“Asquerosos, traidores, os tenían que matar”. “Agacha la cabeza mientras que yo esté aquí, perro de mierda”. Los gritos se escucharon en una cafetería cercana al Congreso de los Diputados en la mañana del 16 de noviembre de 2023, poco antes de que comenzara la sesión de investidura en la que Pedro Sánchez resultó elegido presidente del Gobierno tras las últimas elecciones generales. Una jueza de Madrid ha acordado ahora abrir juicio oral a las seis personas que la Policía identificó entonces acusadas de lanzar insultos, pero también huevos, a los cuatro diputados socialistas que se encontraban allí desayunando: los vascos Daniel Senderos Oraá y María Luisa García Gurrutxaga, el valenciano Vicent Sarrià Morell y el aragonés Herminio Sancho Íñiguez.. Seguir leyendo
“Traidores, os tenían que matar”. El grito se escuchó en una cafetería cercana al Congreso de los Diputados en la mañana del 16 de noviembre de 2023, poco antes de que empezara la sesión de investidura en la que Pedro Sánchez resultó elegido. Una jueza de Madrid ha acordado abrir juicio oral para las seis personas acusadas de lanzar este y otros insultos, además de huevos, a cuatro diputados socialistas que se encontraban allí tomando café: los vascos Daniel Senderos Oraá y María Luisa García Gurrutxaga, el valenciano Vicent Sarrià Morell y el aragonés Herminio Sancho Íñiguez.
La Fiscalía pide que se condene a los acusados al pago de una multa de 8.640 euros por desórdenes públicos y falta de respeto a la autoridad. La acusación particular, por su parte, pide que se les imponga una pena de seis años de cárcel Y una multa de 6.000 euros al entender que, además de los desórdenes públicos, cometieron un atentado contra la autoridad. De igual forma, solicita que se les obligue a indemnizar con 10.000 euros a cada uno de los diputados afectados.
En el auto de apertura de juicio oral, adelantado por eldiario.es y al que ha tenido acceso EL PAÍS, la jueza requiere a los seis acusados que presenten una fianza conjunta y solidaria de 40.000 euros de cara a asegurar las posibles responsabilidades que se les pudieran imponer tras el juicio. Y les avisa de que, si no presentan dicho importe, se les “embargarán bienes en cantidad suficiente para asegurar la suma señalada”.
Aquel 16 de noviembre, Sancho Íñiguez, uno de los diputados afectados, relató a este periódico que poco después de las 7.30 abandonó el hostal cercano al Congreso en el que había pasado la noche y se acercó a desayunar a la cafetería-restaurante El Barógrafo, en el número 10 de la calle del Príncipe, donde había quedado con los otros tres diputados. “En la calle, junto a la entrada del bar, había dos personas que, al pasar junto a ellos, hicieron varios comentarios que no entendí, pero que no me gustaron. Al llegar a la mesa, les dije a mis compañeros lo que había pasado y que la cosa podía complicarse”, manifestó el aragonés.
Según narró el parlamentario, poco después entraron en la cafetería varios hombres vociferando contra ellos, por lo que uno de los diputados decidió llamar a los policías que el día anterior les habían escoltado. “Cuando estaba a punto de llegar a la Carrera de San Jerónimo, noté que algo me golpeaba en la cara. Era un huevo”, agregó.
La Fiscalía sostiene que los acusados, con “clara animadversión hacia la ideología política” de los parlamentarios y “guiados con el ánimo de alterar” la sesión de investidura, increparon e insultaron a los diputados socialistas. “Traidores, lo vais a pagar”; “asquerosos, traidores, os tendrían que matar”; “así vamos a estar todos los días, no vais a poder vivir en Madrid” son algunas de las expresiones que constan en el escrito de la Fiscalía recogido por Efe. La Audiencia Provincial de Madrid tendrá que fijar cuándo se celebrará el juicio contra los seis acusados.
