Los fabricantes españoles de plásticos están trasladando parte de su producción a Marruecos debido a los impuestos sobre los productos plásticos no reciclables en territorio nacional, así como por la creciente competencia de las importaciones extranjeras, especialmente las procedentes de China, según medios marroquíes que se hacen eco de noticias procedentes de nuestro país.. Este traslado refleja la búsqueda por parte de los fabricantes españoles de entornos de producción con menores costes para garantizar la continuidad de su actividad industrial y mejorar su competitividad, agregan.. La Asociación Española de Fabricantes de Plásticos ha alertado sobre las repercusiones del impuesto impuesto por el gobierno españo, medida que ha llevado a varias empresas a trasladar sus operaciones a Marruecos, Portugal y Francia, donde la carga impositiva para este sector es menor. Advirtió de que la persistencia de estos desequilibrios podría acelerar la deslocalización de inversiones industriales y debilitar el mercado de plásticos reciclados en España, contradiciendo los objetivos medioambientales del impuesto.
Los fabricantes españoles de plásticos están trasladando parte de su producción a Marruecos debido a los impuestos sobre los productos plásticos no reciclables en territorio nacional, así como por la creciente competencia de las importaciones extranjeras, especialmente las procedentes de China, según medios marroquíes que se hacen eco de noticias procedentes de nuestro país.. Este traslado refleja la búsqueda por parte de los fabricantes españoles de entornos de producción con menores costes para garantizar la continuidad de su actividad industrial y mejorar su competitividad, agregan.. La Asociación Española de Fabricantes de Plásticos ha alertado sobre las repercusiones del impuesto impuesto por el gobierno españo, medida que ha llevado a varias empresas a trasladar sus operaciones a Marruecos, Portugal y Francia, donde la carga impositiva para este sector es menor. Advirtió de que la persistencia de estos desequilibrios podría acelerar la deslocalización de inversiones industriales y debilitar el mercado de plásticos reciclados en España, contradiciendo los objetivos medioambientales del impuesto.
