Un tribunal de Egipto ordenó este martes el cierre del principal medio de comunicación independiente y uno de los pocos que siguen activos en el país, Mada Masr, tras un juicio exprés contra su directora, Lina Attalah, que fue condenada a pagar tres millones de libras egipcias (unos 48.000 euros) por administrar un sitio web sin licencia, según ha informado el propio medio. La periodista fue puesta en libertad al final del día, después de que Mada Masr pagara la multa tras el fallo emitido por el tribunal, que le impuso la máxima pena posible por este delito y ordenó además confiscar los equipos y dispositivos del medio.. Seguir leyendo
Un tribunal de Egipto ordenó este martes el cierre del principal medio de comunicación independiente y uno de los pocos que siguen activos en el país, Mada Masr, tras un juicio exprés contra su directora, Lina Attalah, que fue condenada a pagar tres millones de libras egipcias (unos 48.000 euros) por administrar un sitio web sin licencia, según ha informado el propio medio. La periodista fue puesta en libertad al final del día, después de que Mada Masr pagara la multa tras el fallo emitido por el tribunal, que le impuso la máxima pena posible por este delito y ordenó además confiscar los equipos y dispositivos del medio.
La directora regional del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), Sara Qudah, declaró en un comunicado de reacción que la condena de Attalah y la orden de cerrar Mada Masr “representan un golpe devastador a la libertad de prensa en Egipto y un mensaje directo destinado a desmantelar los medios independientes del país”. También alertó de que “si Egipto puede encarcelar a una de sus periodistas más respetadas y cerrar su redacción, ningún periodista independiente del país está a salvo”. Reporteros Sin Fronteras (RSF) calificó igualmente el fallo judicial de “vergonzoso”.
Attalah fue remitida a juicio el pasado jueves tras haber sido interrogada el día anterior por la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado acerca de los intentos de Mada Masr por obtener una licencia desde 2018, las operaciones del medio y un artículo reciente sobre protestas en varias prisiones del país, según informó Mada Masr. El asesor legal del medio, Hassan al Azhari, describió la decisión de enviarla tan rápido a juicio de “urgencia injustificada” por la falta de motivos que requieran una resolución tan acelerada del caso.
En la sesión de este martes, el juez rechazó todos los argumentos procesales de la defensa, incluida una solicitud para revisar el expediente y presentar documentación, y después de que el abogado de Attalah declinara realizar un alegato final en protesta, el magistrado nombró a un abogado de oficio externo para la periodista, que se negó a aceptarlo, según han informado Mada Masr y su defensa. El juez finalmente sentenció a la periodista y el personal de seguridad presente en la sala la rodeó, levantó y sacó de la sala del tribunal.
Durante los trámites de su liberación tras permanecer varias horas detenida, Attalah fue informada de que en 2024 ya recibió una condena a un año de prisión dictada en rebeldía por publicar noticias falsas y administrar un sitio web sin licencia, según informó Mada Masr ―que desconocía la condena―, que agregó que sus abogados han interpuesto un recurso contra esta sentencia y que la sesión para revisar el caso está actualmente prevista para el próximo 11 de noviembre.
Azhari subrayó el pasado jueves que Mada Masr ya solicitó una licencia en 2018, cuando Egipto adoptó una ley para regular los medios de comunicación, y afirmó que dos años más tarde, tras publicarse los reglamentos ejecutivos de la norma, lo volvieron a intentar. Desde Mada Masr, sin embargo, han reiterado que no recibieron respuesta y que solo fue durante un interrogatorio anterior a Attalah, en 2022, que la fiscalía les informó de que el organismo regulador de medios había denegado sus solicitudes sin detallar los motivos.
En 2023, un año después de que Mada Masr decidiera emprender medidas legales contra el ente regular de medios de Egipto por no haberles notificado su decisión, el medio fue finalmente informado de que sus solicitudes habían sido consideradas incompletas, según informó el medio. Mada Masr presentó entonces una nueva solicitud en la que aportó documentación adicional, pero hasta la fecha el medio no ha recibido ninguna respuesta.
Tras conocerse el fallo de este martes, el presidente del Sindicato de Periodistas de Egipto, Khaled Elbalshy, declaró en un comunicado que la rapidez con la que se ha desarrollado el juicio y las “preocupaciones” planteadas por los abogados de Attalah plantean “serias dudas”, y avanzó que están preparando acciones para apelar el fallo. También afirmó que el sindicato había pedido revisar las solicitudes de licencia de Mada Masr y consideró que la falta de respuesta y de notificación “infringen los derechos del solicitante”.
En mayo de 2020 Attalah ya fue arrestada por las fuerzas de seguridad egipcias en el exterior del complejo penitenciario de Tora, en El Cairo, donde estaba realizando una entrevista a Laila Soueif, una destacada activista de derechos humanos y la madre de uno de los activistas más conocidos del país, Alaa Abdelfatá, que entonces se encontraba aún encarcelado. En aquella ocasión, Attalah también fue puesta en libertad al cabo de unas horas tras el pago de una fianza de 2.000 libras egipcias (equivalentes entonces a unos 115 euros).
Represión creciente de los medios
La condena de Attalah se produce después de que, a finales de este septiembre, las fuerzas de seguridad de Egipto arrestaran, desaparecieran a la fuerza y acusaran de pertenencia a una organización terrorista a los seis periodistas que integran la redacción al completo de la plataforma de verificación de hechos de referencia del país, Matsaddash. En su caso, las fuerzas de seguridad también allanaron sus viviendas sin mostrar una orden judicial y confiscaron móviles y ordenadores, según la Iniciativa Egipcia para los Derechos de la Persona (EIPR, por sus siglás en inglés), un grupo de derechos humanos local que está ejerciendo su defensa legal.
Después de cinco días desaparecidos, los periodistas de Matsaddash fueron presentados ante la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado, y en su declaración, de más de 10 horas, la mayoría aseguró haber sufrido torturas en las instalaciones de la Agencia de Seguridad Nacional, incluidas palizas, desnudamiento forzado y descargas eléctricas, según la EIPR. También afirmaron haber sido obligados a grabar confesiones fabricadas. El Ministerio del Interior y la fiscalía negaron las acusaciones. El 13 de octubre, la fiscalía prorrogó su detención durante 15 días sin presentar ninguna prueba, según informó la EIPR.
