Llenar el depósito ha vuelto a convertirse en un ejercicio de malabarismos para no acabar el mes en números rojos. Desde el pasado 30 de junio, último día de vigencia de las ayudas a los carburantes por la guerra de Irán -rebaja del IVA del 21% al 10% y del impuesto especial sobre hidrocarburos-, el precio de los carburantes se ha encarecido a un ritmo de 45 céntimos diarios. El golpe total en apenas 21 días asciende a 10 euros más por depósito, un encarecimiento especialmente sangrante en pleno aumento de los desplazamientos por carretera por las vacaciones de verano.. Según recoge el histórico de precios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), el precio del litro de gasolina asciende a 1,618 euros, un 12,36% más que el 30 de junio, cuando su precio era de 1,44 euros el litro, y en máximos desde que entró en vigor la rebaja fiscal a los carburantes, el 22 de marzo. El diésel no se queda atrás: este martes se pagaba a 1,68 euros por litro, un 11,5% más que el 30 de junio (1,506 euros), el coste más elevado desde el 26 de mayo.. La cuenta final es la que de verdad duele en la gasolinera. Llenar un depósito de 55 litros de gasolina costaba este martes 89 euros, frente a los 79,2 euros del 30 de junio: 9,8 euros más. El de diésel se ha ido a 92,4 euros, cuando antes de que se redujeran las ayudas (ahora de solo 15 céntimos por la recuperación gradual del impuesto sobre hidrocarburos) costaba 82,83 euros, una diferencia de 9,57 euros. También en la comparación semanal se aprecia la tendencia al alza: respecto a los precios de hace siete días, la gasolina se ha encarecido un 4% y el diésel un 6,9%.. La continuidad del conflicto entre EE UU e Irán, que ha mantenido el precio del petróleo al alza, y el regreso del IVA al 21% tras más de tres meses aplicado al 10% son los impulsores de estas subidas. El apoyo fiscal que queda en pie se concentra ahora en el impuesto especial de hidrocarburos, que se irá reduciendo por tramos: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre, hasta desaparecer por completo en octubre y volver así a la fiscalidad ordinaria.. Esto abre la puerta a que, en apenas una semana, coincidiendo con la primera operación salida de agosto, el litro de carburante se encarezca cinco céntimos adicionales, lo que para un depósito de 55 litros se traduce en un sobrecoste de 2,75 euros, siempre que las estaciones de servicio repercutan el coste por completo. Todo dependerá del dato de la inflación de julio, que se conocerá de forma adelantada este próximo 30 de julio y se confirmará el 13 de agosto.. La ayuda final con la que contarán los conductores en agosto dependerá del apartado del IPC dedicado a los combustibles y lubricantes para vehículos personales, actualmente situado en el 7,8%. Si esta tasa escala al 15%, la ayuda establecida para el mes de agosto será superior a los 10 céntimos previsto. Sin embargo, si la inflación de los carburantes se mantiene a raya, el alivio disminuirá a esos 10 céntimos.. Por comunidades, los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) reflejan que la estación de servicio que suministró la gasolina más cara estaba una semana más en Mahón (Islas Baleares) a un precio de 1,995 euros por litro, mientras que la más barata se encontraba en Vinaròs (Castellón) a 1,349 euros. Por otro lado, el diésel más caro se suministró este martes en la misma gasolinera de Mahón, y también al mismo precio que la gasolina, mientras que el más barato se vendió en Estella (Navarra) a 1,39 euros.
Llenar el depósito ha vuelto a convertirse en un ejercicio de malabarismos para no acabar el mes en números rojos. Desde el pasado 30 de junio, último día de vigencia de las ayudas a los carburantes por la guerra de Irán -rebaja del IVA del 21% al 10% y del impuesto especial sobre hidrocarburos-, el precio de los carburantes se ha encarecido a un ritmo de 45 céntimos diarios. El golpe total en apenas 21 días asciende a 10 euros más por depósito, un encarecimiento especialmente sangrante en pleno aumento de los desplazamientos por carretera por las vacaciones de verano.. Según recoge el histórico de precios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), el precio del litro de gasolina asciende a 1,618 euros, un 12,36% más que el 30 de junio, cuando su precio era de 1,44 euros el litro, y en máximos desde que entró en vigor la rebaja fiscal a los carburantes, el 22 de marzo. El diésel no se queda atrás: este martes se pagaba a 1,68 euros por litro, un 11,5% más que el 30 de junio (1,506 euros), el coste más elevado desde el 26 de mayo.. La cuenta final es la que de verdad duele en la gasolinera. Llenar un depósito de 55 litros de gasolina costaba este martes 89 euros, frente a los 79,2 euros del 30 de junio: 9,8 euros más. El de diésel se ha ido a 92,4 euros, cuando antes de que se redujeran las ayudas (ahora de solo 15 céntimos por la recuperación gradual del impuesto sobre hidrocarburos) costaba 82,83 euros, una diferencia de 9,57 euros. También en la comparación semanal se aprecia la tendencia al alza: respecto a los precios de hace siete días, la gasolina se ha encarecido un 4% y el diésel un 6,9%.. La continuidad del conflicto entre EE UU e Irán, que ha mantenido el precio del petróleo al alza, y el regreso del IVA al 21% tras más de tres meses aplicado al 10% son los impulsores de estas subidas. El apoyo fiscal que queda en pie se concentra ahora en el impuesto especial de hidrocarburos, que se irá reduciendo por tramos: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre, hasta desaparecer por completo en octubre y volver así a la fiscalidad ordinaria.. Esto abre la puerta a que, en apenas una semana, coincidiendo con la primera operación salida de agosto, el litro de carburante se encarezca cinco céntimos adicionales, lo que para un depósito de 55 litros se traduce en un sobrecoste de 2,75 euros, siempre que las estaciones de servicio repercutan el coste por completo. Todo dependerá del dato de la inflación de julio, que se conocerá de forma adelantada este próximo 30 de julio y se confirmará el 13 de agosto.. La ayuda final con la que contarán los conductores en agosto dependerá del apartado del IPC dedicado a los combustibles y lubricantes para vehículos personales, actualmente situado en el 7,8%. Si esta tasa escala al 15%, la ayuda establecida para el mes de agosto será superior a los 10 céntimos previsto. Sin embargo, si la inflación de los carburantes se mantiene a raya, el alivio disminuirá a esos 10 céntimos.. Por comunidades, los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) reflejan que la estación de servicio que suministró la gasolina más cara estaba una semana más en Mahón (Islas Baleares) a un precio de 1,995 euros por litro, mientras que la más barata se encontraba en Vinaròs (Castellón) a 1,349 euros. Por otro lado, el diésel más caro se suministró este martes en la misma gasolinera de Mahón, y también al mismo precio que la gasolina, mientras que el más barato se vendió en Estella (Navarra) a 1,39 euros.
