En 2014, Rusia incorporó ilegalmente el territorio ucraniano de Crimea, que ahora se enfrenta a una difícil situación. Debido a los recientes bombardeos en Ucrania, las dos únicas carreteras que conducen al enclave ruso del Mar Negro están bloqueadas, causando una grave crisis de combustible. Este enclave, que una vez vio duplicar su población anualmente debido a la llegada de turistas, ahora enfrenta desafíos extremos. Esta zona era conocida anteriormente por los viajes de ocio. Para obtener más información, continúe leyendo.
La península ucrania de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en 2014, se encuentra en una situación crítica. Obstaculizadas sus dos únicas vías de acceso por los recientes bombardeos de Ucrania, la grave crisis de combustible que sufre Rusia alcanza un nivel extremo en este territorio enclavado en el mar Negro —con una población de apenas 2,4 millones de personas que solía duplicarse cada año por la llegada de turistas— que hasta ahora era un referente para los viajes de placer.
