La industria del automóvil en España afronta una nueva etapa tras el acuerdo alcanzado entre la estadounidense Ford y la china Geely, una alianza estratégica que permitirá transformar la planta de Almussafes (Valencia) en un importante centro europeo para la fabricación de vehículos electrificados. La operación supone uno de los proyectos industriales más relevantes de los últimos años y ofrece estabilidad a más de 4.200 trabajadores, además de reforzar el peso de España dentro del proceso de electrificación del sector.. Este movimiento llega después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya viajado en cuatro ocasiones a China en distintas misiones institucionales con el objetivo de estrechar las relaciones económicas entre ambos países, favorecer nuevas inversiones y abrir nuevas oportunidades para la industria automovilística española. En este contexto, la planta valenciana inicia una nueva etapa con perspectivas de futuro para miles de empleados.. El acuerdo contempla la constitución de una joint venture para Europa en la que Ford contará con el 66% del capital y Geely con el 34%. La nueva sociedad aprovechará la capacidad industrial de la fábrica de Almussafes y comenzará su actividad en 2027, mientras que el inicio de la producción de los primeros vehículos está previsto para 2028.. España, un puente industrial entre Estados Unidos y China. La importancia de esta alianza trasciende el ámbito de la Comunidad Valenciana. En un escenario marcado por la rivalidad tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China, España se posiciona como un espacio de cooperación industrial entre dos de las principales potencias económicas del mundo.. Por un lado, Ford aporta su consolidada trayectoria industrial en el mercado europeo. Por otro, Geely, propietaria de marcas como Volvo, Polestar o Lotus, persigue reforzar su presencia en Europa mediante la fabricación de vehículos dentro del propio continente. Para el grupo chino, producir en territorio europeo también representa una ventaja estratégica al facilitar el acceso al mercado comunitario y reducir el impacto de las tensiones comerciales internacionales.. La elección de Almussafes responde igualmente a la capacidad de la planta valenciana, considerada una de las instalaciones más avanzadas de Ford en Europa. Sus líneas de producción pueden alcanzar una capacidad cercana al medio millón de vehículos al año, un volumen que la nueva alianza aspira a recuperar progresivamente en los próximos ejercicios.. Además de asegurar el empleo directo de la factoría, el proyecto tendrá un efecto sobre el conjunto de la industria auxiliar, beneficiando a fabricantes de componentes, empresas logísticas y compañías tecnológicas vinculadas al sector del automóvil tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto de España.. Cinco modelos se fabricarán en Almussafes. El plan industrial prevé que la fábrica valenciana produzca un total de cinco modelos. Ford continuará ensamblando el Kuga y añadirá un nuevo SUV de la familia Bronco destinado al mercado europeo. Junto a ellos, ambas compañías desarrollarán un nuevo crossover multienergía.. Por su parte, Geely fabricará en Almussafes dos SUV completamente eléctricos orientados al mercado europeo, una decisión que acelera la transformación de la planta hacia la producción de vehículos de bajas y cero emisiones.. Con esta estrategia, las dos compañías buscan convertir la fábrica valenciana en una instalación capaz de competir con los principales referentes internacionales en costes, productividad y eficiencia, en un momento en el que la electrificación está modificando profundamente el panorama de la automoción. La inversión y el nuevo modelo industrial consolidan, además, la posición de España como uno de los grandes centros europeos de producción de vehículos.
La industria del automóvil en España afronta una nueva etapa tras el acuerdo alcanzado entre la estadounidense Ford y la china Geely, una alianza estratégica que permitirá transformar la planta de Almussafes (Valencia) en un importante centro europeo para la fabricación de vehículos electrificados. La operación supone uno de los proyectos industriales más relevantes de los últimos años y ofrece estabilidad a más de 4.200 trabajadores, además de reforzar el peso de España dentro del proceso de electrificación del sector.. Este movimiento llega después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya viajado en cuatro ocasiones a China en distintas misiones institucionales con el objetivo de estrechar las relaciones económicas entre ambos países, favorecer nuevas inversiones y abrir nuevas oportunidades para la industria automovilística española. En este contexto, la planta valenciana inicia una nueva etapa con perspectivas de futuro para miles de empleados.. El acuerdo contempla la constitución de una joint venture para Europa en la que Ford contará con el 66% del capital y Geely con el 34%. La nueva sociedad aprovechará la capacidad industrial de la fábrica de Almussafes y comenzará su actividad en 2027, mientras que el inicio de la producción de los primeros vehículos está previsto para 2028.. España, un puente industrial entre Estados Unidos y China. La importancia de esta alianza trasciende el ámbito de la Comunidad Valenciana. En un escenario marcado por la rivalidad tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China, España se posiciona como un espacio de cooperación industrial entre dos de las principales potencias económicas del mundo.. Por un lado, Ford aporta su consolidada trayectoria industrial en el mercado europeo. Por otro, Geely, propietaria de marcas como Volvo, Polestar o Lotus, persigue reforzar su presencia en Europa mediante la fabricación de vehículos dentro del propio continente. Para el grupo chino, producir en territorio europeo también representa una ventaja estratégica al facilitar el acceso al mercado comunitario y reducir el impacto de las tensiones comerciales internacionales.. La elección de Almussafes responde igualmente a la capacidad de la planta valenciana, considerada una de las instalaciones más avanzadas de Ford en Europa. Sus líneas de producción pueden alcanzar una capacidad cercana al medio millón de vehículos al año, un volumen que la nueva alianza aspira a recuperar progresivamente en los próximos ejercicios.. Además de asegurar el empleo directo de la factoría, el proyecto tendrá un efecto sobre el conjunto de la industria auxiliar, beneficiando a fabricantes de componentes, empresas logísticas y compañías tecnológicas vinculadas al sector del automóvil tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto de España.. Cinco modelos se fabricarán en Almussafes. El plan industrial prevé que la fábrica valenciana produzca un total de cinco modelos. Ford continuará ensamblando el Kuga y añadirá un nuevo SUV de la familia Bronco destinado al mercado europeo. Junto a ellos, ambas compañías desarrollarán un nuevo crossover multienergía.. Por su parte, Geely fabricará en Almussafes dos SUV completamente eléctricos orientados al mercado europeo, una decisión que acelera la transformación de la planta hacia la producción de vehículos de bajas y cero emisiones.. Con esta estrategia, las dos compañías buscan convertir la fábrica valenciana en una instalación capaz de competir con los principales referentes internacionales en costes, productividad y eficiencia, en un momento en el que la electrificación está modificando profundamente el panorama de la automoción. La inversión y el nuevo modelo industrial consolidan, además, la posición de España como uno de los grandes centros europeos de producción de vehículos.
