La cruzada de Gabriel Rufián por una respuesta unitaria de la izquierda alternativa ante el rodillo de la derecha y la ultraderecha en las elecciones generales ha discurrido en paralelo con otra de corte más personal: ganar capacidad de decisión sobre el diseño de la futura lista de Esquerra Republicana de Catalunya. El portavoz habló en su charla del pasado miércoles en Madrid de “condiciones” para repetir como candidato republicano y varias voces de grupo parlamentario y del partido aseguran que una de ellas es el control sobre los nombres de la lista de ERC. También ha sentado mal que, por primera vez, Rufián cuestione en público -aunque de manera velada- el desempeño de sus compañeros de bancada.. Seguir leyendo
La cruzada de Gabriel Rufián por una respuesta unitaria de la izquierda alternativa ante el rodillo de la derecha y la ultraderecha en las elecciones generales ha discurrido en paralelo con otra de corte más personal: ganar capacidad de decisión sobre el diseño de la futura lista de Esquerra Republicana de Catalunya. El portavoz habló en su charla del pasado miércoles en Madrid de “condiciones” para repetir como candidato republicano y varias voces de grupo parlamentario y del partido aseguran que una de ellas es el control sobre los nombres de la lista de ERC. También ha sentado mal que, por primera vez, Rufián cuestione en público -aunque de manera velada- el desempeño de sus compañeros de bancada.
Cada paso de Rufián en su apuesta por unir el espectro político más a la izquierda del PSOE termina convertido en un incendio en Calàbria, la calle de Barcelona donde ERC tiene su sede nacional. En el coloquio organizado por el Club Siglo XXI, por primera vez Rufián se ha postulado para encabezar esa lista alternativa, yendo más allá del liderazgo conceptual que hasta ahora había esbozado en sendos foros, en la capital y Barcelona, y múltiples intervenciones mediáticas. Y también, de manera inédita, ha avisado que hay “condiciones” para repetir como cabeza de cartel republicano.
“Yo no voy a volver a presentarme por ERC si no hay unas condiciones. Creo que sería poco ético por mi parte decirlas”, explicitó el republicano durante el coloquio para después soltar: “No estoy hablando a nivel personal, que un poco también, sino nivel de un grupo parlamentario, de ser consciente a lo que nos enfrentamos”. “Una cosa es que no me vaya de ERC y otra cosa es que me presente por Esquerra. Son dos cosas muy diferentes”, apostilló, dando a entender que aún aspira a que su partido pilote la unidad de la izquierda alternativa.
La cúpula que pilota Junqueras intenta navegar el dilema de calado que plantea el camino tomado por Rufián. Evitar perder un caballo ganador en los futuros comicios generales –“Para nosotros es el mejor candidato posible a las elecciones”, aceptó ayer en TV3 el portavoz nacional Isaac Albert- pese a verse obligados a negar la mayor ante la pretensión de que las siglas de ERC se fundan en cualquier aventura de coalición a nivel estatal. “[El frente amplio] es algo que este partido ha hecho siempre. Es el junquerismo. Y Rufián también es producto de eso, de crecer a uno y otro lado”, explicó ayer en una entrevista a La 2Cat el secretario general adjunto, Oriol López Mayolas.
Las declaraciones de Rufián han caído como jarro de agua fría dentro del grupo parlamentario republicano del Congreso, donde el alejamiento progresivo con su líder comenzó hace años y donde se había autoimpuesto cierto pacto de silencio para evitar abrir un nuevo frente de batalla y donde se vivió con dureza el cisma entre los partidarios de Junqueras y los de Marta Rovira, hace dos años. De la frialdad, explican esas voces, se pasa ahora a una “falta de respeto en público” al cuestionar trabajo no solo de los diputados sino también del equipo de técnicos. Varias voces, tanto de la bancada en el Congreso como del partido en Barcelona, confirman que una de las condiciones a las que hace referencia Rufián es la de influir en la confección de la futura lista electoral republicana y poder tener el control.
Desde la dirección del partido aceptan “conversaciones” con el portavoz pero sin concretar si se ha llegado a ese punto. Y recuerdan que la elección de la candidatura no es un proceso tan automático. Ha de pasar por votaciones locales, el comité de listas, la dirección nacional y ser avaladas por el Consell Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos. “Si el problema es este, seguro que llegaremos a un acuerdo para que se sienta lomás cómodo posible», aseguró Albert. “No es un chantaje, lo que plantea es tener opinión”, tercia un conocedor de las conversaciones.
“No entiendo por qué la dirección no defiende el trabajo y el compromiso del grupo parlamentario de ERC en Madrid ante el menosprecio de su jefe de filas”, apuntó ayer en la red social X Xavier Godàs, el candidato del rovirismo que perdió contra Junqueras por el control del partido. La sensación de que la apuesta de Rufián es más personal que la de ERC es compartida por varios miembros de la cúpula, que sin embargo creen que hay tiempo de reconducir la situación.
El malestar en las filas ha llegado al punto de que un grupo de críticos del partido ha pedido suspender al portavoz de su cargo mientras se le investiga disciplinariamente por supuestamente vulnerar los estatutos al explorar la unidad de las izquierdas. El partido oficialmente no confirma la existencia de esta investigación pues los órganos de control trabajan de manera autónoma.
Más allá de las filas de ERC, el paso adelante de Rufián para liderar la lista ha sido recibida con aplausos pero también con escepticismo. “Hay que sentarse ya y empezar a concretar cuál podría ser esa fórmula para hacer un espacio donde no sobre nadie”, aseguró la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La actual líder de Sumar, Yolanda Díaz, agradeció el paso adelante en un mensaje en la red Bluesky. El portavoz de IU en el Congreso Enrique Santiago, por su parte, no ve un proyecto estatal y advierte contra los “egos desmesurados”.
