El rey Felipe VI inicia este martes una visita oficial de tres días a Canadá con el objetivo de impulsar las relaciones económicas bilaterales en un momento en que el país norteamericano busca acercarse a Europa y reducir la dependencia de su vecino del sur, con un imprevisible Donald Trump que ha amenazado con imponerle aranceles del 100% y llegó a especular con anexionar el país y convertirlo en el Estado 51 de la Unión. Como muestra del carácter del viaje, Felipe VI irá acompañado por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y por la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla.. Seguir leyendo
España quiere aprovechar el acercamiento a Europa del país norteamericano, que busca reducir su dependencia de Trump


El rey Felipe VI inicia este martes una visita oficial de tres días a Canadá con el objetivo de impulsar las relaciones económicas bilaterales en un momento en que el país norteamericano busca acercarse a Europa y reducir la dependencia de su vecino del sur, con un imprevisible Donald Trump que ha amenazado con imponerle aranceles del 100% y llegó a especular con anexionar el país y convertirlo en el Estado 51 de la Unión. Como muestra del carácter del viaje, Felipe VI irá acompañado por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y por la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla.
La visita se iniciará en la capital canadiense, Ottawa, donde Felipe VI mantendrá un encuentro con Mary Simon, gobernadora general y representante del rey Carlos III del Reino Unido, quien le ofrecerá una cena en su residencia oficial. El miércoles se desplazará a Toronto, capital económica y financiera del país, donde clausurará un foro empresarial al que están invitadas más de 170 empresas y en el que intervendrán representantes de compañías como las españolas Indra y Multiverse Computing o las canadienses Cohere y Coveo. La agenda incluye un encuentro con más de 20 empresas canadienses con inversiones o proyectos en España y otro con directivos de las cuatro aerolíneas (Iberia, Air Transat, Air Canada y Westjet) que cubren rutas entre los dos países, cuya frecuencia se quiere aumentar para impulsar las relaciones bilaterales.
En la Universidad Victoria de Toronto se reunirá con miembros de la colonia española y entregará el premio de poesía Joan Margarit a la escritora canadiense Margaret Atwood, autora de El cuento de la criada y premio Princesa de Asturias. Al acto acudirán el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y una hija y un nieto del poeta catalán. El periplo canadiense del jefe del Estado concluirá el jueves en Ontario, donde será nombrado patrón honorario de la Lakefield College School (LCS), en la que Felipe de Borbón estudió el curso preuniversitario con 17 años (1984-85). Allí se reencontrará con antiguos compañeros y conocerá el proyecto para crear un nuevo centro de estudiantes con su nombre.
El objetivo de la gira, según fuentes de Economía, es consolidar desde el punto de vista institucional el intenso trabajo técnico realizado en los últimos meses, que ha incluido dos viajes de Carlos Cuerpo el año pasado y este. La economía canadiense es la décima del mundo y la española se sitúa en el puesto 15, pero las relaciones bilaterales no están a la altura de su potencial y se quiere duplicar el intercambio comercial, según las mismas fuentes. Aunque el año pasado creció un 14,5%, tras un bache entre 2022 y 2024, Canadá ocupa el puesto 30 en la clasificación de clientes y proveedores españoles. Las exportaciones sumaron 2.235 millones de euros en 2025 y las importaciones 2.932, unas cifras que el Ministerio de Economía califica de “discretas”.
Las empresas españolas tienen ya una posición consolidada en Canadá en sectores como las infraestructuras, pero se quiere propiciar su entrada en mercados de alta tecnología como el diseño de software o la aeronáutica. Está previsto que el vicepresidente español firme un memorándum de colaboración económica y científica con el ministro de Inteligencia Artificial e Innovación Digital de Canadá, Evan Solomon. Además, España está interesada en la compra de hidrocarburos, materias primas críticas y aviones contraincendios y quiere impulsar la cooperación en la industria de defensa o las tecnologías emergentes.
Más allá de la relación económica —el CETA, el acuerdo comercial entre la UE y Canadá está vigente con carácter provisional desde 2017, aunque pendiente de ratificar por algunos países—, el país norteamericano y Europa coinciden en la defensa del multilateralismo y un orden internacional basado en reglas frente a la ley del más fuerte que promueven Trump y Putin. El primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por vez primera a primeros de mayo en la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) celebrada en Ereván (Armenia), lo que ha llevado a que se especule con un hipotético ingreso de Canadá en la UE, una posibilidad vetada por los tratados europeos, pero que refleja el acercamiento entre dos potencias que comparten valores y preocupaciones y han sellado ya una “alianza estratégica”.
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