El avance de la inteligencia artificial y la automatización está cambiando el mercado laboral y despertando una preocupación creciente entre los trabajadores. La posibilidad de que determinadas profesiones desaparezcan o de que las empresas reduzcan sus plantillas para incorporar nuevas tecnologías ha dejado de ser una hipótesis lejana. Cada vez más empleados se preguntan hasta qué punto sus puestos de trabajo seguirán siendo necesarios en los próximos años, especialmente en sectores donde la IA ya está transformando las tareas y los procesos productivos.. Este temor queda reflejado en el informe Mercer Global Talent Trends 2026, elaborado a partir de una encuesta a cerca de 12.000 altos ejecutivos, responsables de recursos humanos, inversores y empleados de distintos países. Según sus resultados, el 40% de los trabajadores teme perder su empleo por culpa de la inteligencia artificial, frente al 28% registrado en 2024. La transformación también afectará a las propias empresas, ya que el 98% de las organizaciones prevé introducir cambios en su estructura organizativa durante los próximos dos años. En un escenario de tanta incertidumbre, conocer los derechos laborales se convierte en una herramienta fundamental para afrontar una posible pérdida del empleo.. Precisamente, ante el temor a un despido y la incertidumbre que puede generar una decisión empresarial, conviene saber qué obligaciones debe cumplir una compañía antes de poner fin a una relación laboral. El abogado laboralista Sebastián Ramírez, conocido en redes sociales bajo el pseudónimo de «Leyes con Sebas», ha explicado en uno de sus últimos vídeos tres cuestiones que los trabajadores deben conocer para comprobar si su empresa está actuando conforme a la legislación. Sus explicaciones distinguen entre las formalidades de un despido objetivo, las garantías de un despido disciplinario y el derecho a recibir el finiquito.. Despido objetivo: todas las causas y el preaviso necesario. La primera cuestión tiene que ver con el despido objetivo, una modalidad que puede producirse por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, entre otras previstas legalmente. En estos casos, la empresa debe comunicar la decisión por escrito y conceder un preaviso de 15 días, durante los cuales el trabajador continúa desempeñando sus funciones y cobrando su salario con normalidad. Además, el Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a una licencia de seis horas semanales retribuidas durante ese periodo para buscar un nuevo empleo. Se trata de una garantía que permite al afectado comenzar a buscar alternativas profesionales antes de que llegue la fecha efectiva de extinción del contrato.. Los trabajadores tienen un derecho a ser escuchados. La segunda obligación está relacionada con el despido disciplinario, que se produce cuando la empresa atribuye al trabajador un incumplimiento grave y culpable de sus obligaciones. En este supuesto, el abogado recuerda la importancia de que el empleado conozca los motivos concretos de la decisión y tenga la posibilidad de defenderse cuando corresponda. Desde la reforma introducida por la Ley Orgánica 5/2024, de 11 de noviembre, los trabajadores deben tener la oportunidad de ser escuchados antes de que se adopte un despido disciplinario, con las excepciones legalmente aplicables.. También debe entregarse una comunicación escrita en la que figuren los hechos que lo motivan y la fecha de efectos. La ausencia de los requisitos exigibles puede provocar que el despido sea declarado improcedente, aunque no existe un plazo general obligatorio de dos o tres días para presentar alegaciones en todos los casos.. Derecho a recibir un finiquito en todas estas situaciones. Por último, Sebastián Ramírez recuerda que cualquier trabajador tiene derecho a recibir un finiquito cuando termina su relación laboral, independientemente de que se trate de un despido objetivo, disciplinario o de una baja voluntaria. Este documento debe recoger las cantidades que la empresa todavía tenga pendientes de abonar, como el salario correspondiente a los días trabajados, las vacaciones generadas y no disfrutadas, la parte proporcional de las pagas extraordinarias y otros conceptos salariales que puedan quedar pendientes.. Incluso cuando es el propio empleado quien decide marcharse, conserva el derecho a cobrar estas cantidades. La diferencia es que, por regla general, una baja voluntaria no genera derecho a indemnización por despido ni permite acceder inmediatamente a la prestación por desempleo.
El avance de la inteligencia artificial y la automatización está cambiando el mercado laboral y despertando una preocupación creciente entre los trabajadores. La posibilidad de que determinadas profesiones desaparezcan o de que las empresas reduzcan sus plantillas para incorporar nuevas tecnologías ha dejado de ser una hipótesis lejana. Cada vez más empleados se preguntan hasta qué punto sus puestos de trabajo seguirán siendo necesarios en los próximos años, especialmente en sectores donde la IA ya está transformando las tareas y los procesos productivos.. Este temor queda reflejado en el informe Mercer Global Talent Trends 2026, elaborado a partir de una encuesta a cerca de 12.000 altos ejecutivos, responsables de recursos humanos, inversores y empleados de distintos países. Según sus resultados, el 40% de los trabajadores teme perder su empleo por culpa de la inteligencia artificial, frente al 28% registrado en 2024. La transformación también afectará a las propias empresas, ya que el 98% de las organizaciones prevé introducir cambios en su estructura organizativa durante los próximos dos años. En un escenario de tanta incertidumbre, conocer los derechos laborales se convierte en una herramienta fundamental para afrontar una posible pérdida del empleo.. Precisamente, ante el temor a un despido y la incertidumbre que puede generar una decisión empresarial, conviene saber qué obligaciones debe cumplir una compañía antes de poner fin a una relación laboral. El abogado laboralista Sebastián Ramírez, conocido en redes sociales bajo el pseudónimo de «Leyes con Sebas», ha explicado en uno de sus últimos vídeos tres cuestiones que los trabajadores deben conocer para comprobar si su empresa está actuando conforme a la legislación. Sus explicaciones distinguen entre las formalidades de un despido objetivo, las garantías de un despido disciplinario y el derecho a recibir el finiquito.. Despido objetivo: todas las causas y el preaviso necesario. La primera cuestión tiene que ver con el despido objetivo, una modalidad que puede producirse por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, entre otras previstas legalmente. En estos casos, la empresa debe comunicar la decisión por escrito y conceder un preaviso de 15 días, durante los cuales el trabajador continúa desempeñando sus funciones y cobrando su salario con normalidad. Además, el Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a una licencia de seis horas semanales retribuidas durante ese periodo para buscar un nuevo empleo. Se trata de una garantía que permite al afectado comenzar a buscar alternativas profesionales antes de que llegue la fecha efectiva de extinción del contrato.. Los trabajadores tienen un derecho a ser escuchados. La segunda obligación está relacionada con el despido disciplinario, que se produce cuando la empresa atribuye al trabajador un incumplimiento grave y culpable de sus obligaciones. En este supuesto, el abogado recuerda la importancia de que el empleado conozca los motivos concretos de la decisión y tenga la posibilidad de defenderse cuando corresponda. Desde la reforma introducida por la Ley Orgánica 5/2024, de 11 de noviembre, los trabajadores deben tener la oportunidad de ser escuchados antes de que se adopte un despido disciplinario, con las excepciones legalmente aplicables.. También debe entregarse una comunicación escrita en la que figuren los hechos que lo motivan y la fecha de efectos. La ausencia de los requisitos exigibles puede provocar que el despido sea declarado improcedente, aunque no existe un plazo general obligatorio de dos o tres días para presentar alegaciones en todos los casos.. Derecho a recibir un finiquito en todas estas situaciones. Por último, Sebastián Ramírez recuerda que cualquier trabajador tiene derecho a recibir un finiquito cuando termina su relación laboral, independientemente de que se trate de un despido objetivo, disciplinario o de una baja voluntaria. Este documento debe recoger las cantidades que la empresa todavía tenga pendientes de abonar, como el salario correspondiente a los días trabajados, las vacaciones generadas y no disfrutadas, la parte proporcional de las pagas extraordinarias y otros conceptos salariales que puedan quedar pendientes.. Incluso cuando es el propio empleado quien decide marcharse, conserva el derecho a cobrar estas cantidades. La diferencia es que, por regla general, una baja voluntaria no genera derecho a indemnización por despido ni permite acceder inmediatamente a la prestación por desempleo.
