Skip to content
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  • Portada
  • Nacional
  • Internacional
  • Economía
  • Deporte
  • Cultura
  • Tecnología y Ciencia
  • Entretenimiento
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  • Portada
  • Nacional
  • Internacional
  • Economía
  • Deporte
  • Cultura
  • Tecnología y Ciencia
  • Entretenimiento
  • Contacto
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  Internacional  Tres soldados israelíes sobre Gaza: “Llegó un momento en que ya no parecía tan grave matar a decenas de personas”
Internacional

Tres soldados israelíes sobre Gaza: “Llegó un momento en que ya no parecía tan grave matar a decenas de personas”

29 de septiembre de 2026

El 31 de octubre de 2023, cuando los 24 primeros días de bombardeos israelíes sobre Gaza —a raíz del ataque de Hamás— se contaban ya más de 8.000 muertos, la aviación militar lanzó una bomba particularmente potente en medio de torres residenciales en el campamento de refugiados de Yabalia. Las imágenes en directo mostraban a una multitud gritando en torno a un cráter inmenso y sacando de los edificios cercanos cadáveres y heridos, entre ellos adultos, niños y bebés. El objetivo del ataque era Ibrahim Biari, un comandante de batallón de Hamás que el ejército se esforzó en presentar como coorganizador del, aún fresco, ataque de Hamás que dejó más de 1.200 muertos y 250 rehenes el 7 de octubre de aquel año.. Seguir leyendo

  

El 31 de octubre de 2023, cuando los 24 primeros días de bombardeos israelíes sobre Gaza —a raíz del ataque de Hamás— se contaban ya más de 8.000 muertos, la aviación militar lanzó una bomba particularmente potente en medio de torres residenciales en el campamento de refugiados de Yabalia. Las imágenes en directo mostraban a una multitud gritando en torno a un cráter inmenso y sacando de los edificios cercanos cadáveres y heridos, entre ellos adultos, niños y bebés. El objetivo del ataque era Ibrahim Biari, un comandante de batallón de Hamás que el ejército se esforzó en presentar como coorganizador del, aún fresco, ataque de Hamás que dejó más de 1.200 muertos y 250 rehenes el 7 de octubre de aquel año.

El bombardeo recibió luz verde de la cúpula, pese a que el daño colateral estimado (el famoso NAZA, en la jerga militar israelí, que da título al documental que ha incendiado el país) era de 300 personas, según un soldado de la inteligencia militar israelí al tanto de la operación.

Es uno de los tres militares israelíes (dos de inteligencia militar y uno de la unidad de drones) que han aceptado hablar con un grupo muy reducido —para minimizar el riesgo de ser descubiertos— de corresponsales de medios en Oriente Próximo, entre ellos EL PAÍS. Organizó las entrevistas Shovrim Shtiká, la ONG de exsoldados israelíes que rompe el muro de silencio sobre los abusos que comete su ejército y es más conocida en el extranjero como Breaking the Silence. Dos de ellas tuvieron lugar en un apartamento de Jerusalén. La tercera, por videollamada, a través de la más segura aplicación de mensajería Signal.

Justamente por el peligro que corren (el cargo de traición en tiempo de guerra puede conllevar incluso la pena de muerte), los tres aparecen citados en este artículo sin sus nombres, edades o rasgos. Tampoco hay detalles operativos o jerárquicos que pudieran ayudar a identificarlos, física o temporalmente.

Las tres fuentes tienen dos cosas en común: han servido durante la brutal ofensiva en Gaza que ha causado más de 74.000 muertos desde octubre de 2023 —los últimos 1.417 en este año de alto el fuego— y les ha espoleado a hablar la campaña de negación colectiva e incitación contra el documental en el que los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor dan voz, de forma anónima, a 24 militares. La pasada semana, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comparó el daño causado por la cinta (que recibió 25 minutos de ovación y el premio especial del Jurado en el Festival de Venecia) con el lanzamiento contra Israel de “decenas de misiles balísticos” y reiteró su intención de retirar la nacionalidad a sus autores, que siguen en el extranjero. El documental se estrenó precisamente este lunes en los cines de 56 países, pero no en Israel, donde el ministro de Cultura, Miki Zohar, ha amenazado con cortar la financiación a las salas, y Gobierno y oposición han cerrado filas ante el filme.

La afirmación de que la NAZA estimada en el asesinato de Biari era de 300 muertos coincide con la de una segunda fuente, entrevistada por Shovrim Shtiká. Uno de los soldados en el documental menciona hasta 500 en un caso. El ejército israelí niega haber aprobado en la guerra un solo ataque con más de 100.

El militar de inteligencia asegura que el comandante les informó de la decisión de efectuar el bombardeo, aunque la NAZA fuese de 300, y de que contaba con el visto bueno del jefe del Estado mayor, entonces Herzi Halevi. Aunque la guerra apenas llevaba tres semanas, el ataque fue presentado como una necesidad una vez “llegados a un punto en el que no había alternativa”, ante la dificultad de tomar Yabalia y las emboscadas letales de los milicianos. “Era un dilema para ellos, pero finalmente lo llevaron a cabo y, de hecho, resolvió todos los ataques terroristas que venían del centro de Yabalia”, señala.

Derribar edificios

Las dimensiones del cráter y el alto número de víctimas se explica por el proceso previo, que relata otro de los soldados entrevistados, también de inteligencia militar. Cuenta que los responsables de la operación sabían que Biari se encontraba en un túnel subterráneo, pero no podían delimitar más la zona. “Era demasiado grande, así que el ataque tenía que derribar unos pocos edificios para matarlo”, recuerda. “Nos dijeron que querían reducir el radio de acción, pero al final la situación era: o lo hacíamos en ese momento —quizás logrando reducirlo a, no sé, 100 o 200 personas— o corríamos el riesgo de que escapara”.

Se hizo. Y cuando comenzó a aumentar el saldo de muertos, “nadie lo consideró un accidente ni se sorprendió por las cifras: era lo que cabía esperar”. La fuente recuerda que “nadie puso en duda” el número de víctimas que proporcionaron los palestinos y que superaba el centenar de víctimas mortales. “Eran bastante buenos” y los tomaban “muy en serio” la mayoría de las veces. Es algo sobre lo que hoy existe poco debate, pero que entonces y en los meses posteriores, una intensa campaña llevó incluso al entonces presidente de EE UU, Joe Biden, a sembrar dudas sobre las cifras de muertos que daba el Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás, que recopila las de las morgues y la ONU toma como referencia.

Un hombre, sentado entre los escombros, mientras los palestinos emprendían labores de búsqueda y rescate tras el segundo bombardeo del ejército israelí en 24 horas contra el campamento de refugiados de Yabalia, en la ciudad de Gaza, el 1 de noviembre de 2023.Anadolu (Anadolu via Getty Images)

Lo que sorprendió al soldado fue la desproporción entre el tope estimado de muertes y la relativa relevancia de un objetivo que “ni era tan importante”, ni siquiera la gran mayoría de israelíes conocía hasta su “eliminación”, el término que se emplea en el país. “Si se hubiera tratado de [el líder de Hamás en Gaza y cerebro del 7 de octubre, Yahia] Sinwar o [el jefe militar, Mohamed] Deif, tal vez habría dicho: ‘Es una locura, pero es algo más excepcional y no volverá a ocurrir’; pero en realidad no lo era”.

¿Por qué se aprobó entonces un bombardeo con semejante NAZA? “Supongo que el principal motivo es porque solo habían pasado tres semanas desde el 7 de octubre. Y la gente estaba en modo vengativo”, responde.

Es uno de los dilemas que el primer militar no tiene claro que hubiese “gestionado mejor”, pero cree que merece un espacio en la conversación pública, igual que el documental NAZA, sobre todo para evitar que se repitan, y por eso, cuenta su experiencia. “Lo que más me sorprendió es que muchos de estos ataques no suponían una necesidad militar inmediata e importante, sino que era un intento de matar al mayor número posible de soldados de Hamás, fuese cual fuese su rango. Y se intentó hacer de forma extensa, usando muchas bombas”, señala.

Más noticias

La Alemania que quiere a Rusia de aliada abraza a la extrema derecha

19 de septiembre de 2026

El canal de Suez tiembla ante los avances hutíes en el mar Rojo y el cierre del oleoducto saudí

15 de septiembre de 2026

Los canadienses acogen con agrado y cautela el acercamiento a la UE: “Algo trascendental está en marcha”

20 de septiembre de 2026

Bruselas propone una tarjeta de Seguridad Social digital válida en toda la UE

15 de septiembre de 2026

El soldado cuenta un segundo dilema. Tras la invasión de Gaza, a finales de octubre, el ejército quería, por un lado, hundir el mayor número posible de túneles por los que se desplazaban los hombres de Hamás, sobre todo en la capital y el norte; y, por otro, emplear la fuerza naval para echar abajo decenas de edificios altos. La idea era privar a los milicianos de la posibilidad de vigilar y abrir fuego desde posiciones altas contra las tropas que iban a tomar la zona por tierra.

El ejército invirtió “mucha energía y recursos” en asegurarse de que los gazatíes evacuaban los edificios, en medio del desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas. Pero, al final, los servicios de inteligencia solo podían saber si cada una de las 160 unidades en las que dividía Gaza en sus mapas estaba evacuada hasta el 25%, el 50% o el 75%, marcado en verde. “Nos dijeron que iban a bombardear esos edificios altos allí donde la tasa de evacuación llegaba al 75%. Pero si sumas todos los edificios y asumes que hasta un 25% de personas podía seguir en esos edificios, por el motivo que fuese, salen números muy altos de daño colateral. Cientos, quizás más”, lamenta.

Palestinos inspeccionana los restos de un vehículos atacado por Israel en Ciudad de Gaza, el 27 de septiembre. Jehad Alshrafi (AP Photo/Jehad Alshrafi)

Casi un año más tarde, en septiembre de 2024, Israel mató a otro mando de Hamás en Gaza, Ayman Mabhuh. Con dos diferencias: el asalto masivo del movimiento islamista (el día más letal en las siete décadas de historia de Israel) quedaba emocionalmente más lejos y, sobre todo, el objetivo no se escondía bajo tierra, sino en una tienda de campaña en Al Mawasi, la zona costera que Israel designó como humanitaria y a la que exhortó, con panfletos, altavoces y mensajes de móvil, a dirigirse a todos los gazatíes.

“A nadie le importó”

A la fuente le extrañó que se organizase un ataque calculando la posibilidad de causar “decenas de muertos” (el recuento final está en torno a la veintena) para “un blanco bastante fácil” que no requería una bomba pesada o antibúnker, como los objetivos escondidos en túneles. “Ocurrió en un momento de la guerra en el que matar a unas cuantas decenas de personas ya no parecía algo tan grave. Mi sensación”, añade, “es que simplemente pasó y a nadie le importó”.

Al Mabhuh, de hecho, ni siquiera tenía una diana en la frente cuando fue localizado. “Al principio, queríamos obtener información sobre él para otros fines. No sé por qué, pero apenas un par de días después de haberlo localizado, decidieron matarlo”. La opinión del soldado es que las autoridades “necesitaban mostrar” a los suyos “que estaban haciendo algo”, tras “demasiado tiempo” sin presentar el cadáver de un dirigente destacado de Hamás. “Luego los medios lo presentaron como un terrorista enorme, pero al menos en los últimos años no lo era”, resume.

Una de las fuentes de inteligencia militar explica que, en general, el “plan original” era bombardear de noche, cuando el objetivo dormía en su casa. “Si tenías suerte, tenías localizada la habitación donde se encontraban el padre y la madre, así que no tenías que hacer daño a los niños y mucho menos a otras familias que vivían en el edificio. Podías atacar de día o de noche. En una situación de guerra, no importa en realidad. Había quienes habían evacuado y quienes no”.

“Atacas cuando tienes la oportunidad”, aclara. “Pero si decides atacar primero, el momento oportuno es cuando están en casa y dispones de información suficiente para reducir los daños colaterales. Durante la guerra, los altos mandos no estaban en sus casas, sino en escondrijos. Con los de menor rango, el momento de hacerlo era cuando estaban en sus hogares”.

Estas declaraciones son una pequeña pieza en un puzle formado por tres años de innumerables testimonios humanos, periodísticos y humanitarios desde Gaza; decenas de informes de agencias o comisiones de la ONU y de organizaciones humanitarias (varios de los cuales califican de genocidio la actuación de Israel); y de declaraciones de responsables civiles y militares de Israel que investiga el Tribunal Internacional de Justicia en la causa por genocidio presentada por Sudáfrica.

El relato del soldado de la unidad de drones explica el papel en la masacre de ataques más cotidianos que no copan titulares. Durante la mayoría de la guerra, explica, Israel operó con la política de apertura de fuego más laxa, conocido como “extendida” (por encima de las denominadas “restringida” y “limitada”), en la que “se considera objetivo a todo aquel que sea enemigo y enemigo es cualquiera que esté en el ejército [sic] de Hamás o la Yihad Islámica”. “Significa que puede estar durmiendo en su casa, o caminando por la calle, y aun así ser un objetivo legítimo. No importa lo que esté haciendo en ese momento. El hecho de que esté en Hamás significa que es un objetivo”, precisa.

Tiendas de desplazadas junto a Ciudad de Gaza, el 17 de junio.Belal Osama / Zuma Press / Europa Press / ContactoPhoto (Belal Osama / Zuma Press / Europ)

Además de la política extendida, se aprobó hasta 20 muertos como daño colateral para este tipo de ataques. No significa que se aplicase a todos, ni que el balance llegase siempre esa cifra. De hecho, un misil disparado desde un dron “no puede matar a tanta gente, salvo que estén muy juntos”, recuerda. Pero sí —aclara— influía en la toma de decisiones. “La mayoría de veces no llegas a 20, pero sabes que es posible. Así que, si hay un objetivo y lo ves correctamente, es más fácil atacarlo porque sabes que tienes hasta 20”.

Goteo invisible de muertos

Hay, además, otro goteo de muertos que no requiere planificación, seguimiento avanzado, ni forma parte del banco de objetivos. Son los ataques operativos, es decir, en apoyo de las tropas sobre el terreno ante lo que se percibe como una amenaza.

La unidad de drones sigue justamente a los gazatíes que se mueven en dirección a las tropas desplegadas o, desde el alto el fuego, que cruzan la invisible y cambiante Línea Amarilla que separa la parte en manos de Hamás y la que controlan las Fuerzas Armadas de Israel. Su relato refleja lo fácil que es quitar una vida ajena para evitar la más mínima posibilidad de perder una propia.

“Por lo general, actuamos basándonos en el comportamiento de las personas. Si nuestra misión es proteger a las tropas israelíes [dentro de Gaza], asumimos que su intención es hacerles daño y atacamos si vemos a alguien acercándose a ellas a unos 300 metros, y moviéndose muy cerca de un edificio, quizás para evitar que nosotros o que las tropas lo veamos. Pero es difícil distinguirlo. Tal vez esa persona simplemente busca protegerse del calor y por eso camina cerca de la casa. Realmente no podemos saberlo con certeza”, admite.

En esos casos, no hace falta ver un arma o contar con información de inteligencia previa sobre el objetivo para abrir fuego. El soldado explica que, en ocasiones, se genera un debate en la unidad sobre la conveniencia de actuar. Y que suele importar mucho si el comandante es más o menos cauto. “Algunos tienen mucho gatillo fácil y pueden ‘calentar’ a la célula de ataque, de la que tenemos que obtener permiso antes de lanzar un ataque. Pero si el comandante le dice que [el objetivo] tiene intención de hacer algo a las tropas, por supuesto obtendremos permiso para disparar”.

Dos soldados israelíes caminan hacia un tanque en Ciudad de Gaza, el 4 de octubre de 2025. JACK GUEZ / POOL (EFE)

EL PAÍS hizo dos preguntas a la portavocía del ejército israelí para este artículo: ¿Desde octubre de 2023, ha ordenado el ejército israelí algún bombardeo en Gaza con un NAZA estimado superior a 100? ¿Puede confirmar los niveles máximos estimados de NAZA establecidos para los ataques con drones en Gaza y los establecidos para el Líbano desde octubre de 2023? La respuesta no lo aclara, incluso pese a que un comunicado oficial castrense de enero de 2025 (ya posterior al ataque contra Biari) subraya que “en ningún caso se autorizó un ataque que buscase eliminar a un solo mando de Hamás si se esperaba que pusiese en peligro a más de 100 personas”.

El ejército respondió a EL PAÍS que ataca “objetivos militares de conformidad con el derecho internacional y las normas de los conflictos armados” y en el proceso “se evalúan minuciosamente la ventaja militar prevista de atacar el objetivo militar, la posibilidad de daños a la población civil y las posibles medidas para mitigar dichos daños, basándose en la información de la que disponen las autoridades competentes en el momento de tomar la decisión”. “Las evaluaciones de los daños previsibles a la población civil se realizan como parte de un esfuerzo por valorar el riesgo para los civiles y adoptar medidas para mitigarlo, no para ignorarlo”, añaden.

El director ejecutivo de Shovrim Shtiká, Nadav Weiman, defiende justamente lo contrario: que las Fuerzas Armadas “no han hecho todo lo posible para evitar daños a los civiles”, sino que han “elegido adoptar políticas en las que las víctimas civiles se convirtieron en parte integral de la realidad que crearon” y es algo que la sociedad israelí “debe afrontar”.

“El ejército autorizó un ataque sabiendo que podría matar hasta a 300 civiles. El asombroso número de muertos en Gaza es en gran medida el resultado de umbrales de daños colaterales inhumanos e inmorales, pero esos umbrales son solo una parte de la historia. Las reglas permisivas de enfrentamiento dadas a las tropas en el terreno y la matanza de civiles desarmados que cruzaban líneas imaginarias también desempeñaron un papel. Los soldados enviados para llevar a cabo estas políticas decidieron romper su silencio porque querían que los israelíes y el mundo conocieran la realidad que nuestro Gobierno y nuestro ejército han estado ocultando y sobre la que han estado mintiendo”, añade.

 

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Aleksandre Topuria ya tiene fecha para su próximo combate en UFC: volverá al octógono ante Santiago Luna en Qatar
Andy Burnham coloca la crisis de la vivienda como prioridad de su programa de Gobierno
Noticias similares
Internacional

Trump lanza una página oficial de información sobre el Gobierno de EE UU que le desmiente

29 de septiembre de 2026 9471
Internacional

Dimite el director de la Torre Eiffel tras la polémica por excluir a trabajadoras durante la visita de un grupo ultra religioso

29 de septiembre de 2026 10782
Internacional

Marruecos nombra a Fátima Mansouri como primera mujer al frente del Gobierno en Rabat

29 de septiembre de 2026 3209
Internacional

Andy Burnham coloca la crisis de la vivienda como prioridad de su programa de Gobierno

29 de septiembre de 2026 14519
Entradas Relacionadas
Nacional

Los Reyes ofrecen una cena de gala en honor a Macron en el Palacio Real

29 de septiembre de 2026 12301
Nacional

Macron defiende la UE ante los estudiantes en su visita a España: “Somos este viejo continente que se subestima. Pero no vamos tan mal”

29 de septiembre de 2026 321
Nacional

El Senado rechaza de nuevo el tratado de amistad Francia-España que avaló el Constitucional

29 de septiembre de 2026 12991
Internacional

Trump lanza una página oficial de información sobre el Gobierno de EE UU que le desmiente

29 de septiembre de 2026 9471
Internacional

Dimite el director de la Torre Eiffel tras la polémica por excluir a trabajadoras durante la visita de un grupo ultra religioso

29 de septiembre de 2026 10782
    2025 © Zocalopublico.com | Todos los Derechos Reservados
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Privacidad
    • Política de Cookies