Un trabajador de una agencia de viajes neerlandesa que fue despedido por correr el maratón de Rotterdam mientras estaba de baja recibirá más de 60.000 euros. La justicia de los Países Bajos ha concluido que la empresa fue demasiado lejos para justificar el despido, según ha informado RTL Nieuws y ha recogido el diario francés Ouest-France.. El hombre entró en la compañía en julio de 2024 y, pocos meses después, cogió la baja por graves problemas en la vista. Antes de eso entrenaba a fondo para correr un maratón. Al médico laboral le explicó que tenía dificultades para conducir y trabajar con pantallas, pero que quería seguir corriendo cuatro veces por semana.. Detectives, coches y un maratón en menos de 3 horas y media. Esos entrenamientos despertaron las sospechas de la empresa. Pocos días después de aquella conversación, la agencia le reprochó que siguiera corriendo durante la baja y le pidió que volviera a trabajar. Si se negaba, le amenazó con suspenderle el sueldo y retirarle el coche de empresa.. Los médicos laborales que lo examinaron después confirmaron varias veces que todavía no estaba en condiciones de reincorporarse. Las pruebas apuntaron además a que padecía, muy probablemente, miastenia, una enfermedad crónica que provoca debilidad muscular. Aun así, la empresa no se conformó con los informes médicos y contrató a una agencia de detectives privados. En marzo de 2025, los investigadores le vieron hacer algunos trayectos en coche, por ejemplo para ir a la compra o llevar a su hijo al colegio.. Para la agencia de viajes, esos desplazamientos y los entrenamientos ponían en duda sus problemas de salud. El argumento definitivo llegó el 13 de abril de 2025, cuando el trabajador completó el maratón de Rotterdam en menos de tres horas y media. Días después fue despedido de forma fulminante. En la carta de despido, la empresa sostenía que el esfuerzo de la carrera era incompatible con las limitaciones médicas que él alegaba.. Una vigilancia «desproporcionada». El empleado recurrió a los tribunales. En septiembre de 2025, el tribunal de Rotterdam le dio la razón: nada indicaba que hubiera ocultado sus actividades a los médicos laborales. El juez criticó con dureza que la empresa pusiera en duda la baja desde el primer momento y consideró desproporcionada la vigilancia con detectives, por su impacto en la intimidad del trabajador y de su familia.. La agencia recurrió, pero el Tribunal de Apelación de La Haya acaba de confirmar esa decisión. Según los medios neerlandeses, el tribunal resumió así el fondo del asunto: «Una proeza deportiva plantea preguntas, pero no responde automáticamente a las preguntas sobre el propio trabajo».. La empresa tendrá que pagar a su antiguo empleado más de 60.000 euros por el despido, de los cuales 50.000 corresponden a la indemnización por la conducta gravemente culpable del empleador. El trabajador había pedido elevar esa cantidad a 70.000 euros, pero el tribunal no lo aceptó.
Un trabajador de una agencia de viajes neerlandesa que fue despedido por correr el maratón de Rotterdam mientras estaba de baja recibirá más de 60.000 euros. La justicia de los Países Bajos ha concluido que la empresa fue demasiado lejos para justificar el despido, según ha informado RTL Nieuws y ha recogido el diario francés Ouest-France.. El hombre entró en la compañía en julio de 2024 y, pocos meses después, cogió la baja por graves problemas en la vista. Antes de eso entrenaba a fondo para correr un maratón. Al médico laboral le explicó que tenía dificultades para conducir y trabajar con pantallas, pero que quería seguir corriendo cuatro veces por semana.. Detectives, coches y un maratón en menos de 3 horas y media. Esos entrenamientos despertaron las sospechas de la empresa. Pocos días después de aquella conversación, la agencia le reprochó que siguiera corriendo durante la baja y le pidió que volviera a trabajar. Si se negaba, le amenazó con suspenderle el sueldo y retirarle el coche de empresa.. Los médicos laborales que lo examinaron después confirmaron varias veces que todavía no estaba en condiciones de reincorporarse. Las pruebas apuntaron además a que padecía, muy probablemente, miastenia, una enfermedad crónica que provoca debilidad muscular. Aun así, la empresa no se conformó con los informes médicos y contrató a una agencia de detectives privados. En marzo de 2025, los investigadores le vieron hacer algunos trayectos en coche, por ejemplo para ir a la compra o llevar a su hijo al colegio.. Para la agencia de viajes, esos desplazamientos y los entrenamientos ponían en duda sus problemas de salud. El argumento definitivo llegó el 13 de abril de 2025, cuando el trabajador completó el maratón de Rotterdam en menos de tres horas y media. Días después fue despedido de forma fulminante. En la carta de despido, la empresa sostenía que el esfuerzo de la carrera era incompatible con las limitaciones médicas que él alegaba.. Una vigilancia «desproporcionada». El empleado recurrió a los tribunales. En septiembre de 2025, el tribunal de Rotterdam le dio la razón: nada indicaba que hubiera ocultado sus actividades a los médicos laborales. El juez criticó con dureza que la empresa pusiera en duda la baja desde el primer momento y consideró desproporcionada la vigilancia con detectives, por su impacto en la intimidad del trabajador y de su familia.. La agencia recurrió, pero el Tribunal de Apelación de La Haya acaba de confirmar esa decisión. Según los medios neerlandeses, el tribunal resumió así el fondo del asunto: «Una proeza deportiva plantea preguntas, pero no responde automáticamente a las preguntas sobre el propio trabajo».. La empresa tendrá que pagar a su antiguo empleado más de 60.000 euros por el despido, de los cuales 50.000 corresponden a la indemnización por la conducta gravemente culpable del empleador. El trabajador había pedido elevar esa cantidad a 70.000 euros, pero el tribunal no lo aceptó.
