Antes de iniciarse el tramo central de su última jornada, Jordi Herreruela, director del Festival Cruïlla, manifestó el estado de felicidad del certamen, al afirmar que el eslogan de este año, Cruïlla és casa, explica mejor que nada el sentimiento de su público. No es nuevo que este festival fundamente su éxito en varios ejes que expuso Herreruela. “Creo que la asistencia se siente en un entorno de amabilidad, seguridad, comodidad y felicidad en el Cruïlla que lo hace atractivo”, manifestó. Estos intangibles son tan poderosos que el hecho de no haber alcanzado la asistencia del año pasado, 82.000 visitas, quedándose en algo más de 73.000 en esta última edición, no supone ninguna preocupación.. Seguir leyendo
Antes de iniciarse el tramo central de su última jornada, Jordi Herreruela, director del Festival Cruïlla, manifestó el estado de felicidad del certamen, al afirmar que el eslogan de este año, Cruïlla és casa, explica mejor que nada el sentimiento de su público. No es nuevo que este festival fundamente su éxito en varios ejes que expuso Herreruela. “Creo que la asistencia se siente en un entorno de amabilidad, seguridad, comodidad y felicidad en el Cruïlla que lo hace atractivo”, manifestó. Estos intangibles son tan poderosos que el hecho de no haber alcanzado la asistencia del año pasado, 82.000 visitas, quedándose en algo más de 73.000 en esta última edición, no supone ninguna preocupación.
