Las consecuencias de la subida del petróleo sobre el resto de la economía están siendo el principal foco de atención del mercado. Los últimos datos de inflación publicados a nivel global empiezan a mostrar señales de transmisión desde la energía hacia otros componentes de los precios, elevando las probabilidades de nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales.
El Ibex 35 termina la sesión a la baja, presionado por el sector bancario y por las compañías más sensibles a la evolución de los tipos de interés, entre ellas energéticas y socimis. Entre los valores con mejor comportamiento vuelve a destacar Puig, después de que una casa de análisis mejorara sus perspectivas sobre la compañía. La firma ha lanzado una visión más optimista sobre la evolución del negocio a corto plazo y espera una mejora de la facturación orgánica frente a las previsiones que manejaba el mercado.
También se benefician las compañías con una mayor exposición al dólar, apoyadas por la fortaleza de la divisa estadounidense ante el aumento de las expectativas de tipos. Por el lado contrario, las renovables lideran las caídas, pendientes de posibles vientos en contra para el sector procedentes de Estados Unidos.
El sector tecnológico europeo recibe el respaldo de ASML, gracias a las buenas cifras publicadas. Sin embargo, el mensaje más relevante está en la demanda futura, ya que advierte de que su capacidad prevista no será suficiente para atender las necesidades de sus clientes en 2027 y 2028, y ya observa interés por realizar pedidos para 2029 e incluso 2030.
Las acciones y los bonos en Estados Unidos han vuelto a registrar caídas después de que el mayor repunte de la inflación desde abril reforzara las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
El avance generalizado de los precios al consumidor ha aumentado las probabilidades de nuevas subidas de tipos en los próximos meses, incluso aunque la Fed opte por hacer una pausa en octubre. Esta revisión de expectativas ha prolongado la debilidad del S&P 500 durante la semana, mientras la caída de los fabricantes de semiconductores ha añadido presión al sentimiento inversor.
Entre los protagonistas del día también se sitúan los bancos que han presentados su resultados trimestrales, siendo Bank Of America, el segundo banco más grande del país, el que mayuor castigo ha recibido, después de la caída en su departamento de renta fija, y las sanciones impuestas por lavado de dinero e infracción de las normas.
Cuanto más tiempo se mantenga elevado el precio de la energía, mayor será el riesgo de que termine filtrándose a la inflación subyacente. Ese será uno de los principales puntos a vigilar en las próximas semanas: comprobar si el shock petrolero se limita a la energía o empieza a convertirse en un problema más amplio para la economía.
Si bien prevemos que la Reserva Federal hará una pausa en los cambios de tipos de interés en octubre, esperamos que las subidas se reanuden en diciembre y continúen hasta junio de 2026.
En el mercado de divisas, la publicación del IPC estadounidense ha roto la tregua de las últimas sesiones. El dólar vuelve a ganar fuerza, mientras el euro pierde nuevamente el nivel de 1,12 dólares.
La fortaleza del dólar vuelve también a pesar sobre el oro. Tras el rebote de las últimas jornadas, el metal precioso retrocede hacia la zona de los 4.100 dólares por onza, presionado por el repunte de las expectativas de tipos, la subida en los bonos y la recuperación de la divisa estadounidense.
Manuel Pinto
Analista de mercados
La principal preocupación del mercado es el impacto del aumento de los precios del petróleo en la economía en general. En todo el mundo están surgiendo nuevas estadísticas de inflación que indican una transferencia de los efectos de los precios de la energía a otras materias primas, lo que aumenta la probabilidad de que los bancos centrales aumenten los tipos de interés. El Ibex 35 cerró la jornada de negociación con un descenso, influenciado por el sector bancario y las empresas que responden particularmente a los cambios en las tasas de interés, como los sectores de la energía y los servicios sociales. En la lista de las acciones de mejor rendimiento, Puig es particularmente notable, ya que una empresa de análisis ha mejorado su perspectiva para la empresa. La empresa ha adoptado una perspectiva más positiva para el crecimiento del negocio en los próximos años, anticipando un aumento de los ingresos naturales en contraposición a las predicciones que el mercado había considerado anteriormente. Las empresas también se están beneficiando de una mayor exposición al dólar, ayudada por la solidez de la moneda estadounidense en medio de las predicciones de tasas de interés en aumento. Por el contrario, las disminuciones están dirigidas por las energías renovables, mientras que el sector podría enfrentar desafíos de los Estados Unidos. El sector tecnológico europeo se ve reforzado por ASML debido a los resultados positivos reportados. El mensaje clave es sobre la demanda futura, lo que indica que la capacidad planificada no será suficiente para satisfacer las necesidades de los clientes en 2027 y 2028, y ya hay un creciente interés en pedir para 2029 y 2030. Estados Unidos Las acciones y bonos han caído de nuevo debido al mayor aumento de la inflación desde abril, lo que lleva a la creencia de que la Reserva Federal continuará su política monetaria restrictiva durante un período prolongado. El aumento general de los precios al consumidor aumenta las posibilidades de más subidas de tasas en el futuro previsible, incluso si la Reserva Federal decide tomarse un descanso en octubre. Las expectativas extendidas han causado que el S&P 500 experimente una debilidad continua durante toda la semana, y la disminución de los fabricantes de semiconductores ha intensificado la confianza de los inversores. Los bancos también han jugado un papel importante hoy en día, con Bank of America, el segundo banco más grande de la nación, enfrentando las repercusiones más significativas debido a una disminución en su sector de renta fija y sanciones por lavado de dinero y violaciones de reglas. Dado que los precios de la energía se mantienen persistentemente elevados, existe una posibilidad creciente de que eventualmente pueda afectar a las tasas de inflación subyacentes. Uno de los aspectos clave a controlar en las próximas semanas es si el choque petrolero se limitará al sector energético o se convertirá en un problema más significativo para la economía. Aunque anticipamos que la Reserva Federal suspenderá el ajuste de las tasas de interés en octubre, pronosticamos que los aumentos comenzarán de nuevo en diciembre y persistirán hasta junio de 2026. El anuncio del IPC de EE.UU. ha terminado el alto el fuego en el mercado de divisas.
