrieron problemas en sus sistemas frigoríficos, además de varios Spar. En Suecia, ICA y Coop (con unos siete locales) registraron incidencias, y en un ICA Kvantum de Sjöbo las neveras llegaron a programarse a 50 grados, con pérdidas de entre 26.000 y 43.000 euros. También hubo afectados en Luxemburgo (Delhaize), Irlanda (13 SuperValu, que retiraron productos) y Estonia. Los atacantes no apagaron la refrigeración, sino que activaron a distancia el modo de desescarche, que genera calor y rompe la cadena de frío.. Danfoss atribuye los ataques a que los equipos estaban conectados a redes sin protección y mantenían contraseñas predeterminadas. La empresa ya había alertado a sus clientes a mediados de octubre, tras los ataques en Francia, y les recomendó desconectar los sistemas de internet o limitar el acceso a redes seguras. «La mayoría de las tiendas tomó medidas, pero un pequeño número no lo hizo, y ahora están sufriendo las consecuencias», lamentó un portavoz, que sostuvo que los ataques podrían haberse evitado siguiendo esas recomendaciones.. Paralelamente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos investiga posibles manipulaciones similares en los sistemas frigoríficos de al menos seis bases militares, según adelantó Reuters el 29 de octubre.
