Los mercados europeos cotizan al alza en la sesión de hoy, pese a que la tensión en Oriente Medio continúa escalando y el precio del petróleo prolonga su recuperación. Los inversores mantienen por el momento una actitud de cautela, aunque los resultados empresariales están ofreciendo nuevos catalizadores a las bolsas y permitiendo compensar parcialmente el deterioro del escenario geopolítico.. Tras once días de enfrentamientos, Irán ha amenazado con atacar los intereses de Estados Unidos, sus aliados y aquellos países que apoyen una posible ofensiva estadounidense contra sus instalaciones nucleares u otros centros estratégicos. A este escenario se suma la amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, contra los petroleros saudíes que atraviesan el mar Rojo, aumentando el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético.. El Ibex 35 encuentra su principal apoyo en los resultados empresariales. Banco Santander, debido a su elevado peso dentro del selectivo, se ha convertido en uno de los mayores catalizadores de la sesión tras presentar unas cifras que vuelven a confirmar la fortaleza de su modelo de negocio.. La diversificación geográfica y por actividades permite al grupo seguir creciendo incluso en un entorno de mayor incertidumbre. Las adquisiciones de TSB y la futura integración de Webster refuerzan además su perfil internacional y amplían sus fuentes de generación de resultados. Aunque parte de estas fortalezas ya está recogida en la cotización y el crecimiento de los beneficios tenderá a normalizarse, Santander mantiene unos fundamentales sólidos, una elevada capacidad de generación de capital y una atractiva política de remuneración al accionista.. También han mostrado resiliencia las energéticas que han presentado hoy sus resultados. Iberdrola continúa reforzando un modelo cada vez más apoyado en activos regulados, que aportan estabilidad y visibilidad a sus ingresos. Naturgy ha vuelto a demostrar su capacidad para generar caja y mantener una elevada remuneración al accionista, mientras que Enagás atraviesa una etapa de transición en la que el mercado comienza a valorar la mejora del marco regulatorio, su expansión internacional y el desarrollo de nuevas infraestructuras vinculadas al hidrógeno.. En el lado opuesto de la tabla se encuentran principalmente las compañías relacionadas con el turismo, penalizadas por el repunte del petróleo y el riesgo de que los mayores costes energéticos terminen afectando tanto a sus márgenes como a la demanda.. En Estados Unidos, las caídas de las grandes tecnológicas lastraron al S&P 500, pese a que la mayoría de sus componentes terminó en positivo. El mercado espera ahora los resultados de esta noche de Alphabet para comprobar si las enormes inversiones realizadas en inteligencia artificial están comenzando a traducirse en mayores ingresos, beneficios y márgenes.. La euforia que impulsó a las grandes tecnológicas hasta máximos históricos comienza a moderarse. El índice que agrupa a los siete gigantes tecnológicos cotiza por debajo del S&P 500 en el conjunto de 2026, una situación poco habitual para el grupo que ha liderado las subidas durante buena parte de los últimos cuatro años.. A las dudas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial se suma la presión procedente del mercado de deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a 30 años se mantiene por encima del 5% durante el periodo más prolongado desde el inicio de la crisis financiera, reflejando la preocupación por el crecimiento del endeudamiento público y la persistencia de la inflación.. Parte de culpa la tienen los elevados costes energéticos. En Europa, el gas natural continúa escalando. El contrato TTF supera los 62 euros por MWh y acumula una subida cercana al 50% desde finales de junio. Las altas temperaturas, la tensión geopolítica y unas reservas todavía insuficientes de cara al invierno vuelven a situar el riesgo energético entre las principales preocupaciones del mercado.. El oro también avanza mientras los inversores mantienen la esperanza de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán. Un eventual alto el fuego reduciría la presión sobre el petróleo, aliviaría los riesgos inflacionistas y disminuiría la probabilidad de un mayor endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal, aunque el principal motivo de estas subidas puede ser el incremento de la demanda por parte de los principales bancos centrales entre los que destaca China.
Los mercados europeos cotizan al alza en la sesión de hoy, pese a que la tensión en Oriente Medio continúa escalando y el precio del petróleo prolonga su recuperación. Los inversores mantienen por el momento una actitud de cautela, aunque los resultados empresariales están ofreciendo nuevos catalizadores a las bolsas y permitiendo compensar parcialmente el deterioro del escenario geopolítico.. Tras once días de enfrentamientos, Irán ha amenazado con atacar los intereses de Estados Unidos, sus aliados y aquellos países que apoyen una posible ofensiva estadounidense contra sus instalaciones nucleares u otros centros estratégicos. A este escenario se suma la amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, contra los petroleros saudíes que atraviesan el mar Rojo, aumentando el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético.. El Ibex 35 encuentra su principal apoyo en los resultados empresariales. Banco Santander, debido a su elevado peso dentro del selectivo, se ha convertido en uno de los mayores catalizadores de la sesión tras presentar unas cifras que vuelven a confirmar la fortaleza de su modelo de negocio.. La diversificación geográfica y por actividades permite al grupo seguir creciendo incluso en un entorno de mayor incertidumbre. Las adquisiciones de TSB y la futura integración de Webster refuerzan además su perfil internacional y amplían sus fuentes de generación de resultados. Aunque parte de estas fortalezas ya está recogida en la cotización y el crecimiento de los beneficios tenderá a normalizarse, Santander mantiene unos fundamentales sólidos, una elevada capacidad de generación de capital y una atractiva política de remuneración al accionista.. También han mostrado resiliencia las energéticas que han presentado hoy sus resultados. Iberdrola continúa reforzando un modelo cada vez más apoyado en activos regulados, que aportan estabilidad y visibilidad a sus ingresos. Naturgy ha vuelto a demostrar su capacidad para generar caja y mantener una elevada remuneración al accionista, mientras que Enagás atraviesa una etapa de transición en la que el mercado comienza a valorar la mejora del marco regulatorio, su expansión internacional y el desarrollo de nuevas infraestructuras vinculadas al hidrógeno.. En el lado opuesto de la tabla se encuentran principalmente las compañías relacionadas con el turismo, penalizadas por el repunte del petróleo y el riesgo de que los mayores costes energéticos terminen afectando tanto a sus márgenes como a la demanda.. En Estados Unidos, las caídas de las grandes tecnológicas lastraron al S&P 500, pese a que la mayoría de sus componentes terminó en positivo. El mercado espera ahora los resultados de esta noche de Alphabet para comprobar si las enormes inversiones realizadas en inteligencia artificial están comenzando a traducirse en mayores ingresos, beneficios y márgenes.. La euforia que impulsó a las grandes tecnológicas hasta máximos históricos comienza a moderarse. El índice que agrupa a los siete gigantes tecnológicos cotiza por debajo del S&P 500 en el conjunto de 2026, una situación poco habitual para el grupo que ha liderado las subidas durante buena parte de los últimos cuatro años.. A las dudas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial se suma la presión procedente del mercado de deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a 30 años se mantiene por encima del 5% durante el periodo más prolongado desde el inicio de la crisis financiera, reflejando la preocupación por el crecimiento del endeudamiento público y la persistencia de la inflación.. Parte de culpa la tienen los elevados costes energéticos. En Europa, el gas natural continúa escalando. El contrato TTF supera los 62 euros por MWh y acumula una subida cercana al 50% desde finales de junio. Las altas temperaturas, la tensión geopolítica y unas reservas todavía insuficientes de cara al invierno vuelven a situar el riesgo energético entre las principales preocupaciones del mercado.. El oro también avanza mientras los inversores mantienen la esperanza de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán. Un eventual alto el fuego reduciría la presión sobre el petróleo, aliviaría los riesgos inflacionistas y disminuiría la probabilidad de un mayor endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal, aunque el principal motivo de estas subidas puede ser el incremento de la demanda por parte de los principales bancos centrales entre los que destaca China.
