Formación obligatoria para el personal municipal y la Guardia Urbana en antirracismo, un protocolo contra el racismo inmobiliario que incluya fórmulas para denunciar, preguntas específicas en la encuesta de Salud, de autoidentifiación étnico-racial en las encuestas municipales o protocolos que aseguren el respeto a prácticas funerarias de diferentes comunidades religiosas de Barcelona. Son algunas de las acciones del Plan Barcelona Antirracista que este lunes ha presentado el alcalde Jaume Collboni, y con el que se ha abierto el Foro sobre la materia que organiza la Coalición de Ciudades Europeas Contra el Racismo (ECCAR en sus siglas en inglés) y la complicidad de la Unesco. “Las políticas antirracistas son agenda de protección de derechos y de cohesión social que deben encabezar las ciudades”, ha defendido sobre un plan que busca luchar contra “el racismo estructural, insitucional y social”.. Seguir leyendo
El Ayuntamiento presenta una batería de actuaciones contra el racismo y se compromete a convertirlo en una “prioridad de ciudad”


Formación obligatoria para el personal municipal y la Guardia Urbana en antirracismo, un protocolo contra el racismo inmobiliario que incluya fórmulas para denunciar, preguntas específicas en la encuesta de Salud, de autoidentifiación étnico-racial en las encuestas municipales o protocolos que aseguren el respeto a prácticas funerarias de diferentes comunidades religiosas de Barcelona. Son algunas de las acciones del Plan Barcelona Antirracista que este lunes ha presentado el alcalde Jaume Collboni, y con el que se ha abierto el Foro sobre la materia que organiza la Coalición de Ciudades Europeas Contra el Racismo (ECCAR en sus siglas en inglés) y la complicidad de la Unesco. “Las políticas antirracistas son agenda de protección de derechos y de cohesión social que deben encabezar las ciudades”, ha defendido sobre un plan que busca luchar contra “el racismo estructural, insitucional y social”.
El alcalde ha recordado el compromiso que adquirió Barcelona hace unos meses de que “no solo haría declaraciones simbólicas, sino que daría un paso más y sería institución represetntativa ante las entidades y ciudadanos que hacen del antirracismo una forma de hacer ciudad”. Collboni ha reconocido que este plan no sería realidad sin las lucha de las personas y entidades que “llevan años sosteniendo la lucha antiracista, muchas veces antes de que la asumieran las instituciones”. “Este plan es vuestro”, les ha asegurado en la solemnidad del Saló de Cent del Ayuntamiento de una ciudad donde hay vecinos de 183 nacionalidades y se hablan más de 300 lenguas.
El jefe del Gobierno municipal se ha comprometido a hacer de la lucha contra el racismo “una prioridad” de la ciudad “que se declarara antirracista y actúa para serlo contra las causas estructurales que generan desigualdad y exclusión, para garantizar derechos y cohesión social”.
El plan tiene un presupuesto de 3,5 millones de euros en 10 años y contempla seis ejes, 26 medidas y centenares de actuaciones para “transformar las instituciones y consolidar Barcelona como referente en el ámbito internacional en un contexto de batalla contra la emergencia de la ultraderecha”. Collboni ha proclamado que ante los discursos de odio son las grandes ciudades europeas y de Estados Unidos las que “plantan cara, le pese a quien le pese de la ultradrecha, y le pese a quien le pese entre los racistas”.
Además de las novedades citadas en la política municipal respecto al racismo, el plan también prevé crear un Observatorio antirracista y reforzar organismos o servicios que ya funcionan, como el Observatorio de las Discriminaciones en Barcelona (que identifica al racismo como principal motivo de discriminación en todas las ediciones desde 2018), la Oficina para la No Discriminación (que ha cumplido 25 años), la Red Barcelona Antirumores contra los discursos de odio, o las rutas esclavistas que organiza el Museo de Historia de la ciudad. En la encuesta de interculturalidad municipal de 2024, un 30% de las personas residentes en Barcelona manifestaron haber sufrido discriminación por motivos culturales, religiosos o étnicos, con porcentajes mucho más elevados en el caso de las personas nacidas en el extranjero.
La presentación del plan se enmarca en las jornadas El liderazgo de las ciudades por la justicia racial: Forum de Barcelona 2026, organizadas por el Ayuntamiento de Barcelona con ECCAR y la complicidad de la UNESCO durante el lunes y martes de esta semana en el Born, Museo De Historia de Barcelona.
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