El Ibex 35 ha concluido una jornada marcadamente bajista, con recortes que han rozado el 2%, arrastrado por el pesimismo extendido en las principales plazas europeas ante la agitación social en Francia e Italia. Pese a que los temores en torno al sector de la inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas han dado una ligera tregua, la aversión al riesgo ha vuelto a dominar el ánimo de los operadores en el Viejo Continente.. En el selectivo español apenas se han salvado un puñado de cotizadas, entre ellas Cellnex y ACS con discretos avances en el entorno del 0,5%, mientras que el castigo se ha concentrado en el resto de la tabla. Solaria ha encabezado las pérdidas al hundirse más de un 4%, penalizada por la recogida de beneficios tras el repunte del pasado viernes, la persistente desconfianza sobre sus objetivos de capacidad instalada y la presión constante de los fondos bajistas.. Tampoco ha tenido una sesión favorable Indra, que ha retrocedido un 3% lastrada por la incertidumbre ante las elecciones generales de noviembre; la influencia del Estado para remodelar la cúpula inquieta a los inversores, un recelo avivado por las propuestas del Partido Popular sobre la salida de la SEPI de ciertas compañías privadas. Aunque el carácter estratégico de la tecnológica hace improbable una desinversión pública, el mercado no descarta relevos en su dirección. Por su parte, Repsol se ha visto golpeada por la corrección en los mercados energéticos, todo ello a las puertas de una semana en la que la temporada de resultados trimestrales cobra ritmo en España de la mano de Enagás, Iberdrola, Puig Brands y Bankinter.. En el resto de Europa, el CAC 40 francés y el MIB italiano han acusado el impacto de los conflictos sociales. El índice galo ha retrocedido cerca de un 1,5%, con las entidades bancarias sufriendo un duro varapalo. La exposición del sector a la deuda soberana francesa despierta recelos sobre la liquidez ante potenciales retiradas de depósitos; si bien la probabilidad de impago por parte de París sigue siendo baja, cualquier señal de deterioro se traslada de inmediato al valor de los bancos. Esta tensión es palpable en la renta fija: el rendimiento del bono francés a diez años ha escalado por encima del 4,9%, mientras que su diferencial frente al bund alemán se aproxima a los 150 puntos básicos, reavivando el fantasma del contagio financiero a través de la moneda común.. Al otro lado del Atlántico, Wall Street ha recuperado parte del terreno cedido en jornadas previas, liderado por un repunte del 1% en el Nasdaq 100 que ofrece un respiro a los valores vinculados a la inteligencia artificial. Sin embargo, esta calma técnica podría verse alterada a lo largo de la semana, a medida que gigantes como Tesla y Meta presenten sus cuentas trimestrales y los analistas pongan la lupa sobre el ritmo de su gasto de capital.. En el mercado de materias primas, el barril de crudo Brent ha perforado a la baja la barrera de los 110 dólares, si bien la oferta continúa sometida a una fuerte presión debido al encarecimiento del transporte y el repunte en las primas de los seguros marítimos.. Javier Cabrera. Analista de mercados
El Ibex 35 ha concluido una jornada marcadamente bajista, con recortes que han rozado el 2%, arrastrado por el pesimismo extendido en las principales plazas europeas ante la agitación social en Francia e Italia. Pese a que los temores en torno al sector de la inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas han dado una ligera tregua, la aversión al riesgo ha vuelto a dominar el ánimo de los operadores en el Viejo Continente.. En el selectivo español apenas se han salvado un puñado de cotizadas, entre ellas Cellnex y ACS con discretos avances en el entorno del 0,5%, mientras que el castigo se ha concentrado en el resto de la tabla. Solaria ha encabezado las pérdidas al hundirse más de un 4%, penalizada por la recogida de beneficios tras el repunte del pasado viernes, la persistente desconfianza sobre sus objetivos de capacidad instalada y la presión constante de los fondos bajistas.. Tampoco ha tenido una sesión favorable Indra, que ha retrocedido un 3% lastrada por la incertidumbre ante las elecciones generales de noviembre; la influencia del Estado para remodelar la cúpula inquieta a los inversores, un recelo avivado por las propuestas del Partido Popular sobre la salida de la SEPI de ciertas compañías privadas. Aunque el carácter estratégico de la tecnológica hace improbable una desinversión pública, el mercado no descarta relevos en su dirección. Por su parte, Repsol se ha visto golpeada por la corrección en los mercados energéticos, todo ello a las puertas de una semana en la que la temporada de resultados trimestrales cobra ritmo en España de la mano de Enagás, Iberdrola, Puig Brands y Bankinter.. En el resto de Europa, el CAC 40 francés y el MIB italiano han acusado el impacto de los conflictos sociales. El índice galo ha retrocedido cerca de un 1,5%, con las entidades bancarias sufriendo un duro varapalo. La exposición del sector a la deuda soberana francesa despierta recelos sobre la liquidez ante potenciales retiradas de depósitos; si bien la probabilidad de impago por parte de París sigue siendo baja, cualquier señal de deterioro se traslada de inmediato al valor de los bancos. Esta tensión es palpable en la renta fija: el rendimiento del bono francés a diez años ha escalado por encima del 4,9%, mientras que su diferencial frente al bund alemán se aproxima a los 150 puntos básicos, reavivando el fantasma del contagio financiero a través de la moneda común.. Al otro lado del Atlántico, Wall Street ha recuperado parte del terreno cedido en jornadas previas, liderado por un repunte del 1% en el Nasdaq 100 que ofrece un respiro a los valores vinculados a la inteligencia artificial. Sin embargo, esta calma técnica podría verse alterada a lo largo de la semana, a medida que gigantes como Tesla y Meta presenten sus cuentas trimestrales y los analistas pongan la lupa sobre el ritmo de su gasto de capital.. En el mercado de materias primas, el barril de crudo Brent ha perforado a la baja la barrera de los 110 dólares, si bien la oferta continúa sometida a una fuerte presión debido al encarecimiento del transporte y el repunte en las primas de los seguros marítimos.. Javier Cabrera. Analista de mercados
