El economista Santiago Calvo ha abierto el debate sobre la gestión de la red ferroviaria española y ha planteado dos alternativas para las líneas que el Estado no pueda conservar en condiciones adecuadas de seguridad: abrirlas al capital privado o clausurarlas. En un mensaje publicado en redes sociales, el analista cuestiona que se mantengan operativas infraestructuras cuyo mantenimiento no puede garantizarse.. «Si el Estado no tiene capacidad para mantener y conservar adecuadamente toda la red ferroviaria, debe plantearse abrirla al capital privado o cerrar las líneas que no pueda sostener con seguridad», sostiene Calvo. A su juicio, lo que no puede hacerse es mantenerlas en funcionamiento «y confiar en que no suceda nada».. Su reflexión llega en un momento en el que el mantenimiento ferroviario y los sistemas de seguridad se encuentran en el centro del debate público, tras varios accidentes mortales y las críticas sobre el estado de determinadas infraestructuras. Distintos expertos han reclamado revisar la gestión de la red y reforzar las inversiones destinadas a conservar las líneas existentes.. La privatización parcial de Adif, sobre la mesa. Calvo también considera que la participación privada en la gestión de las infraestructuras ferroviarias no debería ser un asunto que se descarte de antemano. En concreto, defiende que una privatización parcial de Adif no tendría que convertirse en un tabú.. Para respaldar su argumento, el economista menciona el caso de Aena, cuyo capital cuenta con un 49% de participación privada, mientras el Estado mantiene el control de la compañía. Calvo califica este modelo como un ejemplo de éxito y propone que se analice su posible aplicación al gestor ferroviario.. «Aena tiene un 49% de capital privado, sigue bajo control estatal y es un modelo de éxito», señala en su publicación.. La propuesta no implica necesariamente una privatización completa de Adif, sino abrir una discusión sobre fórmulas de gestión que permitan financiar y mantener la red ferroviaria. El economista considera que el debate debería centrarse en cómo garantizar el funcionamiento y la seguridad de las infraestructuras, más allá de quién sea su propietario.. «Quizá deberíamos discutir modelos de gestión en lugar de convertir la propiedad pública en un dogma», concluye Calvo.. El mantenimiento ferroviario, en el centro del debate. La reflexión del economista coincide con las reclamaciones de especialistas que piden priorizar la conservación de la red frente a la construcción de nuevas infraestructuras. En los últimos días, expertos del sector han señalado que España ha destinado históricamente una proporción reducida de sus recursos ferroviarios al mantenimiento de la alta velocidad, en comparación con otros países europeos.. El debate también incluye propuestas de revisar de forma integral las vías, los sistemas de señalización, las estaciones y los protocolos de seguridad. Algunas voces defienden incluso reducir la velocidad o interrumpir servicios cuando las condiciones de la infraestructura lo hagan necesario.. En este contexto, la propuesta de Calvo plantea una cuestión de fondo: si el Estado debe conservar toda la red ferroviaria bajo un modelo exclusivamente público o si conviene explorar fórmulas alternativas para garantizar que las líneas funcionen con seguridad.
El economista Santiago Calvo ha abierto el debate sobre la gestión de la red ferroviaria española y ha planteado dos alternativas para las líneas que el Estado no pueda conservar en condiciones adecuadas de seguridad: abrirlas al capital privado o clausurarlas. En un mensaje publicado en redes sociales, el analista cuestiona que se mantengan operativas infraestructuras cuyo mantenimiento no puede garantizarse.. «Si el Estado no tiene capacidad para mantener y conservar adecuadamente toda la red ferroviaria, debe plantearse abrirla al capital privado o cerrar las líneas que no pueda sostener con seguridad», sostiene Calvo. A su juicio, lo que no puede hacerse es mantenerlas en funcionamiento «y confiar en que no suceda nada».. Su reflexión llega en un momento en el que el mantenimiento ferroviario y los sistemas de seguridad se encuentran en el centro del debate público, tras varios accidentes mortales y las críticas sobre el estado de determinadas infraestructuras. Distintos expertos han reclamado revisar la gestión de la red y reforzar las inversiones destinadas a conservar las líneas existentes.. La privatización parcial de Adif, sobre la mesa. Calvo también considera que la participación privada en la gestión de las infraestructuras ferroviarias no debería ser un asunto que se descarte de antemano. En concreto, defiende que una privatización parcial de Adif no tendría que convertirse en un tabú.. Para respaldar su argumento, el economista menciona el caso de Aena, cuyo capital cuenta con un 49% de participación privada, mientras el Estado mantiene el control de la compañía. Calvo califica este modelo como un ejemplo de éxito y propone que se analice su posible aplicación al gestor ferroviario.. «Aena tiene un 49% de capital privado, sigue bajo control estatal y es un modelo de éxito», señala en su publicación.. La propuesta no implica necesariamente una privatización completa de Adif, sino abrir una discusión sobre fórmulas de gestión que permitan financiar y mantener la red ferroviaria. El economista considera que el debate debería centrarse en cómo garantizar el funcionamiento y la seguridad de las infraestructuras, más allá de quién sea su propietario.. «Quizá deberíamos discutir modelos de gestión en lugar de convertir la propiedad pública en un dogma», concluye Calvo.. El mantenimiento ferroviario, en el centro del debate. La reflexión del economista coincide con las reclamaciones de especialistas que piden priorizar la conservación de la red frente a la construcción de nuevas infraestructuras. En los últimos días, expertos del sector han señalado que España ha destinado históricamente una proporción reducida de sus recursos ferroviarios al mantenimiento de la alta velocidad, en comparación con otros países europeos.. El debate también incluye propuestas de revisar de forma integral las vías, los sistemas de señalización, las estaciones y los protocolos de seguridad. Algunas voces defienden incluso reducir la velocidad o interrumpir servicios cuando las condiciones de la infraestructura lo hagan necesario.. En este contexto, la propuesta de Calvo plantea una cuestión de fondo: si el Estado debe conservar toda la red ferroviaria bajo un modelo exclusivamente público o si conviene explorar fórmulas alternativas para garantizar que las líneas funcionen con seguridad.
