Ryanair prepara un ajuste de su programación para la próxima temporada de invierno ante el encarecimiento del combustible. La aerolínea irlandesa reducirá alrededor de 10.000 vuelos respecto a sus previsiones iniciales entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, una decisión con la que busca limitar el impacto de unos costes energéticos más elevados en los meses tradicionalmente menos rentables para el sector.. La compañía, que no ha detallado todavía todas las rutas afectadas, ya ha aplicado reducciones de frecuencias en algunos mercados europeos. Italia, Francia y Reino Unido se encuentran entre los países donde se han detectado ajustes. En aeropuertos italianos como Bérgamo, Treviso y Lamezia Terme se reducirán algunas conexiones, principalmente nacionales y con Londres.. En el sur de Francia también se han anunciado cambios. Algunas conexiones con Londres y Manchester no estarán disponibles durante buena parte del invierno, aunque se mantendrán determinados servicios en fechas concretas de diciembre. Entre los aeropuertos afectados figuran Carcasona y Béziers.. Ryanair reduce su previsión de pasajeros. El impacto del combustible también se refleja en las previsiones financieras de Ryanair. La compañía ha rebajado de 216 a 214 millones su objetivo de pasajeros para el ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2027. El ajuste pretende reducir la exposición a los costes de combustible.. Según las estimaciones de low cost irlandesa, la reducción de la programación permitirá contener entre 70 y 100 millones de euros en pérdidas. El invierno anterior, la compañía registró pérdidas de unos 600 millones de euros, lo que explica la atención que está prestando a la rentabilidad de sus rutas.. Los billetes podrían encarecerse. La estrategia de Ryanair no se limita a reducir capacidad. La compañía también ha advertido de que los precios de los billetes podrían aumentar de forma considerable si el petróleo continúa en niveles elevados.. El escenario puede afectar especialmente a las rutas de corta distancia, donde las aerolíneas de bajo coste compiten con márgenes ajustados. La menor oferta de asientos durante el invierno podría ejercer presión al alza sobre las tarifas, especialmente si otras compañías también se ven obligadas a reducir capacidad.. Para los pasajeros, además, surge una cuestión clave: qué ocurre si su vuelo resulta finalmente cancelado como consecuencia de estos ajustes.. ¿Qué derechos tienen los pasajeros si Ryanair cancela un vuelo?. La cancelación de una ruta o la modificación de la programación por razones comerciales relacionadas con el coste del combustible no implica automáticamente que la aerolínea quede exenta de responsabilidad. En determinados casos, los pasajeros pueden tener derecho a una compensación económica, además de elegir entre un transporte alternativo o el reembolso del billete.. Cuando la cancelación se comunica con menos de 14 días de antelación, puede existir derecho a una compensación de entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo y de las circunstancias concretas. También pueden reclamarse determinados gastos adicionales derivados de la incidencia cuando corresponda.. Si Ryanair informa de la cancelación con más de dos semanas de antelación, en principio no procedería la compensación económica prevista por el Reglamento europeo en estos casos, aunque se mantiene el derecho a elegir entre el reembolso del billete y un transporte alternativo.
Ryanair prepara un ajuste de su programación para la próxima temporada de invierno ante el encarecimiento del combustible. La aerolínea irlandesa reducirá alrededor de 10.000 vuelos respecto a sus previsiones iniciales entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, una decisión con la que busca limitar el impacto de unos costes energéticos más elevados en los meses tradicionalmente menos rentables para el sector.. La compañía, que no ha detallado todavía todas las rutas afectadas, ya ha aplicado reducciones de frecuencias en algunos mercados europeos. Italia, Francia y Reino Unido se encuentran entre los países donde se han detectado ajustes. En aeropuertos italianos como Bérgamo, Treviso y Lamezia Terme se reducirán algunas conexiones, principalmente nacionales y con Londres.. En el sur de Francia también se han anunciado cambios. Algunas conexiones con Londres y Manchester no estarán disponibles durante buena parte del invierno, aunque se mantendrán determinados servicios en fechas concretas de diciembre. Entre los aeropuertos afectados figuran Carcasona y Béziers.. Ryanair reduce su previsión de pasajeros. El impacto del combustible también se refleja en las previsiones financieras de Ryanair. La compañía ha rebajado de 216 a 214 millones su objetivo de pasajeros para el ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2027. El ajuste pretende reducir la exposición a los costes de combustible.. Según las estimaciones de low cost irlandesa, la reducción de la programación permitirá contener entre 70 y 100 millones de euros en pérdidas. El invierno anterior, la compañía registró pérdidas de unos 600 millones de euros, lo que explica la atención que está prestando a la rentabilidad de sus rutas.. Los billetes podrían encarecerse. La estrategia de Ryanair no se limita a reducir capacidad. La compañía también ha advertido de que los precios de los billetes podrían aumentar de forma considerable si el petróleo continúa en niveles elevados.. El escenario puede afectar especialmente a las rutas de corta distancia, donde las aerolíneas de bajo coste compiten con márgenes ajustados. La menor oferta de asientos durante el invierno podría ejercer presión al alza sobre las tarifas, especialmente si otras compañías también se ven obligadas a reducir capacidad.. Para los pasajeros, además, surge una cuestión clave: qué ocurre si su vuelo resulta finalmente cancelado como consecuencia de estos ajustes.. ¿Qué derechos tienen los pasajeros si Ryanair cancela un vuelo?. La cancelación de una ruta o la modificación de la programación por razones comerciales relacionadas con el coste del combustible no implica automáticamente que la aerolínea quede exenta de responsabilidad. En determinados casos, los pasajeros pueden tener derecho a una compensación económica, además de elegir entre un transporte alternativo o el reembolso del billete.. Cuando la cancelación se comunica con menos de 14 días de antelación, puede existir derecho a una compensación de entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo y de las circunstancias concretas. También pueden reclamarse determinados gastos adicionales derivados de la incidencia cuando corresponda.. Si Ryanair informa de la cancelación con más de dos semanas de antelación, en principio no procedería la compensación económica prevista por el Reglamento europeo en estos casos, aunque se mantiene el derecho a elegir entre el reembolso del billete y un transporte alternativo.
