Cambio de guion en el caso Plus Ultra. El empresario Julio Martínez Martínez, administrador de la consultora Análisis Relevante, epicentro del caso en el que se investigan las supuestas irregularidades en la concesión de una millonaria ayuda pública a la aerolínea, ha presentado un escrito en la Audiencia Nacional en el que muestra su disposición a “colaborar y contribuir al esclarecimiento de los hechos”, según el documento al que ha tenido acceso EL PAÍS. Hasta ahora, Martínez Martínez, amigo personal del exlíder socialista, había guardado silencio.. Seguir leyendo
Cambio de guion en el caso Plus Ultra. El empresario Julio Martínez Martínez, administrador de la consultora Análisis Relevante, epicentro del caso en el que se investigan las supuestas irregularidades en la concesión de una millonaria ayuda pública a la aerolínea, ha presentado un escrito en la Audiencia Nacional en el que muestra su disposición a “colaborar y contribuir al esclarecimiento de los hechos”, según el documento al que ha tenido acceso EL PAÍS. Hasta ahora, Martínez Martínez, amigo personal del exlíder socialista, había guardado silencio.
En ese escrito, Martínez Martínez ―que tiene que comparecer este martes a declarar ante el juez José Luis Calama como investigado― afirma que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, también imputado, fue la persona que “marcaba los pasos a seguir” en las gestiones que desembocaron en el rescate de 53 millones de euros que la compañía aérea recibió del Gobierno tras la pandemia. El escrito supone un severo golpe a la línea de defensa del exlíder socialista, quien cuando declaró en la Audiencia Nacional el pasado 16 de junio afirmó no haber tenido ninguna intervención en la operación. “No hablé con nadie, absolutamente con nadie del sector público sobre el rescate de Plus Ultra”, afirmó el exlíder socialista.
Ahora, en ese documento, Martínez desmiente a Zapatero y asegura que fue este, “en su condición de expresidente del Gobierno y sus relaciones personales y profesionales”, quien consiguió como clientes para Análisis Relevante a las cuatro empresas que contrataron a la consultora hasta 2025, entre ellas Plus Ultra. Y añade que, si el político no ha figurado nunca como socio de la consultora, fue porque así lo acordaron en 2019, cuando se creó. “El señor Rodríguez Zapatero quedó fuera del accionariado y órganos formales de la empresa, pero era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes”, asegura. Y añade que la empresa se constituyó para aprovechar “el atractivo de contar con su expresidente del Gobierno como consultor y principal referencia”.
A la vez que resalta el papel del exlíder del PSOE en la supuesta red de influencias, el empresario reduce el suyo al de mero intermediario “entre cliente y consultor”, en referencia al expresidente, ya que él “no tenía posibilidad alguna de obtener nada por sí mismo, mucho menos financiación pública o privada”. En este sentido, destaca que “en su faceta de consultor, era el señor Rodríguez Zapatero quien marcaba los pasos a seguir”. Y añade que fue Zapatero quien puso en contacto a los directivos de Plus Ultra con Análisis Relevante en mayo de 2020.
Siempre según el escrito, adelantado por El Mundo, en un primer momento, el expresidente sugirió buscar un crédito ICO a través del Banco Santander y llegó a pedir que se enviara una carta en su nombre a un vicepresidente de la entidad. Cuando esta vía no dio frutos y después de que se creara el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) en julio de 2020, las gestiones se redirigieron hacia la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el organismo público responsable de gestionar las ayudas. Zapatero, según el escrito de Martínez, estuvo “puntualmente informado” de todos los pasos que se daban y su papel fue determinante hasta el final, ya que el 26 de febrero de 2021, fue él quien comunicó que la SEPI iba a conceder el crédito, días antes de que, el 2 de marzo, la ayuda fuera aprobada oficialmente por el FASEE y, el 9 de marzo de ese año, por el Consejo de Ministros.
Antes, el 30 de julio de 2020, Plus Ultra había firmado un contrato de 5.000 euros mensuales con Análisis Relevante. “Al margen de la redacción del contrato, la realidad era que los honorarios a cobrar eran en concepto del asesoramiento que desde mayo venía dando” Zapatero, según el escrito, que detalla también un segundo contrato que estipulaba el pago por parte de una aerolínea de una comisión del 1% de la financiación obtenida (unos 530.000 euros) en concepto de “contraprestación a los servicios prestados y al éxito de la operación” ante la SEPI. La Policía Nacional intervino una copia de este documento en el registro del domicilio de Martínez Martínez.
Según el escrito entregado en la Audiencia Nacional, “por la presión mediática que en aquel momento existía sobre la financiación pública concedida a la aerolínea”, Análisis Relevante y Plus Ultra acordaron diferir el pago a lo largo del tiempo hasta el año 2026 y que parte de esas cantidades se facturaran a otras sociedades de Martínez Martínez. El empresario añade que, “tras el éxito” de la obtención del crédito, Zapatero continuó prestando servicios a Plus Ultra, relacionados, sobre todo, con su situación en Venezuela. El expresidente, según el escrito, se implicó para solucionar “cuestiones a resolver en Venezuela por dificultades técnicas y logísticas de la empresa”. La mayor parte de estos servicios se facturaron a través de sociedades vinculadas a Plus Ultra y a Martínez Martínez.
Según el escrito, Zapatero también captó para Análisis Relevante a otros clientes en Venezuela, como Softgestor (vinculada al banquero venezolano Francisco Flores, fallecido hace unos meses) y los hermanos Amaro Chacón, empresarios venezolanos que también están bajo el foco de la Audiencia Nacional. Según el escrito, estos contratos se firmaron porque los empresarios querían conocer y trabajar con el expresidente español, y, en el caso de la familia Amaro, Martínez realizó numerosos viajes a Venezuela para gestiones vinculadas a estos trabajos. A partir de 2023, la familia no renovó con la consultora, pero mantuvo una “relación directa” con el exlíder del PSOE.
Martínez Martínez detalla que su relación con Zapatero se inició en 2011, cuando un amigo común, Javier de Paz, presidente de Movistar+, le planteó, en su condición de inversor inmobiliario, que adquiriese una vivienda en Vera (Almería) que era propiedad del entonces aún presidente del Gobierno y su mujer. La escritura de compraventa se firmó en el Palacio de La Moncloa. “Al poco tiempo y dada la afición al deporte que compartían” tanto el empresario como Paz y Zapatero, “se estableció una buena relación” que se incrementó cuando el exlíder socialista abandonó su cargo público y “los encuentros para correr eran frecuentes”.
El escrito supone un cambio radical en la línea de defensa del empresario, quien desde que fue detenido el pasado 11 de diciembre junto a directivos de la compañía Plus Ultra por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía se había mantenido en silencio tanto ante el juez Calama como en la comisión de investigación del Senado, a la que fue citado en abril. En este tiempo, el empresario ha cambiado de abogado defensor. El anterior, Bernardo del Rosal, se apartó por “diferencias irreconciliables” y tomó las riendas de la defensa la exfiscal María Dolores Márquez de Prado. Ya entonces se apuntó a que detrás podía haber un cambio de estrategia que incluiría colaborar con la justicia, como finalmente ha ocurrido. El anuncio se produce, además, un mes después de que el Tribunal Supremo acordara librar a otro empresario, Víctor de Aldama, de cumplir la pena de cuatro años y medio de prisión que le había impuesto en otro caso de corrupción precisamente por la “aportación” realizada “al descubrimiento de los delitos“ por los que fueron condenados, junto él, el exministro socialista José Luis Ábalos y su exasesor, Koldo García.
También este martes ha presentado un escrito en el juzgado la aerolínea Plus Ultra, en el que esta anuncia “su intención de prestar la máxima colaboración en la averiguación de los hechos”, sobre todo en lo relacionado con sus exdirectivos investigados. La compañía también anuncia el inicio de “una investigación interna” para “la comprobación y corrección, en su caso, de cualquier eventual falta de control”. De todo ello, anuncia, informará al juez.
