El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene un problema con sus discursos. Su técnico de teleprompter, la pantalla de visualización transparente sobre la que se proyectan textos, Gabriel Pérez, ha sido acusado de apostar ilegalmente en la plataforma de predicción Kalshi, la rival de Polymarket, sobre el contenido de los discursos de su jefe, según avanzó la cadena ABC. El operador, que lleva trabajando con Trump desde 2016, se habría embolsado casi 100.000 dólares apostando por palabras o temas sobre los que hablaría el presidente durante sus intervenciones públicas, según las investigaciones preliminares. La Casa Blanca ha anunciado este jueves que ha suspendido de empleo y sueldo a Pérez mientras duren las investigaciones.. Seguir leyendo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene un problema con sus discursos. Su técnico de teleprompter, la pantalla de visualización transparente sobre la que se proyectan textos, Gabriel Pérez, ha sido acusado de apostar ilegalmente en la plataforma de predicción Kalshi, la rival de Polymarket, sobre el contenido de los discursos de su jefe, según avanzó la cadena ABC. El operador, que lleva trabajando con Trump desde 2016, se habría embolsado casi 100.000 dólares apostando por palabras o temas sobre los que hablaría el presidente durante sus intervenciones públicas, según las investigaciones preliminares. La Casa Blanca ha anunciado este jueves que ha suspendido de empleo y sueldo a Pérez mientras duren las investigaciones.
“La Casa Blanca tiene directrices éticas muy estrictas que dicen explícitamente que no se puede hacer eso”, ha asegurado este jueves Karoline Leavitt, la portavoz de la Casa Blanca, que se incorporaba tras unos meses de baja por maternidad. Leavitt ha explicado a los periodistas que habló con el presidente brevemente sobre el asunto y Trump lo calificó como una “vergüenza”.
Las casas de predicción también han ofrecido apuestas en el pasado sobre la duración de alguna de las intervenciones de Leavitt o las palabras que pronuncia y temas a los que se refiere. “La oficina del asesor jurídico de la Casa Blanca lo deja claro a todos los que nos comprometemos a trabajar en el Gobierno. Así que ya había un plan en marcha, pero, por desgracia, esta persona violó el plan y, por tanto, está pagando las consecuencias”, ha agregado.
Kalshi, la plataforma de apuestas sobre sucesos futuros, incluidos sobre las palabras que pronunciará un político durante sus discursos, advirtió al regulador de los mercados de derivados financieros (CFTC, en sus siglas inglesas) sobre las apuestas irregulares del asistente técnico de Trump.
Los sistemas de vigilancia de Kalshi detectaron movimientos irregulares en el mercado de menciones, donde se apuesta por las expresiones que se mencionarán durante una intervención pública de un político o personaje público. Tras rastrear las operaciones inusuales, concluyeron que se trataba de un empleado público, Gabriel Pérez, que tenía un sueldo de 175.000 dólares como asesor técnico de Trump en la Casa Blanca.
Su caso es la última acusación sobre uso de información privilegiada en la que se ven salpicadas las plataformas de apuestas como Kalshi o Polymarket. El negocio de estas compañías se ha disparado durante el último año. Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, cambió la regulación para favorecer a estas empresas. Ambas plataformas tienen vínculos con Donald Trump Jr., el hijo del presidente, que figura como asesor estratégico en Kalshi y como inversor en Polymarket.
El caso de Gabriel Pérez es la última mancha sobre esta industria que ha recibido numerosas acusaciones de permitir irregularidades, con varias acusaciones sobre el uso de información privilegiada sobre la operación militar para capturar a Maduro o la guerra de Irán.
Kalshi, que tiene acuerdos firmados con varios medios de comunicación estadounidenses como la cadena CNN o la CNBC, reveló que Gabriel Pérez había apostado porque Trump pronunciaría una serie de palabras durante los discursos que pronunciaba, como nombres de países y términos económicos, según The New York Times.
La plataforma detectó las irregularidades de Pérez el pasado marzo. Desde entonces congeló unos 90.000 dólares de las ganancias que Pérez aún tenía en su cuenta e informó a las autoridades competentes de los mercados de predicción y futuros, la CFTC.
“Nuestro equipo de vigilancia detectó rápidamente estas operaciones y las remitió a la CFTC tras una investigación de la bolsa. Hemos estado colaborando con los reguladores en este asunto y hemos proporcionado las pruebas que hemos recopilado, como hacemos en cualquier caso”, ha asegurado este jueves Robert DeNault, jefe del departamento de cumplimiento normativo de Kalshi.
“Hemos presentado cargos contra esta persona y hemos estado colaborando con los organismos reguladores en este asunto, proporcionando las pruebas que hemos recopilado, como hacemos en cualquier caso”, agregó DeNault.
No es la primera vez que las sospechas de uso de información privilegiada para beneficiarse en las plataformas de predicciones salpican a la Casa Blanca. El pasado marzo, la Administración federal publicó un memorando en el que advertía al personal empleado en la residencia oficial del presidente de Estados Unidos que no podían hacer uso de la información privilegiada que obtenían de su trabajo para apostar en mercados de predicción.
Aunque las sospechas sobre episodios de irregularidades con las casas de apuestas llevan tiempo sobrevolando la Casa Blanca, las alarmas saltaron a principios de enero pasado. Unos días antes del ataque de Estados Unidos sobre Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, un usuario anónimo apostó sospechosamente en Polymarket a que la operación militar era inminente. Ganó más de 400.000 euros con la inversión realizada pocas horas antes de que Trump diera la luz verde. Tras abrirse una investigación, las autoridades arrestaron a finales de abril a un soldado de las fuerzas especiales, el sargento Gannon Ken Van Dyke, que estaba destinado en Fort Bragg (Carolina del Norte), por apostar indebidamente en Polymarket. Van Dyke, que intentó ocultar el rastro de las ganancias, participó el pasado 3 de enero en la misión sobre Caracas para arrestar al líder chavista.
Un mes antes de su arresto, usuarios anónimos apostaron más de 500 millones de dólares en los mercados de futuros financieros del petróleo tan solo 15 minutos antes de que Donald Trump anunciara un alto el fuego en Irán. Varios senadores demócratas pidieron a la CFTC que abriera una investigación.
Las dos principales plataformas endurecieron las normas para prevenir el uso de información privilegiada. Kalshi prohibió a los políticos, deportistas y otros agentes que apostaran sobre hechos que les afectaban o con los que tuvieran relación.
El estilo de los discursos de Trump, impredecibles, arbitrarios y en los que suele divagar y pasa de un tema a otro sin sentido aparente, es un terreno fértil para las apuestas en los mercados de menciones. Está previsto que este jueves por la noche el presidente pronuncie un discurso aludiendo a la manipulación, no demostrada, de las elecciones de 2020. Las casas de predicciones ya tienen apuestas sobre si el presidente pronunciará palabras como “Ormuz”, “elecciones amañadas” o “noticias falsas”.
