«El absentismo ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una tendencia estructural y en un asunto de Estado». Así lo advirtió Joaquín Merchán, presidente del Consejo General de Graduados Sociales, esta semana, durante la presentación del informe «Absentismo en España: un desequilibrio entre derechos laborales y productividad», elaborado por la Fundación Justicia Social con la colaboración de Esteban Mante de Miguel, director general de gestión de Fraternidad-Muprespa, y el graduado social Juan Panella Martí.. El informe describe un fenómeno multicausal en el que se combinan el envejecimiento de la población trabajadora, los cambios normativos, la saturación de la atención primaria y nuevas realidades de salud, en especial las patologías osteomusculares y de salud mental. Según los datos presentados, la salud mental está ya detrás del 20% de las bajas médicas, muchas de ellas de personas trabajadoras de entre 20 y 35 años. A ello se suma el envejecimiento de la fuerza laboral: desde 2019, España cuenta con un millón y medio más de personas trabajadoras de entre 50 y 64 años.. Merchán subrayó que el informe no pone en duda la legitimidad de las bajas médicas: «Una persona trabajadora tiene que ejercer su derecho y nuestro deber como sociedad es cuidar de su salud y de su recuperación». En la misma línea, rechazó hablar de fraude: «No tengo cifras de fraude porque creo que no las hay. Las palabras son muy importantes y esa no debe ser la que gire en torno a este debate».. En el turno de preguntas, el presidente del Consejo se refirió también a las propuestas surgidas en el debate público de los últimos días. Sobre la posibilidad de rebajar el salario durante la baja médica, defendió que «la autoridad máxima en este tema la deben tener los convenios colectivos», donde están representadas las empresas y los sindicatos. Asimismo, planteó que el Estado estudie asumir, con cargo a los presupuestos, el coste de los primeros 15 días de baja que hoy soportan íntegramente las empresas, tal y como reclamó la CEOE previamente: «Más que lanzarlo como un ataque, debemos lanzarlo como una propuesta de futuro».. En opinión de Merchán, España ya ha demostrado que sabe resolver este tipo de debates: «Lo hicimos con las pensiones cuando entendimos que jugarse la protección de millones de personas en cada ciclo electoral no era propio de un país serio. Aquel consenso nos llevó al Pacto de Toledo. Ha llegado el momento de hacer lo mismo con el absentismo laboral».
«El absentismo ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una tendencia estructural y en un asunto de Estado». Así lo advirtió Joaquín Merchán, presidente del Consejo General de Graduados Sociales, esta semana, durante la presentación del informe «Absentismo en España: un desequilibrio entre derechos laborales y productividad», elaborado por la Fundación Justicia Social con la colaboración de Esteban Mante de Miguel, director general de gestión de Fraternidad-Muprespa, y el graduado social Juan Panella Martí.. El informe describe un fenómeno multicausal en el que se combinan el envejecimiento de la población trabajadora, los cambios normativos, la saturación de la atención primaria y nuevas realidades de salud, en especial las patologías osteomusculares y de salud mental. Según los datos presentados, la salud mental está ya detrás del 20% de las bajas médicas, muchas de ellas de personas trabajadoras de entre 20 y 35 años. A ello se suma el envejecimiento de la fuerza laboral: desde 2019, España cuenta con un millón y medio más de personas trabajadoras de entre 50 y 64 años.. Merchán subrayó que el informe no pone en duda la legitimidad de las bajas médicas: «Una persona trabajadora tiene que ejercer su derecho y nuestro deber como sociedad es cuidar de su salud y de su recuperación». En la misma línea, rechazó hablar de fraude: «No tengo cifras de fraude porque creo que no las hay. Las palabras son muy importantes y esa no debe ser la que gire en torno a este debate».. En el turno de preguntas, el presidente del Consejo se refirió también a las propuestas surgidas en el debate público de los últimos días. Sobre la posibilidad de rebajar el salario durante la baja médica, defendió que «la autoridad máxima en este tema la deben tener los convenios colectivos», donde están representadas las empresas y los sindicatos. Asimismo, planteó que el Estado estudie asumir, con cargo a los presupuestos, el coste de los primeros 15 días de baja que hoy soportan íntegramente las empresas, tal y como reclamó la CEOE previamente: «Más que lanzarlo como un ataque, debemos lanzarlo como una propuesta de futuro».. En opinión de Merchán, España ya ha demostrado que sabe resolver este tipo de debates: «Lo hicimos con las pensiones cuando entendimos que jugarse la protección de millones de personas en cada ciclo electoral no era propio de un país serio. Aquel consenso nos llevó al Pacto de Toledo. Ha llegado el momento de hacer lo mismo con el absentismo laboral».
