Los españoles cada vez confían menos en la alta velocidad. En el primer semestre del año, los servicios ferroviarios perdieron un 15% de sus viajeros, impulsados por los frecuentes problemas en las líneas. Según datos del INE, desde que tuvo lugar el trágico accidente en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas tras el descarrilamiento de un tren y su colisión con otro, solo 18,33 millones de personas tomaron algún tren de alta velocidad en España, dato que contrasta con los 21,69 millones que lo habían hecho en el mismo periodo de 2025.. El accidente trajo consigo muchos problemas en los servicios, como límites de velocidad en algunas vías, lo que incrementó los tiempos de viaje, y el corte de algunos trayectos, que hicieron que gran parte de la población tomase otras alternativas para desplazarse. A esta sensación, se sumó el miedo de los pasajeros debido a la cadena de accidentes menores que se fueron encadenando desde el 18 de enero.. Desde ese día, todos los meses del año han mostrado registros negativos en el número de pasajeros. Así, en enero cayeron el 14 %; en febrero, el 32 %; en marzo, el 18 %; en abril, el 15 %; en mayo, el 7 %, y en junio, el casi 10 % publicado este viernes. Así, este último mes los pasajeros que se decidieron por coger la alta velocidad se redujeron hasta 713.000 usuarios y ni siquiera consiguieron alcanzar el millón. El alto precio de los desplazamientos es otro condicionante a la hora de elegir la alta velocidad. Algo que, sumado a unas condiciones que en muchas ocasiones no son favorables para los viajes, han reducido la confianza de los españoles, que ya prefieren tomar otros caminos a la hora de moverse por España. Esto ha llevado a que se rompa la racha ascendente que el servicio estaba encadenando desde la pandemia, especialmente desde que en mayo de 2021 la compañía de capital público francés Ouigo empezó a operar la línea Madrid-Barcelona.. No solo los recorridos más largos han perdido usuarios, la Media Distancia ha registrado la caída más pronunciada de todo el sistema ferroviario español, tras caer un 23,5 %, hasta quedar en 3,31 millones de pasajeros. Una modalidad de viaje en la que no es tampoco difícil encontrar incidencias casi a diario, lo que desplaza gran parte de la demanda hacia otros métodos.. Las incidencias son algo también muy frecuente en los servicios de Cercanías, que han perdido un 7% de sus usuarios en lo que va de 2026, hasta situarse en los 49,2 millones de usuarios. Así, durante el mes de junio sumando todas las modalidades del transporte ferroviario, el número de usuarios que utilizaron el tren para sus desplazamientos interurbanos registró un descenso del 8,3% interanual en junio, hasta los 56,9 millones de viajeros.. Los autobuses toman posesión. El transporte por ferrocarril es el único medio que ha mostrado una caída durante el mes de junio. Los problemas en el servicio han llevado a los españoles a preferir incluso el transporte por autobús, que suele tomar mucho más tiempo de desplazamiento, aunque se presenta como una opción más económica y más fiable en horarios. La carretera crece así un 5,2%, hasta los 83,5 millones de personas, casi el doble que el tren.. Por su parte, otros métodos de desplazamiento menos comunes también aumentaron en los registros de junio. En concreto, el aéreo avanzó un 2,6% y el marítimo un 1,7%. El transporte por metro aumentó en todas las ciudades que poseen este tipo de transporte respecto al mismo mes del año anterior. El metro de Palma presentó el mayor incremento, del 11,5%, y el de Madrid presentó el menor, del 3,8%.. El transporte urbano fue utilizado por más de 314 millones de viajeros en junio, un 3,1% más que en el mismo mes del año pasado. Esto constata la caída del servicio ferroviario, cuyos pasajeros se han ido desplazando al resto de medios de transporte disponibles, tendencia que se podría mantener si las condiciones no mejoran en lo que resta de año.
Los españoles cada vez confían menos en la alta velocidad. En el primer semestre del año, los servicios ferroviarios perdieron un 15% de sus viajeros, impulsados por los frecuentes problemas en las líneas. Según datos del INE, desde que tuvo lugar el trágico accidente en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas tras el descarrilamiento de un tren y su colisión con otro, solo 18,33 millones de personas tomaron algún tren de alta velocidad en España, dato que contrasta con los 21,69 millones que lo habían hecho en el mismo periodo de 2025.. El accidente trajo consigo muchos problemas en los servicios, como límites de velocidad en algunas vías, lo que incrementó los tiempos de viaje, y el corte de algunos trayectos, que hicieron que gran parte de la población tomase otras alternativas para desplazarse. A esta sensación, se sumó el miedo de los pasajeros debido a la cadena de accidentes menores que se fueron encadenando desde el 18 de enero.. Desde ese día, todos los meses del año han mostrado registros negativos en el número de pasajeros. Así, en enero cayeron el 14 %; en febrero, el 32 %; en marzo, el 18 %; en abril, el 15 %; en mayo, el 7 %, y en junio, el casi 10 % publicado este viernes. Así, este último mes los pasajeros que se decidieron por coger la alta velocidad se redujeron hasta 713.000 usuarios y ni siquiera consiguieron alcanzar el millón. El alto precio de los desplazamientos es otro condicionante a la hora de elegir la alta velocidad. Algo que, sumado a unas condiciones que en muchas ocasiones no son favorables para los viajes, han reducido la confianza de los españoles, que ya prefieren tomar otros caminos a la hora de moverse por España. Esto ha llevado a que se rompa la racha ascendente que el servicio estaba encadenando desde la pandemia, especialmente desde que en mayo de 2021 la compañía de capital público francés Ouigo empezó a operar la línea Madrid-Barcelona.. No solo los recorridos más largos han perdido usuarios, la Media Distancia ha registrado la caída más pronunciada de todo el sistema ferroviario español, tras caer un 23,5 %, hasta quedar en 3,31 millones de pasajeros. Una modalidad de viaje en la que no es tampoco difícil encontrar incidencias casi a diario, lo que desplaza gran parte de la demanda hacia otros métodos.. Las incidencias son algo también muy frecuente en los servicios de Cercanías, que han perdido un 7% de sus usuarios en lo que va de 2026, hasta situarse en los 49,2 millones de usuarios. Así, durante el mes de junio sumando todas las modalidades del transporte ferroviario, el número de usuarios que utilizaron el tren para sus desplazamientos interurbanos registró un descenso del 8,3% interanual en junio, hasta los 56,9 millones de viajeros.. El transporte por ferrocarril es el único medio que ha mostrado una caída durante el mes de junio. Los problemas en el servicio han llevado a los españoles a preferir incluso el transporte por autobús, que suele tomar mucho más tiempo de desplazamiento, aunque se presenta como una opción más económica y más fiable en horarios. La carretera crece así un 5,2%, hasta los 83,5 millones de personas, casi el doble que el tren.. Por su parte, otros métodos de desplazamiento menos comunes también aumentaron en los registros de junio. En concreto, el aéreo avanzó un 2,6% y el marítimo un 1,7%. El transporte por metro aumentó en todas las ciudades que poseen este tipo de transporte respecto al mismo mes del año anterior. El metro de Palma presentó el mayor incremento, del 11,5%, y el de Madrid presentó el menor, del 3,8%.. El transporte urbano fue utilizado por más de 314 millones de viajeros en junio, un 3,1% más que en el mismo mes del año pasado. Esto constata la caída del servicio ferroviario, cuyos pasajeros se han ido desplazando al resto de medios de transporte disponibles, tendencia que se podría mantener si las condiciones no mejoran en lo que resta de año.
