Manuel Alonso, de 65 años, condenado a 24 años de prisión por ordenar el asesinato de su exesposa, condenado por tráfico de drogas junto con el jefe de la policía judicial de la Guardia Civil de Málaga (Valentín Valentín Fernández Francisco), y acusado del doble asesinato de dos hombres colombianos en su finca en Alhaurín de la Torre (Málaga), testificó este jueves ante el juez y el jurado en la tercera sesión del juicio en el Tribunal Provincial. Ella dijo, llorando: «Mi perrito me advirtió, y pensé que un tigre se había escapado de su jaula. Así que cogí la escopeta y salí corriendo de la casa». Me sorprendió ver a un hombre armado junto a la puerta. Mientras nos apuntábamos, le advertí: «No dispares o ambos moriremos». Luego me sumergí detrás de un banco de jardín. Escuché disparos y apreté el gatillo. Alonso afirma que disparó y mató a Derian José Morales Feria, de 36 años, y a Eduard Andrés Gómez Tabares, de 25, en defensa propia porque temía por su vida. Luego corrió a la casa de su vecino y dijo: «Llama a la Guardia Civil… Creo que acabo de matar a dos personas».

Manuel Alonso, de 65 años, condenado a 24 años de cárcel por encargar el asesinato de su exmujer, condenado por narcotráfico junto al jefe de la policía judicial de la Guardia Civil de Málaga (Valentín Valentín Fernández Francisco) y acusado del doble homicidio de dos hombres colombianos en su finca de Alhaurín de la Torre (Málaga), ha declarado este jueves ante el juez y el jurado popular, en la tercera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial. “Me alertó mi perra pequeña, pensé que podía haberse escapado un animal fiero de los que tenían en las jaulas, un tigre, y cogí la escopeta y salí de mi casa”, ha contado entre llantos. “Me vi sorprendido por un hombre armado junto a la puerta, y le advertí mientras nos apuntábamos mutuamente: ”No dispares que nos a matamos» entonces me tiré detrás de un banco del jardín, empecé a escuchar tiros y disparé el gatillo», ha relatado. Alonso asegura que mató a Derian José Morales Feria, de 36 años, y a Eduard Andrés Gómez Tabares, de 25 años en legítima defensa, al sentirse amenazado de muerte. Luego huyó a casa de su vecino y le dijo: “Llama a la Guardia Civil que creo que he matado a dos personas”.
